Trabajadores a la calle

Cierran la Planta de Agua Pesada de Neuquén: retiros voluntarios y bloqueo policial a los piquetes

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La PIAP se construyó para proveer agua pesada a la generación nuclear argentina.

El cierre definitivo de la Planta Industrial de Agua Pesada, de Arroyito, en Neuquén, es un hecho. Ya anunciaron la apertura del registro de retiros voluntarios. Además, ofrecerán el cambio de tareas para quienes prefieran seguir ligados a la Empresa Neuquina de Servicios Industriales, conformada por la Comisión Nacional de Energía Atómica(CNEA) y el gobierno de Neuquén.

Al mismo tiempo, el gobierno provincial mandó pelotones de policías a Arroyito. El fin es impedir que los trabajadores interrumpan el tránsito de la Ruta Nacional 22 con sus protestas.

La ENSI tiene dos planes de negocios: la PIAP y los servicios a las empresas petroleras. Según el gobierno, en la PIAP se desempeñan 300 trabajadores y en la división servicios petroleros, una 830 personas.

“Vamos a reubicar una parte del personal en servicios en el sector hidrocarburífero, otra parte se acogerá al retiro voluntario y otra quedará en mantenimiento de la planta”, informó el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro, este jueves.

Un día antes, el funcionario provincial estuvo con Gustavo Lopetegui, secretario de Energía de la Nación. Monteiro dijo que el funcionario le aseguró que la semana que viene estarán los fondos para otorgar los retiros.

El plan de traspaso de trabajadores de la producción de agua pesada a los servicios petroleros se ampara en la potencial extensión de la cartera de clientes de la ENSI en Vaca Muerta.

La planta que está siendo cerrada es la más grande de su tipo en el mundo.

Decisión de Macri

La planta está paralizada desde hace más de un año. Su futuro fue sentenciado al ocaso cuando el gobierno de Mauricio Macri abortó la construcción de una central nueclear del tipo de Atucha I y II y Embalse.

Los sueldos de los trabajadores de la PIAP se pagan con fondos públicos desde que se dispuso el cese de la planta.

La planta produce agua pesada, un insumo para las centrales con reactor Candu, como las argentinas.

La PIAP fue construida para la producción del agua pesada para la generación nuclear. Y funcionó a full mientras se requirió el insumo para la puesta en marcha de las dos Atucha y Embalse, las tres centrales nucleares argentinas.

Hasta hace tres años, tenía larga vida asegurada puesto que se pensaba construir una nueva central con la misma tecnología.

No obstante, el pacto con el Fondo Monetario para enfrentar la crisis de la deuda fue el contexto de la caída de la cuarta central Candu.

El gobierno decidió cambiar a otra tecnología el núcleo de la próxima central. Ya no usará agua pesada. Esa decisión fue cuestionada por los científicos expertos en la materia.

Científicos condenaron el abandono de la tecnología nuclear más desarrollada en el país

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