Conferencia internacional

Expertos internacionales refutaron el informe de la UNCuyo que usa el Gobierno para promocionar el fracking

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La Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), refutó el informe presentado por la UNCuyo para avalar el fracking en Mendoza y el que el Gobierno y la secretaría de Protección Ambiental utilizan frecuentemente para fundamentar la política extractivista de fractura que Alfredo Cornejo legalizó por decreto.

“Producción de Hidrocarburos en Reservorios No Convencionales en Mendoza” titula la UNCuyo un informe de más de 200 páginas elaborado en 2018 (se puede leer completo al final de esta nota).

En una conferencia en la que confluyeron expertos de organizaciones internacionales, de Mendoza y organizaciones mapuches afectadas por el fracking en el Sur de Mendoza, Andrés Ángel -asesor científico del Programa de Agua Dulce de AIDA, experto en Geología y magister en Políticas Públicas- se refirió al informe de la universidad.

La falta de problematización del término “acuífero de agua dulce” fue uno de los puntos que mencionó el experto- Aseguró que revisó las legislaciones colombiana y argentina al respecto y es “dos veces más permisiva que la legislación estadounidense”.

“Probablemente estas aguas en las cuales están reinyectando aguas de fluido de retorno o flow back, que contienen elementos radioactivos, que contienen metales pesados y todos los aditivos que se genera con la factura. Esas aguas de esos acuíferos probablemente con un tratamiento sencillo puedan ser usadas para el próximo humano. Eso es algo que poco se discute en los informes de la UNCuyo ni en la secretaría de Ambiente de Mendoza”, resaltó.

Otro punto que refutó Ángel sobre el documento de la universidad es el uso de “gráficos ideales”. “Que una universidad no acceda a la información estratigráfica específica de la cuenca para hablar del caso de Neuquén, para hablar del caso de Mendoza me parece preocupante, porque se hacen descripciones completamente genéricas que podría uno encontrar en un libro de Geología pero que no reflejan la realidad del territorio”, postuló.

Sostiene el experto que en el informe de la UNCuyo “se discuten temas estructurales pero sobre la calidad del yacimiento y no sobre la posibilidad de contaminación. Se habla de que cuando se hacen los pozos existe una certidumbre de que no va a haber fallos. Se habla de cementaciones perfectas en la construcción de pozos. ‘Perfecta’ y ‘certidumbre son términos que no utilizarían científicos”.

Ausencia de fuentes y omisiones

“Hay muchas omisiones pero me llamó la atención la ausencia de fuentes, sobre todo de fuentes científicas. En un informe de 200 páginas sólo contiene una fuente revisada por pares científicos, eso es preocupantes

El representante de AIDA mencionó otro aspecto de gravedad en el caso de un informe elaborado por una institución académica como la UNCuyo. “El uso de fuentes cercanas al sector petrolero. Encontramos fragmentos de los informes que no estaban citados pero que eran una copia de lo que se puede encontrar en una página de promoción de la actividad de fractura hidráulica. Ese tipo de hallazgos son muy preocupantes y son alarmas que tenemos que tener para que un juez tome la decisión”.

Dice el informe de la UNCuyo sobre la sismicidad inducida de la que alertan los expertos:

“La posibilidad de sismicidad en superficie y en valores detectables por el ser humano y estructuras es altamente improbable dado que las operaciones se hacen a más de 1.500 metros de profundidad. Los sismógrafos de sensibilidad normal no los registran y las mediciones que hacen los técnicos en perforación en estos casos se realizan con instrumental altamente sofisticado y sólo sirven a los efectos de medir la eficiencia de la estimulación hidráulica en profundidad. Estos eventos son imperceptibles en superficie”.

Sobre la contaminación irreversible de acuíferos, otro de los puntos sobre los que se alertó en la conferencia de referentes ambientalistas internacionales, indica la UNCuyo

“La posibilidad de contaminar acuíferos de agua dulce, que generalmente se encuentran como máximo a 200/300 metros de profundidad es muy remota, debido a que la técnica establece mecanismos de aislación de la tubería y control como el Cement Bond Log (CBL) y el VariableDensity Log (VDL) para verificar su estanqueidad cuando atraviesan las napas de agua dulce. La zona de producción, por otro lado, se encuentra a por lo menos unos 1.000 metros más de profundidad separada por varias formaciones de distintas condiciones de impermeabilidad, por lo que la posibilidad de migración hacia las capas superiores es muy remota”.

Este es el informe completo de la UNCuyo que promociona el Gobierno de Mendoza como aval al fracking:

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