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Rutas y energía eléctrica. Sigue siendo la exigencia de las mineras para enterrar sus dólares en Mendoza, hipotéticamente. Con eso en mente, Alfredo Cornejo subrayó en las últimas horas su plan para dotar a los captales externos de todo lo necesario para que extraigan los minerales del subsuelo mendocino. Fue en la apertura de las Jornadas Regionales sobre transición energética en el hotel Sheraton, donde dijo que “Mendoza está comprometida con estos cambios” y que “los desafíos que plantea esta nueva matriz energética requieren no solo modificaciones contractuales, sino también decisiones políticas y liderazgo”.

En un discurso dirigido a empresarios y autoridades, Cornejo advirtió: “Llevamos más de una década y media en la que Argentina no crece. Un retraso de infraestructura, entre ellas la eléctrica, no se recupera de la noche a la mañana”. Con esa frase buscó marcar la urgencia de invertir en rutas y energía como condición para que la minería deje de ser promesa y se convierta en realidad.
El mandatario defendió la decisión de avanzar con dinero de las arcas provinciales en beneficio de las mineras: “Si bien aspiramos a que el sector privado lleve adelante las inversiones en infraestructura, creemos que en esta primera etapa el sector público tiene que hacer un esfuerzo para ayudar a concretarlas”. Y agregó: “Sabemos que estas obras de transmisión y alta tensión son claves. Quizás no tienen la rentabilidad política inmediata de otras acciones, pero creemos que es dinero bien invertido”.
El dilema de la infraestructura
En cada foro minero en el exterior y en Mendoza, los ejecutivos de las grandes compañías de cobre y litio coincidieron: sin rutas, trenes ni energía, los proyectos no despegarán. Desde Nación, el viceministro Daniel González fue tajante en la PDAC de Toronto: “Para caminos y rutas no nos vengan a pedir plata. Plata para eso no hay”.
En contraste, la comitiva mendocina que viajó a ese encuentro desplegó un discurso opuesto:
“Garantizamos factibilidades de agua, saneamiento, electricidad y caminos”, repitieron. La subsecretaria Marité Badui detalló obras por más de 200 millones de dólares en rutas y saneamiento, además de proyectos de transporte como el Metrotranvía y el Tren de Cercanías del Este, aunque este último aún es una promesa.
Rutas y energía para las mineras
En la Mesa del Cobre realizada en 2025 en Mendoza, Cornejo ya había advertido que sin conectividad y energía los inversores no invertirán en esta provincia. La infraestructura y la derogación de la Ley de Glaciares eran las banderas que agitaban por un lado los inversores y, por otra, los gobernadores. En el Sheraton, Cornejo reforzó esa idea: “Mendoza no se ha quedado atrás. Estamos desarrollando líneas de alta tensión porque entendemos que son obras fundamentales para preparar a la provincia frente a la demanda futura”.
En ese sentido es clave para el proyecto San Jorge la estratégica ruta 7, por donde pretende sacar hacia Chile unas 600 toneladas diarias de cobre. Javier Milei abandonó a principios de 2025 las obras públicas y bajo esa motosierra cayó esa ruta, estratégica por su conexión con Chile y por la que circulan miles de personas.
Nación minimiza, Mendoza promete
Mientras que la Nación minimizó en Toronto la falta de inversiones concretas diciendo que “los proyectos mineros son de larguísimo ciclo”, las empresas como Eramet y Glencore remarcaron que la competitividad depende de infraestructura y energía. “La competitividad también es suministro energético y mano de obra capacitada”, dijo Geoff Streeton.
Cornejo recogió el guante: “Hace falta una coordinación con el sector privado y con todos los actores del sistema. No se puede resolver solamente desde el sector público o desde el aspecto regulatorio”.
Dinero del Estado aprovechado por empresarios
El plan de financiar infraestructura que necesitan las mineras con dinero de las arcas públicas tiene continuidad desde el inicio del cornejismo: Un ejemplo claro es la colectora minera: 460 kilómetros estratégicos para llegar a yacimientos montaña adentro en Malargüe.
La Provincia también pagó el arreglo de caminos para que Geometales S.A., de Marcelo Mindlin -quien le compró la empresa a Ángelo Calcaterra, el primo de Mauricio Macri- avance con la extracción de cobre en los yacimientos El Burrero, Las Choicas y La Adriana, en Malargüe.
En el Sheraton, Cornejo insistió en la importancia de que el Estado financie este tipo de infraestructura: "Estas obras de transmisión y alta tensión son claves. Creemos que es dinero bien invertido porque acelera la infraestructura básica necesaria para el desarrollo”.
