Traición al relato

Ante el papa León XIV, Milei quemó la biblia libertaria que pregona desde Argentina al mundo

Al recibir al Papa León XIV, Milei elogió el bien común y la fe católica, marcando un fuerte contraste con sus históricas posturas libertarias.

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos, 8 segundos

Javier Milei.

El presidente Javier Milei recibió este domingo al Papa León XIV en la Casa Rosada, en el marco de una visita oficial que congrega a representantes de distintos sectores políticos y credos del país.

Milei leyó un discurso abiertamente contradictorio con los postulados, declaraciones y definiciones políticas que definen la ideología del espectro libertario, que lidera a nivel global.

El rol de la justicia social y el bien común

Durante su etapa como panelista y en su campaña presidencial, Javier Milei catalogó de forma sistemática a la justicia social como un concepto aberrante, un "robo" y un mecanismo injusto que vulnera los intercambios voluntarios. Sin embargo, en su intervención ante el Papa León XIV, el mandatario apeló a nociones de contenido comunitario y corporativo ancladas en la doctrina eclesiástica, justificando la acción estatal bajo el paraguas del "bien común" y el "equilibrio general intertemporal".

La valoración de la Iglesia y la autoridad pontificia

En el pasado, el referente libertario profirió duras descalificaciones e insultos hacia la figura del Papa Francisco y la jerarquía católica, a quienes llegó a tildar de impulsar ideologías colectivistas o de afinidad con regímenes autoritarios. El discurso actual representa un viraje formal hacia la diplomacia institucional, ensalzando la matriz católica de la historia argentina y elevando el peso moral de la Iglesia como custodia de valores occidentales.

La tensión entre el individualismo radical y la fe colectiva

El corpus teórico original del libertarismo sostiene un individualismo metodológico estricto donde lazos colectivos y construcciones morales impuestas externamente suelen ser resistidos. No obstante, en el discurso analizado, Javier Milei subordinó la legitimidad de las acciones de gobierno a una "brújula moral" custodiada por la institución eclesiástica y a mandatos de raíz religiosa (como las referencias bíblicas a los cimientos y mandatos morales).

Pragmatismo estatal versus pureza antiestatista

Mientras que la prédica libertaria histórica aboga por la supresión o reducción drástica e inmediata de las estructuras del Estado a su mínima expresión, el discurso oficial reconoce y valida la centralidad del Estado en la administración temporal del bienestar de las futuras generaciones ("nos debemos como estado") y en la tutela de la ley natural a través de herramientas públicas.

Discurso maquillado para la ocasión

En la recepción oficial al Papa participaron funcionarios, además de delegaciones provenientes de Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil.

Milei abordó la importancia de la espiritualidad y la fe en la vida en comunidad, vinculando estos conceptos con los fundamentos morales de la civilización occidental y los derechos naturales consagrados en la Constitución Nacional.

El mandatario destacó la presencia de autoridades nacionales e internacionales, señalando que la ocasión trasciende las diferencias partidarias y convoca a diversos sectores de la sociedad en un mismo espacio de reflexión institucional. No obstante, la participación fue restringida por la Casa Rosada a personalidades de su círculo de interés.

El discurso oficial hizo mención a los antecedentes históricos que vinculan la formación institucional del país con la tradición católica. En este sentido, se recordó la figura del fraile Mamerto Esquiú y su participación histórica en respaldo al orden constitucional argentino.

Al referirse a la administración del Estado, Milei sostuvo que las decisiones gubernamentales deben guiarse por el concepto de bien común. En este marco, mencionó la aplicación de un criterio económico denominado equilibrio general intertemporal.

Explicó que este lineamiento busca priorizar el bienestar general de toda la sociedad tanto en el presente como en el futuro, evitando medidas sectoriales que perjudiquen a las próximas generaciones de argentinos. Hacia el final de su intervención, el mandatario estableció un paralelo conceptual basado en las Sagradas Escrituras sobre la necesidad de construir bases sólidas para el desarrollo nacional.

Apoyanos en Cafecito

MÁS NOTICIAS