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En la antesala del Día del Periodista, Mendoza expone un panorama trágico para el oficio con despidos masivos, cierre de medios y censura explícita. La APDH Regional Mendoza emitió un pronunciamiento en el que advirtió que “el discurso único en los medios también es una violación a los derechos humanos”, en referencia a la decisión de Grupo del Sud de despedir a todo el plantel de El Editor Mendoza. Además, la organización se refirió al cierre del canal público Acequia.

La combinación de despidos, precarización y censura configura lo que la organización definió como “una sociedad atrapada entre la presión de los poderes económicos y políticos y la fragilidad de las condiciones de trabajo”.
De la mirada crítica a la censura
El diario El EditorMendoza, propiedad de Francisco Vila Basualdo, había mantenido durante más de un año una línea editorial crítica respecto del gobierno de Alfredo Cornejo, con foco en el desembarco de la megaminería como política de Estado. Sin embargo, tras un giro de 180 grados en su agenda, la empresa ejecutó la desvinculación de todo su plantel periodístico.
Los trabajadores denunciaron que antes de los despidos hubo suspensiones masivas por supuesta falta de higiene, con quita de sueldo. Luego, la empresa intentó que firmaran cheques de liquidación, pese a antecedentes de incumplimientos. En asamblea resolvieron mantener las protestas para visibilizar lo que definieron como un “trágico panorama del periodismo local”.
La APDH acompañó esa lectura: “Nos entristece ver que profesionales de nota pierden su trabajo y exigimos, junto al Sindicato de Prensa, el cumplimiento de todas las salvaguardas, derechos legales y pagos integrales”.
Protestas y solidaridad
Tras el cierre, los trabajadores montaron una carpa frente a la sede de la empresa, con apoyo del Sindicato de Prensa, la CTA Autónoma, Sadop, Judiciales, organizaciones sociales como Jubypen y las históricas Asambleas por el Agua. También se sumaron referentes del Comecuco y abogados del Ceprodh, que defienden a procesados por protestar contra la megaminería.
La policía desplegó móviles frente al edificio de Grupo del Sud, en un gesto que reforzó la tensión entre periodistas y poderes económicos.

Los Andes y la precarización
La crisis no se limita a El Editor. El diario Los Andes, propiedad de Mauricio Badaloni y Joaquín Barbera, despidió a cinco periodistas y extendió la jornada laboral.
El vaciamiento iniciado por Clarín años atrás derivó en contratos precarios y salarios por debajo de la línea de pobreza.
El derecho a la comunicación
El pronunciamiento de la APDH subraya que la información veraz y plural es un derecho humano: “La democracia se vacía de sentido cuando la población no está informada de acontecimientos relevantes, cuando los mismos le llegan manipulados o sesgados”.
La organización cuestionó la concentración mediática y el alineamiento ideológico de los grandes medios: “Se ha señalado, con razón, cómo estos medios ocultan la corrupción y fracasos del gobierno provincial, y exaltan lo que puedan presentar como éxitos; pero ello va acompañado de un compromiso ideológico a fin de propagandizar proyectos políticos neoliberales de derecha o ultraderecha”.
Además, advirtió que “un medio responsable, independientemente de su orientación, debe respetar derechos de los aludidos y ofrecer oportunidad de réplica. Reflejar la pluralidad de las opiniones y miradas existentes en la sociedad es decir la verdad, ocultar una parcialidad es engañar”.
El cierre de Acequia
La APDH lamentó también la decisión del gobernador de clausurar el canal público Acequia, considerado un espacio de calidad que podía haber albergado voces diversas: “Resguardar el pluralismo, que no es sólo muchos medios sino miradas disímiles, es un requisito de una sociedad democrática”.
Un oficio en crisis
Los despidos, el vaciamiento y cierre de medios y la censura de contenidos se inscriben en un oficio en crisis. La APDH lo sintetizó así: “La información veraz, pertinente, proveniente de orientaciones diversas, la posibilidad de expresarnos y poder ser escuchados no es una potestad discrecional de los dueños de los medios sino un derecho de todas, todos y cada uno”.

