Dueños de la Argentina

Shell, Edenor y Vaca Muerta: el nuevo mapa energético comandado por Manzano, con Vila de copiloto

José Luis Manzano consolida su posición en el tablero energético con la compra de Raízen, sumando Shell, Edenor y Vaca Muerta en un holding que se expande.

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José Luis Manzano.

El jueves 4 de junio se anunció oficialmente la compra de los activos de Raízen en Argentina por parte de un consorcio integrado por la suiza Mercuria Energy y el holding Integra Capital, controlado por José Luis Manzano. La transacción, valuada en u$s1.420 millones, incluye la refinería de Dock Sud, más de 800 estaciones de servicio Shell y toda la estructura de refinación y comercialización de combustibles que hasta ahora operaba la compañía brasileña.

Para Raízen, la venta es clave: necesita liquidez para avanzar en la reestructuración de una deuda superior a los R$ 65.000 millones (unos US$ 13.000 millones)Apoyanos en Cafecito

La venta responde a la necesidad de Raízen, controlada por Cosán y Shell, de obtener liquidez para reestructurar una deuda superior a los R$ 65.000 millones (unos u$s13.000 millones). Para Manzano y Mercuria, en cambio, representa la oportunidad de consolidar posiciones estratégicas en el downstream argentino, integrando producción, refinación y comercialización.

Un modelo integrado

La operación marca un punto de inflexión: Manzano deja de ser un inversor con presencia dispersa en distintos negocios energéticos para convertirse en el arquitecto de un conglomerado integrado. Con petróleo en boca de pozo, una refinería de escala nacional, una red masiva de estaciones de servicio y la principal distribuidora eléctrica del país, el empresario mendocino se posiciona en un lugar reservado hasta ahora para gigantes como YPF, Pan American Energy o Tecpetrol.

La alianza con Mercuria, que controla en Argentina la petrolera Phoenix Global Resources con fuerte presencia en Vaca Muerta, permite replicar un modelo similar al de YPF: producir petróleo, procesarlo en una refinería propia y venderlo en estaciones de servicio propias. Esa integración vertical asegura rentabilidad en toda la cadena de valor y reduce la dependencia de terceros.

El peso de Edenor y la pata eléctrica

La otra pieza clave del rompecabezas es Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país, controlada por Manzano junto a Daniel Vila y Mauricio Filiberti. La posibilidad de que Edenor participe en la nueva sociedad abre un escenario inédito: la combinación de distribución eléctrica con una red de estaciones de servicio.

Entre los proyectos que se evalúan figuran la instalación masiva de cargadores eléctricos en estaciones Shell, la incorporación de paneles solares y la provisión de energía para futuros data centers. La integración de electricidad, combustibles y nuevas tecnologías convierte a Vila en socio estratégico, aportando la pata eléctrica y la visión de integración tecnológica.

La marca Shell y su continuidad

Uno de los puntos más delicados de la negociación fue la cesión de la licencia de la marca Shell. El acuerdo contempla el pago de regalías hasta mediados de la próxima década, asegurando la continuidad de la marca en el mercado local. Con una participación cercana al 19% de las ventas de combustibles en Argentina, la red Shell convierte a Manzano y Mercuria en actores centrales del negocio minorista de naftas y gasoil.

Un mapa energético diversificado

Tras el cierre de la operación, la influencia de Manzano en el sector energético argentino se estructura sobre cinco pilares:

  • Producción de petróleo y gas: participación en desarrollos de Vaca Muerta.
  • Refinación: control de la refinería de Dock Sud.
  • Comercialización de combustibles: administración de la red Shell.
  • Distribución eléctrica: control de Edenor.
  • Generación energética: participaciones históricas en activos vinculados al sistema eléctrico.

A esto se suma su expansión en otros rubros: medios de comunicación (América TV, Radio La Red, Telefe), minería (proyectos en San Juan y África) y energía eléctrica (Metrogas, electromovilidad, generación distribuida).

Implicancias y proyección

La adquisición de Raízen se produce en un contexto de transformación de la industria energética argentina, impulsada por Vaca Muerta, la liberalización gradual de precios y la búsqueda de inversiones para incrementar exportaciones. La normalización tarifaria abre la puerta a un crecimiento gradual, y Edenor, con más de 3 millones de usuarios en el AMBA, se posiciona para capturar una porción relevante del negocio.

El movimiento refleja una tendencia global: los grandes grupos buscan controlar cada vez más eslabones de la cadena energética para mejorar márgenes y reducir riesgos. En ese tablero, Manzano emerge como protagonista central, acompañado por uno de los traders más poderosos del planeta.

La venta de Raízen marca así un punto de inflexión: para Raízen, una salida ordenada de activos; para Mercuria, una consolidación estratégica; y para Manzano, la confirmación de su rol como arquitecto de un holding diversificado que combina medios, energía y minería.


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