Vecinos y asambleístas organizados

Calendario vendimial: la protesta contra San Jorge y la megaminería irrumpió en el Americanto

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Las protestas de vecinos y asambleístas contra la minera San Jorge volvieron a irrumpir en el calendario vendimial. En la noche del sábado, una enorme bandera con la leyenda “No a la minera San Jorge” se desplegó primero en la entrada del Teatro Independencia y luego dentro de la sala, mientras transcurría el espectáculo vendimial. La escena se sumó a una seguidilla de irrupciones en festivales y celebraciones que marcan el pulso de la temporada.

La escalada de protestas es seguida con atención por el Gobierno, sobre todo en la previa de la anunciada visita presidencial y por la posibilidad de que no puedan evitar la visibilización del reclamo en eventos masivos como la Fiesta de la Cosecha o el Acto Central en el Frank Romero Day. Los desfiles vendimiales no serían problema pues Alfredo Cornejo decidió hace unos años eliminar el palco de autoridades, blanco de repudios populares.

Del Americanto al Jazz en el Lago

Lo ocurrido en el Americanto tomó la posta de la protesta que días antes había copado el Parque San Martín. Allí, el clásico festival Jazz en el Lago se convirtió en escenario inesperado de resistencia contra la megaminería.

La bandera con la consigna se alzó frente al público, que acompañó con el grito que ya se ha vuelto himno popular: “El agua de Mendoza, no se negocia”. La protesta contra la megaminería se repite en vendimias departamentales como las de San Rafael y Junín, visibilizando un conflicto que escala semana tras semana y que ya lleva más de un mes de acciones ininterrumpidas.

Un mes de movilización constante

Desde la aprobación legislativa de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) el pasado 9 de diciembre, las calles mendocinas se transformaron en escenario de ruidazos, muraleadas, cortes de ruta y acampes. Las acciones sostienen un entramado horizontal y autoconvocado que atraviesa plazas, barrios y rutas, con un objetivo claro: frenar la explotación de oro y cobre en Uspallata. El caravanazo del 17 de enero resignificó la memoria histórica: en esa fecha de 1817, el Ejército de los Andes al mando de José de San Martín partía hacia Chile en la campaña libertadora. Hoy, las Asambleas por el Agua la convirtieron en la “Gesta por el Agua”, proyectando la defensa de los bienes comunes.

El oro y cobre de la cordillera

El proyecto San Jorge, emplazado en plena cordillera mendocina, busca extraer oro y cobre en una zona estratégica por sus reservas de agua y su valor ambiental y cultural. Allí atraviesa el Qhapaq Ñan, camino declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2014. Para el Gobierno provincial, la aprobación de la DIA representa un paso hacia la “modernización productiva”. Para vecinos y asambleístas, en cambio, significa el avance de la megaminería sobre un territorio que depende del agua para sostener la agricultura, el turismo y la vida cotidiana.

Criminalización y resistencia

Mientras las protestas se multiplican en escenarios culturales y calles mendocinas, a un año de una de las movilizaciones más masivas en Uspallata nació la Agrupación de Presxs Políticxs por Defender el Agua (PPPDA).

En las últimas horas, difundió un comunicado que denuncia la criminalización de más de veinte personas imputadas por participar en acciones contra la minera San Jorge.

El texto exige el desprocesamiento inmediato de los acusados y se inscribe en un contexto marcado por detenciones, represión y denuncias de violaciones a los Derechos Humanos. La agrupación responsabiliza directamente a Alfredo Cornejo y a fiscales afines al oficialismo, bajo la conducción del procurador Alejandro Gullé, de impulsar causas judiciales contra quienes se movilizan en defensa del agua.

Según el comunicado, la persecución se traduce en hostigamiento laboral, privación ilegítima de la libertad y fianzas “usurarias”, que buscan intimidar tanto a los activistas como a la sociedad mendocina en su conjunto.

Signo de los tiempos en Mendoza: nace la «Agrupación de Presxs Políticxs por Defender el Agua»

Un conflicto que se expande

La tensión entre el Ejecutivo provincial y las organizaciones sociales crece. Mientras el Gobierno insiste en avanzar con la minería a gran escala, las protestas se intensifican y se instalan en la agenda cultural y política de Mendoza. La consigna “El agua de Mendoza, no se negocia” se repite en festivales, caravanas y redes sociales, y amenaza con convertirse en el eje de las movilizaciones durante toda la temporada vendimial. Ahora, con la creación de la PPPDA y la denuncia de criminalización, el conflicto suma una nueva dimensión: la disputa por los derechos humanos y las libertades democráticas, que se entrelazan con la defensa del agua y del territorio.

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