Tiempo estimado de lectura: 1 minutos, 57 segundos

Die Linke obtuvo el primer lugar en las elecciones regionales de Berlín con un 25,1% de los votos, según las proyecciones. La candidata Elif Ergalp lidera la formación poscomunista, que podría gobernar la ciudad-estado en alianza con los Verdes y los socialdemócratas.
La CDU del canciller Friedrich Merz quedó segunda con un 19,8%, seguida por Alternativa para Alemania con un 15,6%.

Los comicios en la capital alemana arrojaron un parlamento fragmentado. Die Linke alcanzó el 25,1%, seguida por la CDU con 19,8%, AfD con 15,6%, los Verdes y el SPD. La suma de CDU y SPD, socios en el gobierno de coalición federal, apenas alcanza el 32% de los sufragios. Los grandes perdedores son los democristianos, que perdieron un tercio de sus votantes respecto a 2023, y los socialdemócratas, que también registraron pérdidas significativas.
Elif Ergalp podría convertirse en la primera jefa de gobierno regional de Die Linke en Berlín y la segunda en el país.
Participación juvenil
La campaña de Die Linke se centró en políticas de vivienda y tuvo una fuerte presencia en redes sociales y en el contacto directo con los votantes. Por primera vez, los jóvenes de entre 16 y 18 años pudieron votar en Berlín, un grupo al que la formación llegó a través de plataformas digitales.
Elif Ergalp realizó una campaña puerta a puerta y presentó propuestas que, según la corresponsal Úrsula Moreno, algunas resultan radicales, pero parecen haber calado entre el electorado.
Los berlineses, en línea con otras elecciones regionales en Alemania, votaron por los extremos buscando un cambio. El hastío hacia los partidos del centro del espectro político se refleja en el retroceso de CDU y SPD.
Reacciones
Los resultados representan un nuevo revés para Friedrich Merz, quien acumula tres derrotas consecutivas. La mayor fue en Sajonia-Anhalt, donde AfD rozó la mayoría absoluta, mientras que Mecklenburg-Vorpommern fue calificado por el propio canciller como un desastre.
Una hora antes de conocerse las proyecciones, Merz reunió a la cúpula de su partido en Berlín, donde se especuló sobre una posible dimisión al frente de la CDU o del gobierno.
El canciller descartó abandonar y afirmó que las reformas deben seguir adelante. "Las reformas tienen que llegar. Esto nos pone a todos en una situación difícil, pero asumimos esa responsabilidad. Yo asumo esa responsabilidad porque quiero hacer avanzar a este país", declaró Merz.
Los ocho primeros ministros de regiones con gobierno democristiano publicaron una declaración de apoyo al canciller esta misma semana.
Escenario federal
La formación de gobierno en Berlín se anticipa difícil. Die Linke necesita acordar con SPD y Verdes, pero las propuestas de Ergalp en vivienda son consideradas radicales por los socialdemócratas. Berlín, con casi 4 millones de habitantes, es una ciudad fragmentada y heterogénea, con un voto muy repartido. Se esperan semanas de negociaciones.
En el plano federal, un cambio de canciller o unas elecciones anticipadas podrían dejar a CDU y SPD en una situación peor que la actual. Friedrich Merz está tocado, pero no hundido, según la corresponsal Úrsula Moreno. La CDU y sus socios de coalición enfrentan un escenario adverso tras los resultados en Berlín y las derrotas previas en Sajonia-Anhalt y Mecklenburg-Vorpommern.
El gobierno federal de Merz sigue siendo profundamente impopular entre la población, y estos comicios refuerzan esa tendencia.

