Comerciantes le reclamaron a Pérez por su apoyo explícito a La Salada, una feria a la que consideraron “competidor desleal”

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El Ministerio de Agroindustria y Tecnología puso en marcha una feria agroalimentaria en el megapolo La Salada de Cuyo. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

 

Tras la bandera de la “institucionalidad” y la “defensa de la ley” los comerciantes agrupados en la Unión Comercial e Industrial de Mendoza y la Cámara Argentina de Comercio mostraron su enojo por el apoyo del Gobierno a La Salada, medio de supervivencia de cientos de familias, cuyo fortalecimiento con apoyo del Estado la UCIM y la CAC consideraron como “un exceso”.

El polo de La Salada, ubicado en Santa Rosa, basa su plan de negocios en una gran variedad de ofertas a precios ostensiblemente más bajos que los que se consiguen en los shoppings y otros comercios de cualquier ciudad, que se consiguen a través de producción propia y eliminación de intermediarios en la cadena de comercialización.

El Estado provincial dio su espaldarazo al proyecto -que lleva adelante Jorge Castillo- a través de la de Agencia Mendocina de Comercialización, el Ministerio de Agroindustria y Tecnología, que instalaron en el predio de compras una feria agroalimentaria con productos de mar, chivos, pan, embutidos, lácteos, oliva, frutas y verduras concentra este espacio que funciona los sábados.

“Más de 10 mil personas circulan por el predio de La Salada cada sábado buscando indumentaria a precios accesibles. El paseo comercial, que reúne gente de toda la provincia e incluso visitantes de San Luis y San Juan, amplía progresivamente la oferta. La llegada de los puestos de alimentos representa un salto importante que llevará solución a muchas familias  que buscan  alternativas a los circuitos tradicionales de compra. Los puestos de la feria de alimentos conservan la lógica, del productor al consumidor sin intermediarios. Merluza $37 el kilo, pan miñón $10 el kilo, chivito de Malargüe $47 el kilo, verduras a $35 el bolsón de 10 kilos, queso cremoso a $60 el kilo son algunas de las ofertas que presenta la feria que buscará ampliarse sumado productores organizados que quieran acceder a la comercialización”, resaltó el Gobierno al dar su apoyo a la feria de los ofertones.

Este apoyo explícito oficial enojó a los comerciantes de la UCIM y la CAC, que calificó a La Salada como un competidor “desleal, cuyo funcionamiento provoca un fuerte daño al comercio encuadrado en la economía formal”.

Antes de abrir La Salada en Mendoza, Castillo, en franca defensa contra los que le pegaban al emprendimiento, dijo que los temores sólo tenían que ver con la especulación que ejercen los que remarcan los precios y las enormes ganancias que esto produce. En una sola frase, Castillo resumió esa pelea: “Los otros venden un jean a $300. Cuando nosotros lo pongamos a $80, ¿qué van a hacer?”.

La UCIM y la CAC respondieron ahora con este comunicado: “Ante estas formas de comercio, las organizaciones gremiales nucleadas en UCIM que representan a comerciantes y productores de variados rubros exigen las autoridades la clara defensa a la Institucionalidad que UCIM se enorgullece de defender en nuestra provincia”.

Y siguieron: “En los casos mencionados, alguno de los sectores participantes, en lugar de tomar el valor que generan por su participación se apropian de valores que generaron otros actores, provocando situaciones de inequidad que pueden hacer no sustentables a algunas actividades, o dejar pasivos sociales y/o ambientales en muchos casos difíciles de recuperar. Estos factores, además del claro proceso inflacionario que soporta la sociedad en su conjunto contribuyen a que el comercio se vea sumergido en una crisis que sólo parece ver un camino de profundización”.

No se quedaron en la figura de Castillo, sino que defenestraron la presencia del Gobierno en la feria: “Creemos que el estado provincial no puede avalar con su presencia, el comercio desleal y que organismos como la Agencia Mendocina de Comercialización de Alimentos que fue creada con el objetivo de disminuir la brecha existente entre productores y consumidor final, sólo puede funcionar para sectores que se desenvuelven en los marcos que el mismo estado fija y regula”.

Remataron el comunicado así: “La ecuación calidad, legalidad y precio al alcance de los consumidores es posible si las reglas son claras y efectivas para todos. Si no es así, los resultados están a la vista: el comercio tradicional decaerá aún más con las consecuencias que esto puede representar para grandes sectores sociales y económicos y las actividades informales continuarán creciendo, afectando con su falta de tributación tanto al erario como al resto de las actividades que si tributan”.

No obstante, Castillo ha asegurado en más de una ocasión que está al día con los impuestos y que La Salada tiene como premisa “respetar las leyes y a dar trabajo”.

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