Alerta obrera

La Justicia inició el proceso de remate de La Terre, símbolo de la resistencia cooperativista

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Trabajadores de La Terre con sus uniformes. Foto: La Terre

Trabajadores y trabajadoras de la fábrica recuperada Laterre se declararon en alerta ante la notificación de remate enviada por la Justicia. Referentes de la economía social, emprendedores, gremios, estudiantes y profesionales se reunieron este lunes y contaron el devenir judicial que transitó la fábrica desde que su exdueño,  el empresario Jacques Matas, se presentó en concurso de acreedores en 2005.

El 23 de mayo la jueza Gloria Ester Cortez los notificó del remate de la fábrica “pese a que los trabajadores depositaron $10.408.000. Le adjudicó el bien a Mariano Ruggieri. Si esto prospera se pondrán en juego 80 puestos de trabajo. El horno de secado pesto a nuevo tienen un valor de reventa de 500.000 dólares”, denunciaron los miembros de la cooperativa de trabajo en una conferencia de prensa este lunes.

La empresa se dedica al rubro alimenticio con productos deshidratados que ofrecen al público. Es uno de los ejemplos vivientes de la organización social y cooperativa de sus obreros, que de empleados pasaron a ser engranajes fundamentales de la producción activa de la economía social.

Los empleados se unieron y sacaron adelante la fábrica, y ahora la justicia ordenó el remate, pese a que el lugar está en plena actividad, con 80 familias que dependen de ese trabajo.

La fábrica está ubicada en Carril Godoy Cruz 5330 de Guaymallén, y su futuro es incierto “con la noticia del remate que lleva adelante la doctora Gloria Cortez, que nunca creyó que los trabajadores podíamos poner la fábrica en pie”, señalaron los obreros en un comunicado.

“Estamos perdiendo puestos de trabajo que habían sido recuperados desde el 2005. Si esto sigue van a ir por otras cooperativas”, señaló uno de los socios de la cooperativa.

Historia de un bastión cooperativista

La Cooperativa La Terre Ltda. se constituyó el 14 de Junio de 2013 con un total de 27 asociados, luego de diez meses de trabajo en relación de dependencia se dictamina la quiebra.

A partir de ese día los ex trabajadores comienzan el proceso de recuperación de la infraestructura. Mediante la Ley de expropiación N° 1447 aprobada en ambas cámaras (Senadores y Diputados de la Legislatura Provincial) los trabajadores lograron la ocupación del inmueble.

Todos los socios de la cooperativa llevaron a la nueva organización social su experiencia en las líneas de la fábrica. El contexto social non era favorable: cuando se organizaron el 95% de las verduras deshidratadas que se consumían en Argentina era importada y la industria alimenticia estaba desmantelada.

Con subsidios y apoyo técnico los obreros pusieron la planta en pie y hasta renovaron la maquinaria. En mayo de 2016 pudieron procesar 40 toneladas de espinaca en dos meses, sin lograr afrontar otra elaboración, pero eso les bastó para comenzar a girar la rueda.

En 2017 reinvirtieron la mitad de los activos a mediados de año habían triplicado la producción de 2016. Con un plan de ahorro de gas pudieron bajas los precios de los productos un 30%.

En 2018 elaboraron 1.200 toneladas frescas y sumaron a su cartera de producto cinco hortalizas, con lo cual recuperaron clientes muy importantes como Molinos Cañuelas y otros.

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