Lo que le factura al Gobierno de Mendoza un enfermero o enfermera -que hoy encabezaron una protesta en el Hospital Notti- no alcanza para cubrir las necesidades de la canasta básica para mantener a una familia sin estar por debajo de la línea de pobreza, según los propios datos oficiales.
Este lunes 20 la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) difundió que, para no ser considerada pobre, una familia de dos adultos y dos niños debe reunir, al menos, 40.175 pesos al mes. El cálculo no incluye el alquiler de una vivienda, sino la canasta de alimentos y otros bienes básicos como transporte, educación y salud.
Los enfermeros que reclaman por estos días el pase a planta facturan -la mayoría desde hace cuatro o cinco años, otros más- 24 mil pesos por 40 horas a la semana. Cuando pagan el monotributo les queda en mano 21 mil pesos.
Esa es la razón por la que muchos de ellos tienen dos o tres trabajos, por lo cual rotan entre hospitales públicos y privados, exponiéndose a condiciones laborales de precarización y al riesgo de contagio de COVID.
Ese fue uno de los puntos centrales de la protesta en el Notti que desarrollaron este lunes, y por las cuales protestarán este miércoles hacia Casa de Gobierno.
“Llevo cuatro años y medio como monotributista -remarcó una de las profesionales del Notti afectadas a EXPLÍCITO-. Trabajamos la misma cantidad de horas y hacemos lo mismo que un enfermero de planta. Trabajo 40 horas semanales. Gano 24 mil pesos, pago tres de monotributo, me quedan 21 mil. Somos mano de obra barata. Después de esperar casi cinco años por nuestro pase seguimos siendo prestadores”.
Los enfermeros no son los únicos afectados por la precarización y la pulverización de las paritarias que se inició en el gobierno de Alfredo Cornejo y continuó en el de Suarez. Dias atrás Paula Zabala, médica inmunóloga del Hospital Central, reveló que lleva cinco años desarrollando su tarea de forma precarizada, sin ART, sin obra social, a la espera de ser una de las que pasen a planta.