La oposición

Complica a Cornejo la escalada de la guerra interna, con Carrió amenazando a Manes con la Justicia

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Carrió agitó más la guerra entre los radicales y el macrismo sin Macri.

La guerra entre las facciones que conforman Juntos por el Cambio desafía el liderazgo de Alfredo Cornejo en la UCR nacional. En su rol de presidente del partido, el diputado nacional por Mendoza convocó a los líderes de la alianza opositora a una reunión, el lunes, para ordenar la interna.

El objetivo no es sencillo. La alianza que llevó a Mauricio Macri a la Presidencia en 2015 se fracturó por las candidaturas en la provincia de Buenos Aires. El Pro y la UCR armaron listas propias, con Diego Santilli y Facundo Manes a la cabeza de cada una. Y ahí nomás empezaron los ataques cruzados.

Con Macri fuera de juego, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta se asumió como el sucesor natural. El lanzamiento de Manes con el auspicio de los radicales es una amenaza para los planes del dirigente con la sonrisa similar a la del Guasón.

La confrontación no dejó de escalar desde entonces. Se fueron subiendo al ring dirigentes de peso, de los dos lados. De fondo está la pelea por el liderazgo de cara a las presidenciales del 2023.

Hasta que Elisa Carrió, experta en el uso de denuncias incomprobables, cuando no falsas de plano, para instalarse, salió a anunciar que llevará a Manes a la Justicia por “mitómano”. El neurólogo había dicho que su futura denunciante le ofreció ser su candidato a vice en 2015, cuando salió tercera contra Mauricio Macri y Ernesto Sanz en la interna que llevó al macrismo al poder.

Los costos de la superioridad imaginaria

El neurólogo arrancó la campaña autoproclamado mejor persona que el resto de los políticos. En todos sus discursos se puso por encima, sin herramienta democrática que lo justifique. Por eso, cada vez que habla genera polémica.

De entrada, Manes sembró dudas sobre el uso de fondos públicos de la Ciudad de Buenos Aires para la campaña de Santilli. Del otro lado, acusaron al candidato avalado por el radicalismo de ser funcional al gobierno nacional.

En medio de la pelea con los rivales del Pro, Manes protagonizó otra polémica con una aliada: Margarita Stolbizer, por la inclusión de Jesús Cariglino, exintendente de Malvinas Argentinas desde 1995 hasta 2015, en la lista de candidatos que ella también integra.

Criado políticamente en el peronismo del conurbano, Cariglino cultivó las destrezas que le permitieron llegar a la Intendencia y erigirse en caudillo de su localidad. Stolbizer cimentó los inicios de su carrera en la confrontación con la forma de hacer política que encarnaba Cariglino y las denuncias contra la legalidad de las acciones que promovía. El exintendente revistó en el peronismo hasta el 2011, cuando saltó al Frente Renovador. Cuatro años después perdió la Intendencia contra el kirchnerista Leonardo Nardini. Luego se pasó al macrismo, con un cargo en el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal.

La sorpresa que condena

Stolbizer aseguró desconocer que entre los candidatos de Manes estaba Cariglino hasta después de la presentación de la lista.

“Yo me enteré de la composición de la lista prácticamente después de que estuviera hecha. Obvio que también me sorprendí, pero en el fondo este hombre (Cariglino) ya formaba parte de Juntos. Creo que soy la única incorporación novedosa en función de la amplitud que se abre en Juntos”, marcó la cancha la fundadora del partido GEN.

La exposición de Stolbizer mereció una explicación del flamante referente radical. “No se pueden importar noruegos”, esgrimió Manes para justificar su elección de Carglino como candidato en la lista de Dar el paso, como fue bautizada la herramienta electoral con la que los radicales pretenden disputar el poder en Juntos por el Cambio con el macrismo.

Cornejo se metió en el lío cuando Carrió anunció que abriría una cruzada judicial contra el candidato radical en la provincia de Buenos Aires. La fundadora del Ari y la Coalición Cívica fue un arma clave en la campaña del macrismo para esmerilar el caudal electoral del kirchnerismo después del 2011.

Voceros de la alianza macrista citados por Télam deslizaron que la reunión que pidió Cornejo estaba prevista para difundir “un código de ética” con el propósito de regular las declaraciones y críticas que los sectores de Juntos por el Cambio lanzan en medio de la campaña electoral de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que se desarrollarán el 12 de septiembre.

La guerra de Carrió

Carrió puso en Twitter que “frente a la no rectificación de Facundo Manes de sus dichos, lo único que voy a hacer, es una demanda por daño moral y a su prestigio académico para que la sociedad no piense que tengo tal grado de limitación intelectual al elegir un desconocido (Manes) como candidato a vicepresidente, dado que fui acompañada e invitada por Toty Flores mi candidato a vicepresidente”.

Escaló luego: “Con la mentira no hay confianza. Solo de la verdad surge la confianza. Mi testigo es Toty Flores quien me invitó a esa cena” con Manes.

Antes, la exdiputada había disparado: “No se admiten mitómanos, por lo menos en Juntos por el Cambio (JxC)”, dedicó a Manes, en referencia a sus dichos sobre el ofrecimiento del 2015.

“Yo no cambié nada desde 2015 hasta acá”, le tiró por los medios Manes a Carrió.

A esa altura de la guerra, Cornejo llamó a  la titular del PRO, Patricia Bullrich, y a Maximiliano Ferraro, operador principal de Carrió, para confluir en una reunión que acabe con el fuego cruzado.

A favor de Manes, salió el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. “Los radicales no vamos a permitir que (Horacio Rodríguez) Larreta colonice nuestro partido. Se está poniendo el traje de Presidente y se está equivocando”, espetó.

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