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A once años de aquel primer grito colectivo que sacudió a la Argentina, las calles mendocinas volverán a teñirse de consignas, pancartas y abrazos compartidos. El movimiento Ni Una Menos Mendoza convocó a marchar este jueves en una jornada atravesada por el dolor por el reciente asesinato de Agostina Vera (14) pero con la fuerza para reafirmar que la lucha contra la violencia machista sigue siendo urgente y necesaria.

La concentración se iniciará a las 18.30 en Kilómetro Cero, en la intersección de San Martín y Garibaldi. Allí se reunirán mujeres, diversidades, organizaciones sociales y sindicales con banderas violetas y carteles que recordarán a las víctimas de femicidios, travesticidios y transfemicidios. El clima estará cargado de emoción: cada paso hacia la marcha será también un gesto de resistencia frente a la impunidad y el ajuste que, según las organizadoras, profundizan la vulnerabilidad de las mujeres y disidencias.
«Por Agostina, por Dulce, por Julieta volvemos a las calles, porque la violencia machista sigue presente, porque exigimos una justicia efectiva y con perspectiva de género, porque defendemos nuestros derechos, porque rechazamos los discursos de odio y porque creemos que una sociedad más justa solo es posible con más igualdad y más derechos», señala el documento de convocatoria.
El recorrido
La columna avanzará por Las Heras y Patricias Mendocinas hasta llegar a Plaza Independencia, epicentro simbólico de las manifestaciones mendocinas. A lo largo del trayecto se escucharán cánticos que denunciarán la violencia institucional y los discursos de odio. El recorrido se transformará en un homenaje: cada calle será un espacio de memoria viva.
El altar y los nombres propios
En Plaza Independencia se levantará un altar en memoria de Agostina, Dulce y Julieta, nombres que resonarán con fuerza en la voz de madres, hermanas y amigas presentes. Velas encendidas, fotos y flores marcarán el cierre de la jornada, recordando que detrás de cada estadística hay vidas truncadas y familias que exigirán justicia. “Por ellas, por todas, volveremos a las calles”, será la consigna que unificará el acto.
Las consignas políticas
La convocatoria difundida por Ni Una Menos Mendoza ya anticipó el tono y los blancos de las denuncias: la marcha se realizará “frente a la violencia, la impunidad, la represión y el ajuste de Cornejo y Milei”.
La denuncia política se entrelazará con la exigencia de una justicia efectiva y con perspectiva de género, reclamando políticas públicas que garanticen igualdad y derechos. La crítica a los discursos de odio y la defensa de la diversidad marcarán los discursos en el escenario.
Un movimiento que no se detiene
El aniversario del primer Ni Una Menos, aquel 3 de junio de 2015, será recordado como la semilla de un movimiento feminista que transformó la agenda pública en Argentina. Desde entonces, las marchas se replican cada año en distintas provincias, y Mendoza se consolidará como un territorio donde la movilización feminista mantiene vigencia y fuerza. La continuidad de las convocatorias demostrará que, pese a los cambios políticos y económicos, la demanda por una sociedad más justa sigue intacta.
La jornada concluirá con música, abrazos y la certeza de que la lucha continuará. El altar iluminado en Plaza Independencia será la imagen final de una marcha que, a once años del primer Ni Una Menos, reafirmará que la memoria y la resistencia siguen vivas en Mendoza. La consigna se repetirá una y otra vez: “Ni Una Menos, vivas y libres nos queremos”.

