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Las ventas minoristas pyme registraron en julio una caída interanual del 3,8%, segúnel relevamiento mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) realizado en más de mil comercios de todo el país. La contracción se explica por el fin del efecto del aguinaldo y el peso de los tarifazos invernales, que redujeron el salario disponible de los hogares y profundizaron la cautela en el consumo.
.Seis de los siete rubros relevados mostraron bajas. Los más afectados fueron Textil e indumentaria (-5,6%), Bazar y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). Solo Ferretería y materiales de construcción logró un leve avance del 1%.
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Consumo condicionado
El informe señala que la ausencia de liquidez extraordinaria y el aumento de las tarifas de servicios básicos limitaron la capacidad de compra. En Alimentos y bebidas, el consumo se orientó a la canasta indispensable, con sustitución por segundas marcas y caída del ticket promedio. En Bazar y muebles, la menor demanda de bienes durables reflejó la prioridad de los hogares por cubrir gastos esenciales.
E rubro textil es uno de los más perjudicados por el plan de aperturaaaaacriminada de importaciones del gobierno libertario. Señala CAME: "Los comerciantes expresaron preocupación ante la suba de costos en alquileres, tarifas y reposición de mercadería. La limitación en planes de financiamiento con tarjeta y la presencia de productos
importados condicionaron las ventas de mayor valor",
Pesimismo empresarial
El relevamiento muestra que el 48,1% de los comerciantes consideró que su nivel de actividad se mantuvo respecto al año anterior, mientras que el 44,5% indicó que empeoró y solo el 7,4% señaló mejoras. La lectura neutral descendió dos puntos porcentuales respecto a junio, incrementando la proporción de quienes ven un escenario desfavorable.
De cara a los próximos doce meses, el 46,3% de los comerciantes prevé que la actividad se mantendrá sin cambios, el 42,4% espera mejoras y el 11,3% anticipa un deterioro. En cuanto a decisiones de inversión, el 61,5% juzgó que la coyuntura es desfavorable para nuevas iniciativas, el 14% la consideró oportuna y el 24,5% optó por no fijar posición.
No se salva ni la comida
En el detalle que brinda CAME puede verse que ni siquiera un rubro básico como la comida zafa del desplome en el consumo. " El consumo estuvo condicionado por la pérdida del poder adquisitivo y el aumento en las tarifas invernales. La demanda se orientó a la canasta básica indispensable, concretándose ventas mediante promociones y billeteras digitales".
- Alimentos y bebidas: caída interanual del -5,4%, condicionada por pérdida de poder adquisitivo y tarifas.
- Bazar y muebles: baja del -5,5%, con operaciones reducidas a productos estacionales y de menor valor.
- Calzado y marroquinería: retroceso del -3,5%, con demanda concentrada en calzado de uso diario.
- Farmacia: descenso del -1,6%, con estabilidad en medicamentos esenciales pero caída en líneas anexas.
- Perfumería: baja del -4,5%, con leve repunte mensual.
- Ferretería y construcción: único rubro en positivo (+1%), impulsado por arreglos hogareños.
- Textil e indumentaria: caída del -5,6%, la más pronunciada del mes.

El informe de la CAME confirma que los tarifazos y la pérdida de poder adquisitivo reducen el margen de consumo de los hogares, generando un retroceso en la actividad minorista. La expectativa empresarial muestra cautela, con predominio de percepciones negativas y un horizonte de inversión limitado. La dinámica del mercado refleja que, en un contexto de salarios ajustados, el consumo se concentra en lo indispensable y posterga la adquisición de bienes durables.
