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En medio de una mejora sustancial del humor en las plazas internacionales, donde los principales índices de Wall Street cerraron con fuertes alzas ante la expectativa de una resolución diplomática en los frentes de conflicto bélico, los activos argentinos vivieron este martes 31 de marzo una verdadera fiesta de precios.

La dinámica del último día del mes estuvo liderada por los certificados de acciones argentinas en Nueva York. Los ADRs anotaron subas de hasta 12,2%, con el sector financiero a la vanguardia. El podio de la jornada fue encabezado por el banco BBVA, seguido de cerca por el Grupo Supervielle (+11,7%) y el Banco Macro, que completó el cuadro con un avance del 10,5%.
Al analizar el balance mensual, queda claro que marzo no fue un mes más. La configuración de las carteras de inversión sufrió un giro tectónico debido a la escalada de la tensión en el Estrecho de Ormuz, punto neurálgico por donde transita el 30% del crudo mundial. Esta crisis disparó una «prima geopolítica» que llevó al valor del barril de Brent a subir más del 50% en apenas treinta días.
En este contexto, la petrolera estatal YPF se erigió como uno de los grandes estandartes del mercado, con un salto del 30,6% en dólares. A su favor jugaron dos motores: el rally del petróleo y el reciente fallo favorable a la Argentina en la causa por la expropiación, dictado el viernes pasado. Otros papeles del sector, como Vista (+30%), Edenor (+16,9%), Transportadora de Gas del Sur (+16,9%) y Pampa Energía (+13,8%), también capitalizaron el encarecimiento de los recursos energéticos.
Sin embargo, la verdadera «estrella» del período fue Adecoagro. Sus acciones volaron un 69,1% en los EEUU, impulsadas por resultados contables que superaron las previsiones más optimistas. La adquisición del 90% de Profértil por una cifra cercana a los u$s1.100 millones fue leída por los analistas de Bank of America y Morgan Stanley como un cambio estructural que posiciona a la firma en un nuevo escalón de negocios.
El contraste de la renta fija
Mientras las acciones celebraban, los bonos soberanos transitaron un sendero más sinuoso. Si bien este martes operaron con subas de hasta 1,2% —lideradas por el Global 2035—, el acumulado mensual arrojó sombras. El Riesgo País, medido por el banco J.P. Morgan, cerró en 617 puntos básicos, pero registró un incremento del 7,9% a lo largo de marzo.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, explicó que «el liderazgo pasó a las acciones vinculadas al sector energético», mientras que los bonos en dólares mostraron mayor debilidad ante la expectativa de que las tasas globales permanezcan altas por más tiempo. Por su parte, Jerónimo Bardin, Head Sales Trader de Balanz, advirtió que bajo este nuevo «régimen global», los fundamentos económicos pierden peso frente a la geopolítica, reinstalando el temor a una estanflación global.
El refugio en el peso
En el plano local, el S&P Merval avanzó este martes un 4,6%, cerrando marzo con una ganancia del 13,5% en pesos. Ante la incertidumbre externa, los inversores buscaron refugio en instrumentos de cobertura local. Auxtin Maquieyra, de Sailing Inversiones, destacó que los bonos CER fueron los grandes ganadores del mes con subas promedio del 6,5% (llegando a picos del 9% según otras mediciones), impulsados por la persistente inercia inflacionaria.
Hacia adelante, los operadores miran abril con cautela. La duración del conflicto con Irán y su impacto en la inflación global serán las variables que determinen si el rally de las acciones energéticas tiene todavía margen de recorrido o si es momento de rotar carteras hacia una deuda en dólares que, tras el castigo de marzo, podría ofrecer oportunidades de entrada.

