
La estructura impositiva nacional sufrió modificaciones profundas entre 2000 y agosto de 2026. El análisis de las normas sancionadas en el período muestra un sistema marcado por la creación de impuestos de emergencia, la reversión de reformas y la eliminación reciente del tributo más controvertido de los últimos años.
En agosto de 2026, el esquema tributario argentino se compone de IVA, Ganancias, Bienes Personales, Impuesto a los Débitos y Créditos, derechos de exportación e importación, impuestos internos, Combustibles, Monotributo y aportes de la seguridad social. No se registraron nuevos impuestos nacionales desde la eliminación del PAIS, y las retenciones mantienen una tendencia a la baja con la soja en 26 por ciento.