
"La matriz de producción sólo se puede desarrollar si somos capaces de buscar nuevos horizontes para robustecer las fuerzas productivas que aún tenemos. Desarrollando la minería con controles donde haya licencia social dando fin a viejos fundamentalismos y falsos antagonismos que los desprevenidos repiten como cliché, pero que terminan marginando a miles de mendocinos jóvenes del mercado laboral".
De esta manera Rodolfo Suarez, en el acto en que asumió como gobernador, puso quinta a fondo en el desarrollo de la minería en Mendoza -limitada en el uso de tóxicos por la Ley 7722, que el gobernador quiere reformar- y endilgó a las trabas el desempleo de muchos jóvenes.
Sin hacer mención a la herencia que le deja Alfredo Cornejo, Suarez apuntó como culpable a la "macroeconomía" como responsable de la pobreza y el desempleo. Y en ese tren se subió al caballito de batalla discursivo del lobby de las cámaras mineras, que aseguran que la minería multiplicará el trabajo tal como Cristo los panes y los peces, según el mito bíblico.
Además, el gobernador dijo que apostará a "desarrollar la formación Vaca Muerta" a través del fracking. En ese sentido, su sucesor aplicó un plan de rebaja de regalías a empresarios a través de decretos, que Suarez prometió continuar.
En la explanada de Casa de Gobierno, ya juramentado, insistió el gobernador: "Tenemos que desarrollar Vaca Muerta. Con controles. Para sacar a tanta gente de la pobreza"
Suárez asume una provincia con más pobres, más indigentes y menos empleo privado en blanco