
La estructura impositiva nacional sufrió modificaciones profundas entre 2000 y agosto de 2026. El análisis de las normas sancionadas en el período muestra un sistema marcado por la creación de impuestos de emergencia, la reversión de reformas y la eliminación reciente del tributo más controvertido de los últimos años.
En agosto de 2026, el esquema tributario argentino se compone de IVA, Ganancias, Bienes Personales, Impuesto a los Débitos y Créditos, derechos de exportación e importación, impuestos internos, Combustibles, Monotributo y aportes de la seguridad social. No se registraron nuevos impuestos nacionales desde la eliminación del PAIS, y las retenciones mantienen una tendencia a la baja con la soja en 26 por ciento.
El índice de recaudación real, con base 100 en el año 2000, se ubicó en 67,3 en 2002, alcanzó un máximo de 119,8 en 2011 y descendió a 88,6 en 2024. Para 2025 se estima una leve recuperación hasta 90,4.
Los derechos de exportación registraron la mayor volatilidad: pasaron de un índice 100 en 2000 a 2.100 en 2007, para luego descender a 540 en 2025. El Impuesto PAIS tuvo un crecimiento exponencial desde su creación en 2020 hasta su eliminación en diciembre de 2024.
