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El Gobierno de Javier Milei concretó la privatización de la Hidrovía Paraná y Paraguay, otorgando la concesión a la empresa belga Jan De Nul. La oficialización confirmó que en la licitación el lobby del asesor Caputo se impuso al de los Menem en la licitación de la Hidrovía, disputada por dos empresas belgas.
Informe Explícito interactivo: Hidrovía Paraná-Paraguay: el corredor clave para las exportaciones del campo como para el narcotráfico
Según el Ministerio de Economía, este acuerdo reducirá un 13,5% los costos logísticos, marcando el comienzo de una renovada etapa de gestión privada en la arteria fundamental del comercio exterior de la República Argentina.
La controversia entre dos compañías de Bélgica por el principal activo entre los licitados por Milei expuso la división interna dentro del oficialismo: mientras el grupo ganador mantuvo canales abiertos con el asesor presidencial Santiago Caputo, DEME (su rival, también belga) buscó el respaldo en la familia Menem, bajo el ala de Karina Milei, como informó este medio hace un mes.
El anuncio del ganador de la puja por la Hidrovía coincidió temporalmente con la peor fase de la guerra interna en la cúpula de La Libertad Avanza, que se traduce en lo institucional en la gestión del Estado.
Tras meses de intensos debates políticos, licitaciones y evaluaciones técnicas, el Poder Ejecutivo formalizó la entrega del control operativo de la Hidrovía a capitales privados. Esta decisión estratégica cierra un ciclo de intervención estatal transitoria y devuelve la administración del dragado y balizamiento a un operador internacional con probada experiencia.
El proceso, liderado por el Ministerio de Economía y la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, culminó este jueves con la firma del contrato definitivo que adjudica las operaciones a Jan De Nul, la firma de Bélgica que ya conocía las particularidades de esta ruta fluvial. La medida ha sido recibida con moderado optimismo por las cámaras empresariales y las entidades del sector agroexportador, quienes reclamaban urgencia para garantizar previsibilidad en las operaciones portuarias.
La Hidrovía Paraná y Paraguay es el corredor principal por donde transita cerca del ochenta por ciento de las exportaciones agroindustriales del país, constituyendo una pieza clave e insustituible para el ingreso de divisas. La transferencia del mando se realizará de manera escalonada durante las próximas semanas para evitar cualquier interrupción en el tránsito de los buques cargueros.
Impacto en la competitividad y los fletes
El aspecto más destacado del nuevo contrato es el impacto sobre la competitividad de las exportaciones argentinas. Desde el Palacio de Hacienda aseguraron que el esquema tarifario propuesto por Jan De Nul permitirá una disminución proyectada del 13,5% en los costos logísticos totales. Esta reducción del peaje fluvial es vital para mejorar los márgenes de rentabilidad de los productores agropecuarios ubicados en el corazón productivo del país.
La baja en la tarifa se explica, según los informes técnicos, por la incorporación de tecnología más eficiente en las tareas de dragado y por una optimización de la logística de mantenimiento. El Gobierno subrayó que este ahorro no solo beneficiará a los grandes exportadores de la región centro, sino que también tendrá un efecto positivo sobre las economías regionales que utilizan esta vía para comercializar sus manufacturas.
La mejora en la profundidad del canal permitirá que los buques oceánicos Panamax salgan con mayor tonelaje desde los puertos del Gran Rosario, disminuyendo la necesidad de completar las cargas en terminales de la provincia de Buenos Aires o de Brasil, lo cual representa históricamente un encarecimiento del flete.
Antecedentes ambientales de la adjudicataria
La elección de la compañía Jan De Nul no resulta una sorpresa para los actores del ámbito portuario. La multinacional con sede en Bélgica posee un extenso historial en la Argentina, habiendo formado parte del consorcio que operó la vía navegable durante más de dos décadas antes de que el Estado nacional asumiera el control provisorio.
Las autoridades gubernamentales justificaron la adjudicación destacando la solidez financiera de la corporación europea y su capacidad técnica operativa, atributos que garantizarían el cumplimiento del plan de obras trazado en los pliegos de la licitación oficial.
Entre las obligaciones contractuales asumidas por el nuevo concesionario privado se incluye la modernización integral del sistema de balizamiento mediante tecnología avanzada y modernos sistemas de monitoreo en tiempo real, lo que incrementará los estándares de seguridad para la navegación nocturna comercial.
Asimismo, la firma europea deberá presentar informes ambientales periódicos para asegurar que las tareas de remoción de sedimentos no alteren drásticamente la rica biodiversidad del ecosistema del Río Paraná.
La vasta experiencia de la empresa internacional se considera un activo fundamental para sortear los desafíos técnicos inmediatos, especialmente frente a las recurrentes fluctuaciones del caudal hídrico regional que permanentemente afectan a nuestra inmensa región productiva nacional sudamericana comercial. Este nuevo e histórico paso administrativo marca un punto de inflexión decisivo que definirá el futuro del comercio exterior del país durante las próximas dos décadas de concesión.

