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Shell, Edenor, Vaca Muerta, el litio y ahora el gas: Manzano presentó un plan para quedarse con Metrogas

Edenor y el empresario mendocino presentaron una oferta irrevocable para quedarse con el control de la mayor comercializadora de gas local.

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La disputa por el control de Metrogas dejó de ser un terreno de especulaciones para convertirse en una operación concreta. El 23 de julio, Edenor oficializó una “oferta irrevocable para adquirir el 70% del paquete accionario que YPF posee en la mayor distribuidora de gas de la Argentina”, en sociedad con Andina PLC, vinculada al empresario José Luis Manzano.

Manzano ya posee el 9,23% de las acciones de Metrogas a través de Integra Gas Distribution LLC, y con esta operación busca consolidar una posición dominante en el mercado energético.

En el caso de la oferta conjunta comprende la compra de la mayoría del capital y de los derechos de voto de Metrogas, además del 5% de MetroEnergía, una sociedad controlada por la distribuidora.

El comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) subrayó que la adquisición permitiría “complementar sus operaciones existentes, diversificarse hacia el sector de distribución de gas natural y beneficiarse de la creación de sinergias entre sus operaciones de servicios públicos regulados en Argentina”. La propuesta incluye también la compra del 5% de MetroEnergía, sociedad controlada por la distribuidora.

La competencia por Metrogas

La confirmación de Edenor y Andina PLC ordenó uno de los procesos de venta más relevantes del año en el sector energético. Según el documento, “YPF recibió ofertas de cinco grupos empresarios interesados en la operación que el mercado estima entre las más relevantes desde el inicio del proceso de desinversión impulsado por la petrolera estatal”.

Los competidores son:

  • Edenor-Andina PLC, liderados por Manzano.
  • MSU, encabezado por Manuel Santos Uribelarrea.
  • Central Puerto, asociada con Ecogas.
  • Litoral Gas-Sophia Capital, con Alberto Pierri.

El monto ofrecido rondaría los 550 millones de dólares, cifra que permitirá a YPF concentrar inversiones en Vaca Muerta. La decisión final quedará en manos de YPF, a través del banco Citi, encargado de analizar las propuestas.

Plan de negocios amplio

El comunicado de Edenor menciona que la compra de Metrogas permitirá “beneficiarse de la creación de sinergias entre sus operaciones de servicios públicos regulados”. Detrás de esa definición se esconde un plan de negocios amplio: coordinar programas de inversión, optimizar procesos administrativos, desarrollar plataformas digitales comunes y aprovechar economías de escala.

La complementariedad geográfica es clave: Edenor atiende a 3,3 millones de clientes en electricidad, mientras Metrogas abastece a 2,4 millones de usuarios de gas, ambos en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La integración permitiría compartir conocimientos técnicos y fortalecer la capacidad financiera para afrontar los planes de inversión exigidos por el Gobierno.

Sin embargo, la operación enfrenta desafíos regulatorios. La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) deberá evaluar si la transacción afecta la competencia, y la prórroga de la licencia de Metrogas —que vence en 2027— será determinante para definir el valor de la empresa. El Gobierno ya inició el proceso para extenderla por 20 años, un factor clave para los compradores.

Privatización acelerada en la era Milei

La ofensiva de Manzano se inscribe en un escenario más amplio: la política de privatizaciones y desguace de empresas estratégicas impulsada por el gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023.   Argentina ha experimentado una reconfiguración profunda y acelerada de su mapa corporativo, impulsada y delineada directamente desde la Casa Rosada.

El modelo libertario privilegió el extractivismo y aceleró la salida de compañías extranjeras en sectores estratégicos, especialmente en energía. El vacío fue ocupado por conglomerados locales que aprovecharon las privatizaciones para expandir su poder. En 2025 se registraron 105 operaciones de gran envergadura, movilizando 8.500 millones de dólares, con el sector energético concentrando la mayoría de las transacciones.

El Estado, paradójicamente, operó como el principal oferente de activos. La Ley de Bases (N° 27.742) otorgó al Ejecutivo las herramientas para desprenderse de empresas como IMPSA, las represas del Comahue (vendidas por 707 millones de dólares en diciembre de 2025), y avanzar en 2026 con licitaciones que buscan recaudar 2.000 millones de dólares para engrosar las reservas del Banco Central.

Al amparo de la política de Milei, un puñado de magnates colaboracionistas se adueña de los activos estratégicos del país

Manzano en el nuevo núcleo de poder

En este mapa, Manzano aparece como uno de los grandes ganadores. Su sociedad con Mercuria ya había absorbido las estaciones de servicio y la refinería de Shell, logrando una integración vertical que hasta entonces solo ostentaban YPF y Pan American Energy (PAE). Esta adquisición estratégica le permitió avanzar hacia un modelo de integración vertical impecable —desde la boca de pozo hasta el surtidor.

Ahora, con la ofensiva sobre Metrogas, Manzano busca extender esa lógica al segmento de distribución de gas, complementando su control en electricidad a través de Edenor. Su consorcio también compitió en la licitación de Transener y Transba, aunque fue superado por el binomio Genneia-Edison Energía.

El rol de Manzano, junto a sus socios Daniel Vila y Mauricio Filiberti (Edenor) lo ubica como un actor que expande su influencia bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con beneficios contractuales blindados por 30 años.

El capitalismo de amigos

La política de Milei consolidó un esquema de concentración empresarial al mejor estilo “capitalismo de amigos”. Grupos como IRSA (Eduardo Elsztain) y Pan American Energy (Bulgheroni) lideran el bloque alineado, mientras que Manzano y su consorcio avanzan con perfil más bajo pero con igual voracidad.

El RIGI promete inversiones por 121.000 millones de dólares, aunque solo el 25% de los proyectos obtuvo aprobación formal. El 95% del capital desembolsado se concentra en petróleo, gas y minería, confirmando un modelo de enclave exportador con escaso valor agregado local.

En este esquema, la venta de activos de YPF, incluida su participación en Metrogas, se convierte en una pieza clave. El documento advierte que el Ejecutivo incluso sondea la viabilidad legislativa de una privatización total de la petrolera de bandera.

Riesgos y proyecciones

La operación de Manzano sobre Metrogas no solo refleja la dinámica de concentración empresarial, sino que anticipa un futuro de mayor dependencia del capital privado en sectores críticos. La salida del Estado de la planificación energética deja a los usuarios expuestos a las reglas de conglomerados que buscan maximizar rentabilidad en un mercado desregulado.

Estos movimientos revelan cómo, en apenas tres años, el mapa corporativo argentino se reconfiguró de manera drástica. Manzano, con la expansión de su imperio y la ofensiva sobre Metrogas, se posiciona como uno de los protagonistas de esta nueva etapa, en la que el poder económico se concentra en pocas manos y el Estado se retira de la operación de empresas estratégicas.

Informe Explícito: José Luis Manzano, de Tupungato al manejo de los hilos del poder

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