Cambio climático

La ONU advierte que es urgente tomar acciones contra la degradación de la tierra y el desperdicio de alimentos

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Por Laure Fillon
Para AFP

El planeta necesita cambiar urgentemente la manera de usar y cultivar sus tierras para garantizar a la vez la seguridad alimentaria de sus habitantes y luchar contra el cambio climático, advirtieron este jueves los expertos de la ONU sobre el clima.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) pidió acciones “a corto plazo” contra la degradación de las tierras, el desperdicio de alimentos o las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrícola, en un informe publicado en Ginebra.

Las delegaciones de los 195 países miembros del IPCC examinaron durante cinco días este informe llamado “El cambio climático, la desertificación, la degradación de los suelos, la gestión sostenible de las tierras, la seguridad alimentaria y los flujos de gases de efecto invernadero”.

El informe estudia cómo el cambio climático afecta a las tierras que se usan para el cultivo, para la ganadería o para los bosques, así como las cuestiones de la seguridad alimentaria, las prácticas agrícolas y la manera en qué la deforestación modifica el clima.

El texto, de 1.200 páginas negociadas línea por línea por las delegaciones, fue hecho público en una rueda de prensa en Ginebra.

La conclusión principal es que “nuestro uso de las tierras […] no es sostenible y contribuye al cambio climático”, indicó la copresidenta del IPCC, Valérie Masson-Delmotte.

Los sistemas alimentarios en su conjunto generan “hasta un tercio de nuestras emisiones” de gases de efecto invernadero, subrayó Eduardo Calvo Buendía, copresidente del IPCC.

Poco margen de maniobra

Según el informe, ya no queda tiempo porque el calentamiento de las tierras emergidas alcanzó 1,53°C, el doble del aumento global de la temperatura (incluyendo los océanos).

AFP / Sabrina Blanchard. Reparto de la ocupación de tierras libres de hielo, según el último informe del IPCC

Los riesgos de inestabilidad en términos de abastecimiento alimentario podrían ser “muy elevados”, a 2ºC, explicó Masson-Delmotte.

El margen de maniobra es muy pequeño si se quiere limitar el cambio climático y sus efectos en las tierras y, al mismo tiempo, alimentar correctamente a una población mundial que al final de este siglo podría superar los 11.000 millones de personas.

Queremos “reducir las emisiones que salen de las tierras lo mayor posible”, pero sin olvidar “la otra parte de la ecuación: las emisiones de gases de efecto invernadero principalmente fruto del sector de la energía”, insistió a la AFP Hoesung Lee, presidente del IPCC.

“Tenemos que pensar de manera mucho más exhaustiva cómo utilizaremos cada hectárea. Las tierras tienen que permitir cultivar nuestras comida, proporcionar biodiversidad y agua dulce, dar trabajo a miles de millones de personas y capturar miles de millones de toneladas de carbono”, indicó Piers Forster, profesor sobre el cambio climático de la universidad de Leeds (Reino Unido).

Cambiar los hábitos de alimentación

El IPCC elaboró distintas hipótesis para lograr el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 1,5°C o a menos de 2°C respecto a la época preindustrial.

Estas hipótesis incluyen el cambio del uso de las tierras, la reforestación y las bionenergías, entre otras medidas.

Sin embargo el informe advierte que la reconversión del uso de las tierras (reforestación para capturar CO2, campos dedicados a las bioenergías, etc.) podría tener “efectos secundarios indeseables”, como la desertificación o la degradación del suelo.

AFP/Archivos / Jean-François Monier. Unas cosechadoras trabajan en un campo de trigo en Combre, en el noroeste de Francia, el 23 de julio de 2019

Para el IPCC, además de reducir los gases de efecto invernadero, también hay que cambiar los hábitos de consumo.

Actualmente entre “el 25 y el 30% de la producción total de comida se desperdicia”, indica el informe, al tiempo que unos 820 millones de personas en el mundo siguen pasando hambre.

Si en las regiones pobres las proteínas animales son a veces insuficientes, en los países ricos se consumen en exceso y hay 2.000 millones de adultos con sobrepeso o obesos.

El informe señala el beneficio para el medioambiente y la salud de las dietas menos ricas en carne pero “el IPCC no prescribe los régimenes de la gente”, insistió su copresidente, Jim Skea.

“Espero que este informe llame la atención mediática aún más que el anterior”, y que cada uno “se dé cuenta del significado” de las conclusiones, declaró a la AFP Greta Thunberg, la activista adolescente sueca, que asistirá esta semana a una cumbre de jóvenes por el clima en Lausana (Suiza).

El informe del IPCC publicado este jueves es el segundo de una serie de tres “informes especiales”.

El primero, publicado el año pasado, abordó la cuestión de si es posible contener el calentamiento global a 1,5°C. El tercero y último, previsto para septiembre, tratará sobre los océanos y la criósfera (glaciares, etc).

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