El gran libertario salteño

Feriado por Güemes, el único general argentino muerto en combate

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En conmemoración de la muerte del héroe de la Independencia argentina Miguel Martín de Güemes es feriado este lunes. El recordatorio era una deuda pendiente con el prócer sin el que no hubiesen sido posibles otros memorables artífices de la independencia como José de San Martín o Manuel Belgrano. Por ley, en 2016, se incorporó al calendario de feriados.

“Modifícase el decreto 1.584/2010 e incorpórase como feriado nacional y día no laborable en todo el territorio de la Nación el 17 de junio de cada año, en conmemoración al paso a la inmortalidad del General Don Martín Miguel de Güemes”, indica la nueva Ley, que lleva el número 27.258 y que fue firmada por el presidente Mauricio Macri y la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Güemes sostuvo las banderas de la revolución contra los mejores batallones de soldados profesionales que integraban el ejército realista. Salteño, criado en el seno de una familia acomodada y con fuerte formación teórica desde la infancia, Güemes murió a los 36 años bajo fuego de un enemigo extranjero, el único general en la historia argentina caído en esas circunstancias.

La Gaceta de Buenos Aires, 19 de julio de 1821: “Murió el abominable Güemes, tenemos un cacique menos”

Güemes vivió entre 1785 y 1921. Murió poco antes de que su obra se consagrara con una victoria que fue la llave para sostener la independencia de Argentina hasta ahora. Con recursos propios, casi sin remesas desde Buenos Aires, y enemistado con la clase acomodada de las provincias del Norte, a las que hacía pagar la guerra con impuestos, Güemes logró mantener a su ejército activo hasta derrotar a los realistas para siempre. Y el ejército de Güemes tenía soldados, pero fundamentalmente eran gauchos marginados que marcharon tras el sueño inculcado por el eximio militar y político.

Llego a ser gobernador de Salta, cargo del que fue destituido mediante una operación de la elite de la ciudad cabecera provincial y al que retornó por clamor popular hasta que cayó en un combate en Cañada de la Horqueta, en las afueras de la capital, con fuerzas realistas auspiciadas por los enemigos internos del general.

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