Tiempo estimado de lectura: 3 minutos, 53 segundos

El buque plataforma para la explotación petrolera en Malvinas, condenada días atrás por el gobierno argentino, es propiedad de la misma empresa que construyó las dos estaciones distribuidoras para la terminal marítima del VMOS, el oleoducto para exportar petróleo de Vaca Muerta.
La empresa neerlandesa Bluewater Energy Services es la dueña del buque Aoka Mizu, la plataforma que dará inicio a la producción de crudo en el yacimiento Sea Lion (León Marino), ubicado a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Se trata de la misma compañía que fabricó las dos monoboyas adquiridas para la terminal marítima del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, en la costa de Río Negro.

El dato cobró relevancia extrema tras la cadena nacional del presidente Javier Milei que marcó un giro total en la política de su gobierno para Malvinas: pasó de la justificación de la usurpación y la reivindicación de autodeterminación de los kelpers a una férrea condena de la gestión invasora acompañada de la amenaza con sanciones a los empresarios vinculados a los contratos petroleros pactados con Londres.
En ese marco, la administración libertaria informó que inició un proceso sancionatorio contra 45 personas y empresas vinculadas a la explotación petrolera en Malvinas, que impulsa el gobierno de usurpación de las Islas.
Fuera de la lista de sancionados
Si bien está vinculada con la explotación del yacimiento en el mar argentino usurpado por el Reino Unido como con la construcción de la terminal para la exportación de la producción de la Cuenca Neuquino, Bluewater Energy Services no fue incluida en la lista de compañías sujetas a las sanciones del gobierno argentino.

Se ha anunciado que la extracción de hidrocarburos comenzará durante el primer semestre de 2028. Navitas contrató el alquiler del buque que servirá como plataforma para la extracción marítima de hidrocarburos a Bluewater Energy Services, proveedora de una parte de la infraestructura clave para que el petróleo de Vaca Muerta sea enviado a demandantes de todo el mundo.
El consorcio responsable del proyecto VMOS dejó trascender que la contratación de la empresa neerlandesa para la construcción de las monoboyas para la terminal rionegrina se concretó con anterioridad al convenio de la firma con Navitas. La coincidencia hizo ruido después de la cadena nacional de Milei. No obstante, por ahora no tuvo efectos en la nueva política libertaria para Malvinas, que le dio marco al inicio de un proceso sancionatorio para los colaboracionistas con el plan petrolero del gobierno de usurpación de Malvinas.
Empresas que conforman VMOS
YPF (socio Clase A - líder con el 25% de las acciones)
Pan American Energy (PAE) (socio Clase A - 18%)
Pluspetrol (socio Clase A - 17%)
Vista (socio Clase A - 10%)
Pampa Energía (socio Clase A - 10%)
Chevron (socio Clase A - 10%)
Shell (socio Clase A - 8%)
Tecpetrol (socio Clase A - 8%)
Gas y Petróleo del Neuquén (socio Clase B - empresa estatal provincial - 1%)
La operación de las monoboyas
Las dos monoboyas destinadas a la terminal marítima del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) son transportadas hacia Punta Colorada, en la provincia de Río Negro. Estas estructuras actuarán como el punto de conexión final entre el oleoducto terrestre proveniente de la cuenca neuquina y los buques de gran porte encargados de la exportación del petróleo.
La llegada de las estructuras está prevista para finales del mes de octubre. Cada monoboya registra un peso de 272 toneladas y cuenta con un diámetro de 15,3 metros. La función técnica de estos elementos consiste en permitir el traspaso del hidrocarburo desde las instalaciones en tierra hacia las embarcaciones situadas en el mar.
El circuito operativo se iniciará en los yacimientos de la cuenca neuquina. Desde allí, el crudo avanzará por el oleoducto VMOS hasta la terminal de almacenamiento que se edifica en Punta Colorada. En este predio se proyectó la construcción de seis tanques con una capacidad individual de 120.000 metros cúbicos.
El sistema de transporte submarino
Desde la planta en tierra, el petróleo será derivado hacia una red submarina de tuberías con una extensión de aproximadamente siete kilómetros mar adentro. La instalación submarina se encuentra actualmente en proceso de ejecución en la costa de Río Negro.
En el extremo de la red de tuberías se ubicará el sistema PLEM (Pipeline End Manifold), un múltiple posicionado en el lecho marino diseñado para distribuir el flujo del crudo. Este equipo dispone de válvulas orientadas a aislar las conducciones en situaciones operativas o durante maniobras de mantenimiento. A partir del PLEM, el petróleo ascenderá hacia la superficie mediante tuberías y mangueras conectadas a cada una de las monoboyas.
Conexión y carga en embarcaciones
Las monoboyas operarán como estaciones de transferencia entre la red submarina y los buques petroleros. Las embarcaciones se amarrarán a la infraestructura mediante un mecanismo calculado para responder a la tensión ejercida por el navío y por la dinámica del oleaje.
La transferencia del hidrocarburo se efectuará por medio de mangueras flotantes enlazadas a los tanques del barco. La instalación fue diseñada para operar con buques de la categoría VLCC (Very Large Crude Carrier), caracterizados por ser de las unidades de mayor volumen empleadas en el comercio exterior de hidrocarburos. El diseño contempló mecanismos para amortiguar las cargas de trabajo durante el bombeo y medir de manera continua la tensión en las líneas de amarre en mar abierto.
Avance del proyecto
En simultáneo con el traslado de las estructuras, en la zona marítima de Punta Colorada se llevan a cabo tareas vinculadas al tendido del sistema submarino. En la zona opera el buque Seminole, una embarcación acondicionada para el tendido de las tuberías en el fondo marino.
En forma paralela, las operaciones logísticas incluyen la movilización de los caños con revestimiento especial para uso submarino, junto con el posicionamiento de cadenas, anclas y componentes para el sistema de fondeo.

El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur abarca un trazado total de 437 kilómetros de longitud. El diseño de la obra contempla el transporte de petróleo desde la cuenca neuquina hasta la costa del Océano Atlántico en Río Negro.
La infraestructura combina la extensión terrestre de más de 400 kilómetros con el tramo bajo el mar de siete kilómetros, completando el recorrido en los buques de exportación. La incorporación de las dos monoboyas sumará los componentes de superficie al sistema submarino actualmente en desarrollo.
