
Cristina Fernández de Kirchner fue trasladada el sábado por la tarde desde su domicilio en Constitución, donde cumple prisión domiciliaria. El parte médico confirmó una buena evolución tras ser sometida a una cirugía por un cuadro de apendicitis.
La rutina del barrio de Constitución se vio alterada durante la tarde del sábado cuando un operativo de salud y seguridad se desplegó en las inmediaciones de la calle San José al 1100. La expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, debió ser trasladada de urgencia al Sanatorio Otamendi para someterse a una intervención quirúrgica debido a un cuadro de apendicitis aguda.
Según confirmaron fuentes oficiales del centro de salud, la operación fue exitosa y la titular del Partido Justicialista se encuentra recuperándose favorablemente.

El episodio clínico comenzó en el domicilio donde Fernández de Kirchner, de 72 años, cumple actualmente prisión domiciliaria tras la condena firme en la causa conocida como “Vialidad”. Ante la manifestación de fuertes dolores abdominales, un equipo médico acudió a la residencia para una primera evaluación in situ. Tras la revisión clínica, los profesionales determinaron que el cuadro revestía una gravedad que excedía la atención ambulatoria, recomendando su inmediato traslado a un centro de mayor complejidad para realizar estudios de diagnóstico por imágenes y laboratorio.
Dada la situación procesal de la exvicepresidenta, el traslado requirió de una gestión administrativa y legal inmediata. La defensa notificó al tribunal correspondiente, y el operativo se efectuó con la pertinente autorización judicial, permitiendo que la ambulancia, escoltada por la custodia habitual, se dirigiera hacia el barrio de Recoleta, donde se emplaza el Sanatorio Otamendi.
El parte médico y la intervención
Una vez ingresada en el nosocomio, los estudios confirmaron la presunción inicial. Cerca de la noche, la dirección del sanatorio emitió el primer comunicado oficial, firmado por la directora médica de la institución, la doctora Marisa Lanfranconi.
El documento detalló que Cristina Fernández “ingresó a nuestra institución el día de hoy presentando dolores abdominales compatibles con síndrome apendicular agudo”. La rapidez del diagnóstico fue crucial, ya que, según se desprendió del informe posterior a la cirugía, la infección había avanzado. El parte médico remarcó que “la paciente fue sometida durante horas de la tarde a una cirugía laparoscópica, que confirma el diagnóstico de apendicitis con peritonitis localizada«.
La presencia de peritonitis indica que hubo una perforación o ruptura del apéndice, lo que convierte a la cirugía en un procedimiento de mayor urgencia para evitar una infección generalizada. No obstante, el comunicado llevó tranquilidad a los seguidores y al arco político al informar que la ex mandataria está “evolucionando hasta el momento sin complicaciones post operatorias”. Se espera que permanezca internada al menos entre 48 y 72 horas para el control de la terapia antibiótica y la evolución de la herida quirúrgica.
Historial clínico
El Sanatorio Otamendi se ha convertido en los últimos años en el centro de referencia para la atención médica de la dirigente peronista. Es la misma institución donde, en 2021, siendo vicepresidenta, se sometió a una histerectomía completa (extirpación del útero), procedimiento tras el cual tuvo una recuperación satisfactoria.
Sin embargo, el historial de salud de la dos veces presidenta incluye intervenciones de alta complejidad que marcaron su gestión en la Casa Rosada. En enero de 2012, pocos meses después de su reelección, fue operada en el Hospital Austral de Pilar, donde se le extirpó la glándula tiroides debido a la detección de un carcinoma papilar, aunque los estudios posteriores indicaron que los nódulos eran benignos.
Al año siguiente, en octubre de 2013, la salud de la entonces jefa de Estado volvió a ser noticia nacional cuando debió ser intervenida en la Fundación Favaloro. En aquella ocasión, se le drenó un colección subdural crónica (hematoma) en la cabeza, producto de un traumatismo previo que le había ocasionado cefaleas y hormigueos.
Contexto político y judicial
La internación de este sábado ocurre en un contexto particular para la figura central del kirchnerismo. Cristina Kirchner se encuentra recluida en su departamento de San José 1111 cumpliendo la pena impuesta por la justicia. A pesar de su situación de encierro, se mantiene activa políticamente como presidenta del Partido Justicialista, monitoreando la coyuntura nacional desde su residencia.
La noticia de su operación generó una rápida reacción en las redes sociales, donde dirigentes de su espacio político, legisladores y militantes expresaron sus deseos de pronta recuperación bajo el hashtag #FuerzaCristina. Por el momento, se mantiene un hermetismo estricto en torno a la habitación presidencial del sanatorio, con un fuerte dispositivo de seguridad en la puerta de la institución médica, a la espera de un nuevo parte facultativo que brinde detalles sobre su evolución en las próximas horas.

