Un boom para pocos

El poder adquisitivo del salario en Vaca Muerta perdió 14% en los tres primeros años de Macri

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Mauricio Macri con trabajadores petroleros en una de sus visitas a Vaca Muerta.

El poder adquisitivo del salario petrolero promedio en Neuquén se contrajo un 14,33 por ciento durante los tres primeros años del gobierno de Mauricio Macri. La política energética del macrismo fue auspiciada por las empresas del sector hidrocarburífero. Tuvo un alto costo para los trabajadores antes de entrar en la crisis fenomenal que hoy transita.

La magnitud del golpe al bolsillo de los asalariados surge del impacto de la inflación sobre las remuneraciones. El Instituto de Estadísticas y Censos de Neuquén mide la inflación local. Y el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación estima el salario promedio por rama de actividad.

Brecha entre el salario petrolero y la inflación en Neuquén.

En los tres años contemplados, desde enero de 2016 hasta el mismo mes de este año, el salario medio en la rama extracción de petróleo crudo y gas natural medido en pesos corrientes aumentó 115 por ciento frente a una inflación del 146,75 por ciento en Neuquén.

Peor que el promedio

La pérdida del poder de compra de los trabajadores del sector petrolero fue mayor que la de la remuneración media de los asalariados neuquinos. Esta se depreció en esos tres años en torno al 11,3 por ciento respecto al costo de la canasta de bienes y servicios que determina el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Aún con una pérdida mayor frente a la inflación, desde 2016, la remuneración de los petroleros duplica a la del promedio de la economía neuquina, con 123.197 pesos contra 59.049 pesos, a valores de enero de este año.

La magnitud de la contracción de la capacidad de compra de los petroleros se explica en gran parte por la flexibilización del Convenio Colectivo de Trabajo para los trabajadores de Vaca Muerta. Rige desde principios de 2017 merced a un acuerdo empresario sindical impulsado por el macrismo con el fin de bajar los costos de producción en la formación no convencional.
La denominada adenda modificó las condiciones de trabajo en los yacimientos no convencionales respecto a las que rigen en los campos convencionales. El cambio de esquema implicó una reducción de los costos de la mano de obra.

Escenario adverso

La flexibilización laboral se negoció en un escenario adverso para los trabajadores. Fue configurado de antemano por las empresas con cerca de 2000 despidos y la amenaza de abandonar las operaciones.

Por más que la dirigencia sindical asegura que nunca pactó aumentos de salarios por debajo de la inflación, los ingresos de los trabajadores petroleros perdieron mucho terreno frente a los precios. Sucedió mientras el gobierno, las petroleras y sus aparatos de propaganda no dejaban lugar a dudas sobre el boom de Vaca Muerta.

Las compañías con negocios la formación neuquina se beneficiaron con la política oficial. Cobraron millonarios subsidios y consiguieron la dolarización del comercio de los hidrocarburos en el mercado local, que impulsó el gobierno de Mauricio Macri, a pesar de las dificultades para implementarla. A la par, los precios y las tarifas se tornaban impagables para los consumidores.

El modelo estableció ingresos en dólares para las empresas con sueldos en pesos. Entonces, cada vez que se abrió una brecha entre la devaluación y la inflación, las patronales petroleras avanzaron sobre la porción de la torta de sus asalariados.

El golpe de gracia

Todo lo relatado ocurrió antes de que el gobierno alterara las reglas que conformaban a los intereses empresarios. Lo hizo obligado por los condicionamientos que le impuso la crisis financiera.

Desde entonces, la situación empeoró para los trabajadores, con suspensiones masivas acompañadas nuevamente por la amenaza del cese de operaciones. En ese contexto, los empresarios dejaron sin efecto un cláusula de revisión salarial por inflación prevista en la paritaria para este mes.

Los petroleros tuvieron un aumento del 10 por ciento en abril y otro del 9 por ciento con los salarios de octubre. Mientras tanto, entre enero y septiembre la inflación llegó al 41 por ciento en Neuquén.

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