Pedalear para pagar préstamos

Nuevos endeudados: cada vez más trabajadores de delivery le piden plata a las propias aplicaciones para sobrevivir

Se expande el fenómeno de trabjadores de delivery endeudados con las propioas plataformas porque no llegan a cubrir sus datos. En promedio le deben un millón por cabeza a las aplicaciones.

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos, 17 segundos

Según el sindicato que los representa, el Sitrarepa, los trabajadores comenzaron a endeudarse con las mismas plataformas para las que trabajan, con tasas de interés que pueden alcanzar el 700% anual.

“Las plataformas están financiando a su propia base de trabajadores”, concluyó un informe del Banco Central sobre el crecimiento de las deudas en las familias en los últimos dos años y medioApoyanos en Cafecito

Belén D’Ambrosio, secretaria general del gremio, explicó que los préstamos son selectivos: se otorgan a quienes trabajan muchas horas y mantienen altos niveles de productividad. La mayoría de esos créditos se destina a la compra o reparación de bicicletas y motos, herramientas indispensables para sostener la actividad. Sin acceso al circuito bancario tradicional, los repartidores encuentran en estas líneas de financiamiento una salida inmediata, aunque a un costo que los condena a la dependencia, indicó el sitio Infogremiales. 

Las empresas defienden el esquema: aseguran que se trata de una forma de abrir la puerta al financiamiento para un sector que no figura en las carpetas de crédito de los bancos. Pero el resultado es que los trabajadores terminan atados a jornadas de 10 o 12 horas para cubrir gastos fijos y devolver los préstamos.

La mirada del Banco Central

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dedicó un apartado específico a la llamada “economía gig” en su informe sobre entidades no bancarias. Allí definió este ecosistema como un conjunto de servicios de corto plazo, como cadetería o transporte de pasajeros, caracterizado por la flexibilidad horaria, la ausencia de contratos tradicionales y la digitalización de los flujos de dinero.

El Central señaló que el puntaje para acceder a un crédito depende de métricas de desempeño: antigüedad, tasa de aceptación de viajes y calificación de usuarios. En números, la cantidad de deudores creció 122% en 2025, luego de haber aumentado 177% entre 2023 y 2024. A fines de 2025, la deuda promedio de los monotributistas que trabajan para estas plataformas era de 900 mil pesos per cápita, mientras que para los comercios adheridos el monto era siete veces superior.

“Las plataformas están financiando a su propia base de trabajadores”, concluyó el informe. Una frase que resume la paradoja: quienes sostienen el negocio terminan endeudados con el mismo actor que les da empleo.

Bancos y apps: alianzas estratégicas

La expansión del crédito no bancario también involucra a entidades tradicionales. El Banco Galicia firmó recientemente un convenio con Rappi para ofrecer soluciones de pago y financiamiento a repartidores y comercios. Pedidos Ya, por su parte, abrió la posibilidad de préstamos a comercios en 2022 y a repartidores en 2024. Según datos de la empresa, otorgó 57 mil créditos por 84 millones de dólares, más de la mitad destinados a comercios.

Las condiciones, sin embargo, son restrictivas: para repartidores, las líneas no pueden superar el 30% de sus ingresos y se extienden a seis meses. En la práctica, muchos trabajadores deben prolongar sus jornadas para cumplir con las cuotas.

Trabajar para devolver préstamos

“Tenemos compañeros que extienden su jornada laboral solo para devolver los préstamos”, relató D’Ambrosio. La dirigente sindical subrayó que la situación genera una dependencia muy grande hacia las empresas y reclamó que estos créditos sean regulados por el Estado. “Trabajamos entre 10 y 12 horas solo para gastos fijos. La comisión es independiente del precio del pedido. Estos préstamos deberían estar regulados”, insistió.

El testimonio refleja la tensión entre la promesa de inclusión financiera y la realidad de endeudamiento. Lo que para las plataformas es una herramienta de crecimiento, para los repartidores se convierte en una carga que condiciona su vida cotidiana.

Una deuda que crece

La evolución de los créditos en la economía de plataformas muestra un fenómeno en expansión: trabajadores independientes que, sin acceso al sistema bancario, recurren a préstamos con tasas exorbitantes. El resultado es un círculo vicioso de endeudamiento y dependencia. El BCRA ya puso la lupa sobre el tema, pero la regulación estatal aún no llega.

Mientras tanto, en cada esquina, los repartidores siguen pedaleando o acelerando sus motos. No solo llevan pedidos: también cargan con una deuda que crece al ritmo de la economía digital.

Invitamos un cafecito


MÁS NOTICIAS

Para despedir al Indio

Graciosos y valientes

5 junio, 2026