Antes de asumir en la Corte, Valerio le dio tres años de prisión domiciliaria al policía que fusiló por la espalda a Nicolás Barrera

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Antes de asumir como ministro de la Corte nominado por Cornejo, el juez José Valerio le dio 3 años de prisión domiciliaria a José Castro, el policía que mató por la espalda a Nicolás Barrera, bajo la carátula de “homicidio con exceso de la legítima defensa”. La sentencia fue repudiada por la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional Mendoza, que remarcó: “Le dieron domiciliaria. No tuvieron en cuenta sus antecedentes de apremios ilegales. Tampoco su condena por privación ilegítima de la libertad”.

El fiscal Darío Tagua había pedido 13 años de prisión por considerar el caso como un homicidio agravado y pidió una condena de 13 años, pero el tribunal de la Segunda Cámara del Crimen -Roberto Uliarte, José Valerio y Ariel Spektor- consideró que fue exceso de legítima defensa y lo condenó a tres años, con el beneficio de la prisión domiciliaria.

El caso de Nicolás Barrera es uno de los que engrosa la lista de organismos que relevan abusos policiales en Mendoza, por ejemplo la Asociación Xumek que abordó en uno de sus informes el tratamiento mediático que se hizo del caso: “Lejos de presentarse como ‘violencia institucional’ en el 99% de las situaciones se apela a la etiqueta de ‘Policiales’, es decir, se agrupa junto a los delitos”, indicó.

A su turno, el Observatorio de la Violencia de Estado en Mendoza señaló el fusilamiento de Barrera como uno de los emblemáticos en materia de abuso policial de los últimos años. Sobre el gobierno de Paco Pérez, señaló: “Culmina con un récord de 64 muertes a manos de las fuerzas policiales y penitenciarias. La mayoría en cárceles, pero también con una aumento significativo de las muertes en comisarías. Durante su gestión se produjeron casos resonantes: Benjamin Monje (8), Maximiliano Ríos (16), Nicolás Barrera (16), Gabriel Franco (16), Ezequiel Torres, Claudio Gil, Brian Cuello, Gerardo Navarro, Lucas Carrasco, Andres García Campoy, entre otros”.

No obstante, el relato que realizó el policía es que Barrera quiso robarle cuando éste se bajó del micro hacia su casa, en el barrio Los Barrancos, y lo amenazó, por lo que sacó su arma reglamentaria. Barrera intentó escapar y el policía disparó por la espalda.

La Campaña contra la Violencia Institucional denunció que mientras se leía la sentencia al policía, “afuera de la sala, tomaban los nombres de Familiares, militantes de la campaña y de otras organizaciones comprometidas con la lucha contra la impunidad. Amenazaban a compañeros con detenerlos, amedrentaban. Cobardes como siempre ¿Esos policías y esa Justicia es la que va a solucionar la cuestión de la seguridad? ¿En serio alguien piensa que nos pueden cuidar los funcionarios policiales y Judiciales que viven cometiendo delitos o los encubren?”.