
Los petroleros están parados por la pandemia, pero la crisis despuntaba de antemano. El establishment espera la salida por los caminos de siempre. Los negocios en Vaca Muerta están estancados. Las avanzadas inversionistas recularon hasta que aclare.
La curva de caída de la actividad presenta evidencias irrefutables. Debajo están las historias de los empresarios pymes que van quedando al costado de la ruta y los trabajadores que buscan nuevas formas de vida por si no pueden reingresar a la actividad que los expulsó en el peor momento.
En los negocios de Vaca Muerta se produjo un corte en la cadena de pagos seguido por la revisión de los contratos en pos de los intereses priorizados por las petroleras demandantes. También se dio un reacomodamiento de contratos en la previa a la pandemia, que dejó un tendal de intereses dañados en el escenario que daría lugar a las consecuencias propias del coronavirus.
Los gremios negocian condiciones de flexibilización inimaginables hace cuatro meses. Los trabajadores petroleros vieron caer sus ingresos vertiginosamente en los últimos meses. La gran mayoría de los vinculados a los yacimientos de Vaca Muerta no volvieron a trabajar después de que se dictara la cuarentena, el 20 de marzo. Muchos ya no lo hacían desde antes.
Los telegramas de suspensión volaban en Neuquén desde agosto de 2019, cuando el dólar pegó un salto temerario al día siguiente a la derrota de Mauricio Macri por la reelección en las PASO, que prácticamente consagraron presidente a Alberto Fernández.
El cotizado consultor energético Daniel Montamat sacó la vieja libreta con las demandas de Vaca Muerta, de acuerdo a la visión del sector al que representa. Describió la caída de la actividad con números y clamó por las inversiones que no terminan de aparecer en los volúmenes que los expertos consideran necesita el desarrollo consistente de la producción shale en la cuenca neuquina.
Montamat fue secretario de Energía del presidente radical Fernando De La Rúa y estuvo vinculado a la gestión energética de Mauricio Macri en algún tramo del gobierno.
Vaticinó que Argentina puede "perder el tren" con Vaca Muerta debido a las nuevas condiciones de vida configuradas por los efectos de la pandemia.