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En junio Mendoza sufrió una caída real de -3,7% en Recursos de Origen Nacional y una retracción de -9,1% en Coparticipación, ubicándose entre las 10 jurisdicciones más afectadas. El dato corresponde a datos oficiales del reprto compilados por el Centro de Economía Argentina (CEPA). El dato puede leerse linkeado a la caída de la recaudación, que según el IARAF cayó un 7,4% real interanual. En el primer semestre habría bajado un 5,3% real interanual, con una merma aproximada de $6,5 billones de junio de 2026.
En 2023, Mendoza figuraba entre las jurisdicciones con menor dependencia relativa de los fondos nacionales: 36,3% de sus ingresos provenían de la coparticipación y 9,2% de otras transferencias nacionales. En contraste, provincias como Santiago del Estero o Formosa superaban el 70% de dependencia. Este dato permitía a Mendoza exhibir cierta autonomía fiscal, apoyada en su recaudación propia y en sectores como el vino y la minería.
Derrumbe generalizado
La caída de Mendoza se inscribe en un panorama nacional de contracción. Según CEPA, los Recursos de Origen Nacional se redujeron 4,3% interanual en términos reales, mientras que la coparticipación retrocedió 8,5%. El deterioro se explica por la baja en los dos impuestos centrales:
- IVA: -4,3% interanual real, reflejo de un consumo interno debilitado.
- Ganancias: -14,4% interanual real, consecuencia de la menor rentabilidad empresarial y de una base de comparación elevada en mayo.
La contracción simultánea de ambos tributos redujo la masa coparticipable y, con ello, las transferencias a todas las provincias.

Mendoza en cifras
El golpe para Mendoza se traduce en números concretos:
- RON: -3,7% real interanual.
- CFI: -9,1% real interanual.
- Dependencia relativa: 45,5% de sus ingresos provinciales provienen de fondos nacionales (2023).
Aunque la caída en RON fue menor que en otras provincias, el retroceso en CFI coloca a Mendoza en el grupo de las más castigadas.
Impacto político y económico
La retracción de las transferencias llega en y la consecuente menor disponibilidad de recursos implica:
- Menor margen para inversión pública en infraestructura y servicios.
- Presión sobre la recaudación propia, especialmente Ingresos Brutos e impuestos inmobiliarios.
- Mayor exposición a la volatilidad del consumo interno, que ya muestra retracción.
En términos políticos, la caída de las transferencias refuerza la necesidad de Mendoza de sostener su autonomía fiscal, pero también la coloca en una posición vulnerable frente a la negociación con la Nación.

Una tendencia preocupante
El informe de CEPA advierte que desde mayo de 2025 las transferencias muestran un comportamiento errático, con alternancia de subas y bajas, pero que el primer semestre de 2026 consolidó una tendencia negativa. Para Mendoza, esto significa que la caída de junio no es un hecho aislado, sino parte de un proceso más amplio de deterioro.
La provincia, que en 2023 podía exhibir cierta fortaleza frente a la dependencia nacional, enfrenta ahora un escenario en el que la retracción de los recursos coparticipables compromete su capacidad de acción.
Mendoza atraviesa un momento crítico: aunque menos dependiente que otras provincias, la caída de las transferencias nacionales en junio de 2026 golpea su estructura fiscal y limita su margen político. El retroceso simultáneo de RON (-3,7%) y CFI (-9,1%) refleja la fragilidad de un esquema en el que la recaudación propia no alcanza para compensar la contracción nacional.
La provincia se encuentra en una encrucijada: sostener su autonomía fiscal en medio de un contexto nacional adverso y, al mismo tiempo, enfrentar debates internos sobre minería, consumo y desarrollo. La retracción de las transferencias no solo es un dato contable: es un síntoma de la tensión entre economía y política que marcará el rumbo de Mendoza en los próximos meses.
