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Las protestas contra la minera San Jorge y la megaminería volvieron a irrumpir en el calendario vendimial este fin de semana, atravesando festivales que suelen ser emblema de la celebración cultural mendocina. Primero fue en el Jazz en el Lago, en el Parque San Martín, y luego se trasladaron al Americanto en el Teatro Independencia, donde las banderas negras con la consigna “No a la minera San Jorge” marcaron la escena y confirmaron que el reclamo ambiental se ha instalado como protagonista inesperado de la temporada.
Mientras el Gobierno insiste en avanzar con la minería a gran escala, las protestas se intensifican y se instalan en la agenda cultural y política de Mendoza. La consigna “El agua de Mendoza, no se negocia” se repite en festivales, caravanas y redes sociales, y amenaza con convertirse en el eje de las movilizaciones durante toda la temporada vendimial.
Jazz en el Lago: la música no pudo tapar el reclamo
El vozarrón del locutor y el sistema de sonido oficial no alcanzaron para acallar la protesta contra San Jorge y la megaminería en la noche del jueves, durante el clásico festival Jazz en el Lago, emblema de la temporada estival mendocina.
Una bandera con la consigna “No a la minera San Jorge” atravesó el predio y se plantó frente al escenario, mientras el público acompañaba con el grito que ya se ha convertido en himno: “El agua de Mendoza, no se negocia”.
La protesta contra San Jorge no cesa: se coló en el calendario vendimial
Un mes de resistencia ininterrumpida
Desde la aprobación legislativa de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) el pasado 9 de diciembre, las calles mendocinas se han convertido en escenario de ruidazos, muraleadas, cortes de ruta y acampes.
Las acciones se multiplican y sostienen un entramado horizontal y autoconvocado que atraviesa plazas, barrios y rutas, con un objetivo común: frenar la explotación de oro y cobre en Uspallata. Uno de los hitos fue el caravanazo hacia la villa cordillerana el 17 de enero, fecha resignificada por las Asambleas por el Agua como “Gesta por el Agua”, evocando la partida del Ejército de los Andes en 1817 y proyectando la memoria histórica hacia la defensa de los bienes comunes.
Americanto: banderas en el Teatro Independencia
El fin de semana, la protesta se trasladó al Americanto, en el Teatro Independencia. En la noche del sábado, una enorme bandera con la leyenda “No a la minera San Jorge” se desplegó primero en la entrada y luego dentro de la sala, mientras transcurría el espectáculo vendimial.
El domingo, la organización intentó frenar la protesta confiscando la bandera negra, pero los vecinos y asambleístas tenían más banderas listas para colgar desde los palcos. El gesto de resistencia convirtió al Americanto en un nuevo escenario de disputa, donde la cultura y la protesta se cruzaron de manera inevitable.
#AHORA en Mendoza
⚠️Con el Teatro Independencia colmado, una potente protesta contra San Jorge en el #Americanto«Nos retuvieron la bandera negra en la entrada del teatro pero teníamos otras», contó una asambleísta a @sinmaripositas ⬇️ pic.twitter.com/yWIUfr3gCQ
— Periodismo Explícito (@SinMaripositas) January 26, 2026
Oro, cobre y agua en disputa
El proyecto San Jorge, emplazado en plena cordillera mendocina, busca extraer oro y cobre en una zona estratégica por sus reservas de agua y su valor ambiental y cultural. Allí atraviesa el Qhapaq Ñan, camino declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2014. Para el Gobierno provincial, la aprobación de la DIA representa un paso hacia la “modernización productiva”. Para vecinos y asambleístas, en cambio, significa el avance de la megaminería sobre un territorio que depende del agua para sostener la agricultura, el turismo y la vida cotidiana.
Escalada y proyección política
La escalada de protestas es seguida con atención por el Gobierno, sobre todo en la previa de la anunciada visita presidencial y por la posibilidad de que el reclamo se visibilice en eventos masivos como la Fiesta de la Cosecha o el Acto Central en el Frank Romero Day.
Los desfiles vendimiales no serían problema, pues el exgobernador Alfredo Cornejo decidió hace unos años eliminar el palco de autoridades, tradicional blanco de repudios populares.

