Moyano le pasa factura a Macri por su apoyo, que incluye paritarias “moderadas” con 28% de suba

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El camionero Hugo Moyano adelantó que el lunes o martes le presentará a Mauricio Macri un documento con reclamos gremiales, entre lo que figura el pedido de un bono de 3.000 pesos. En una entrevista se plantó frente al gobierno con exigencias para compensar a favor de los trabajadores la gran transferencia de recursos hacia los dueños del capital que implicarán las medidas económicas adoptadas en la primera semana por la administración macrista.

Moyano, Luis Barrionuevo y Momo Venegas hicieron campaña con Macri. A cambio, consiguieron que el macrismo les asegurara una canilla de billetes abierta a las organizaciones del sindicalismo por la vía de las obras sociales. La cesión macrista no será gratis. Moyano fue la punta de lanza para instalar que el aumento salarial en la paritaria próxima tope en 28% en una discusión precedida por un recalentamiento inflacionario previo a una devaluación de entre el 40 y el 50% del peso argentino. El sindicalismo macrista busca entonces un escenario proclive a la aceptación del porcentaje impuesto por el propio Moyano como apropiado para cerrar paritarias. Las pretensiones de los dirigentes sindicales no representados por las variantes de CGT en vigencia, como los nucleados en la CTA, no bajan de 35%.

“Nos llama la atención, el Gobierno toma decisiones muy fuertes, ha sido muy generoso con muchos sectores de la sociedad como el campo, al que le ha dejado sin efectos los impuestos, y espero que deje un poco de generosidad para los sectores laborales”, describió Moyano con tibieza el escenario configurado por las expectativas nefastas para el poder adquisitivo del salario de las primeras medidas del plan macrista en materia económica y financiera.

“El Presidente se ha reunido con todos los sectores, espero que en algún momento se acuerde de los trabajadores. A veces uno se molesta cuando tienen tanta fuerza para tomar algún tipo de decisiones y dudan sobre las otras”, declaró el líder cegetista que encarnó la oposición desde el sector gremial al peronismo en el poder con Cristina Fernández por los medios al mandatario al que ayudó a llegar a la Casa Rosada.

El bono de fin de año que Moyano fijó en $3.000 y Antonio Caló, de la UOM y jefe de la CGT kirchnerista, en $5.000, sería un caramelo para la militancia de las bases sindicales de las organizaciones representadas por los denominados Gordos en varias vertientes.

“El Gobierno saca por decreto por todo, anula una cosa, anula otra, entonces que tome la decisión de pedirle a las empresas que paguen este bono que corresponde y que es mínimo”, intimó Moyano.

Reunidos en un plenario, el moyanismo, el barrionuevismo y sectores gremiales kirchneristas coincidieron en reclamar a la Casa Rosada un bono de fin de año en “compensación” por el “deterioro del salario” que se aceleró en noviembre por una sensible alza en los precios de los productos de la canasta familiar.

“Con la inflación que hemos tenido se redujo la capacidad del salario y acá no se trata de hacer una inversión menos, se trata de comer un plato menos de comida, y eso es lo que tiene que atender el Gobierno”, insistió el camionero que preside el Club Independiente en declaraciones a radio Mitre.

Moyano ratificó que si bien ese plus debería pactarse de acuerdo en conjunto con las empresas, el reclamo es que sea del orden de $3.000 el monto en general y que incluya a la clase pasiva. “Lo hemos evaluado ayer, aún no nos hemos dirigido al Gobierno. Seguramente el lunes o el martes estará listo el documento para elevarlo a través del Ministerio de Trabajo o al Presidente”, señaló.

Además, insistió en el pedido sindical de decretar la emergencia alimenticia: “Así como se decretó la emergencia de seguridad, que nos parece bien, tienen que decretar la emergencia alimenticia porque hay muchos sectores que hoy no tienen para comer un pedazo de pan”.

Fuente: Infobae

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