A 11 años del primer "Ni Una Menos"

Una multitud bramó en las calles de Mendoza contra la violencia y el desguace de las políticas de protección a las mujeres

En las calles miles de mujeres y disidencias organizadas y autoconvocadas exigieron justicia y políticas de Estado para frenar los femicidios y la violencia machista.

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Multitudinaria marcha en Mendoza a 11 años del primer Ni Una Menos. Foto: gentleza Cecilia Soria

Miles de mujeres y disidencias nucleadas en organizaciones sociales, estudiantiles, gremiales, autoconvocadas llenaron las calles de la Capital de Mendoza y otras ciudades de la provincia con pancartas y abrazosen clamor      y unidas por la convocatoria de Ni Una Menos, a once años del primer grito colectivo contra la violencia machista.

Los tres poderes del Estado son señalados como responsables de la violencia estructural contra las mujeres

Desde las 18.30, mujeres, diversidades, organizaciones sociales y sindicales se reunieron en la intersección de San Martín y Garibaldi. Banderas violetas y carteles con los nombres de víctimas de femicidios, travesticidios y transfemicidios marcaron el inicio de una jornada cargada de emoción.

Cada paso fue también un gesto de resistencia frente a la impunidad y el ajuste en las políticas de protección denunciados por las organizadoras. La brutalidad del reciente femicidio de Agostina Vera en Córdoba atizó las gargantas de quienes avanzaron por las calles céntricas pidiendo justicia y perspectiva de género en los estamentos del Estado, ya que el asesino había sido denunciado por otras mujeres.

Justicia efectiva con perspectiva de género

El documento de convocatoria resonó en las calles: “Por Agostina, por Dulce, por Julieta volvemos a las calles, porque la violencia machista sigue presente, porque exigimos una justicia efectiva y con perspectiva de género, porque defendemos nuestros derechos, porque rechazamos los discursos de odio”. La movilización se realizó “frente a la violencia, la impunidad, la represión y el ajuste de Cornejo y Milei”, denunciando la falta de políticas públicas que garanticen igualdad y derechos.

El recorrido hacia Plaza Independencia

La columna avanzó por Las Heras y Patricias Mendocinas hasta llegar a Plaza Independencia, epicentro simbólico de las manifestaciones mendocinas. A lo largo del trayecto se escucharon cánticos contra la violencia institucional y los discursos de odio. Cada calle se transformó en un espacio de memoria viva.

El altar y el acto final

En Plaza Independencia se levantó un altar en memoria de Agostina Vera, Dulce Candía y Julieta González. Velas encendidas, fotos y flores marcaron el cierre de la jornada. Madres, hermanas y amigas recordaron que detrás de cada estadística hay vidas truncadas y familias que exigen justicia. La consigna “Por ellas, por todas, volveremos a las calles” unificó el acto.

Voces críticas

Cecilia Soria, integrante de la Asamblea Ni Una Menos Mendoza y referente de la izquierda, denunció el desfinanciamiento de las políticas de prevención y una justicia “adicta al poder”.

Recordó el fallo de 2019 que dictó homicidio simple en el caso de Julieta González, que luego la Corte calificó como femicidio. “No es una lucha individual, sino contra quienes dirigen esas políticas”, señaló.

«Esto es una lucha individual, sino que se pone el foco en quienes dirigen esas políticas. Hay un desfinancimiento muy profundo de las politicas de prevencion. Los legsladores de todos los partidos votando estos últimos años presupuestos de ajuste. Una justicia adicta al poder. En 2019 la justicia dicta hocidio simple en el caso de julieta Gonzáles, pese a que la corte dijo que era femicidio», enumeró.

Encuesta nacional: para las mujeres, la violencia es estructural

Un estudio de Zurban Córdoba reveló que el 61,9% de la población cree que el caso de Agostina refleja un problema generalizado de violencia contra las mujeres. Entre las mujeres, el 74,7% lo considera estructural, mientras que entre los varones el número baja al 48,4%. En total, el 72,2% de los encuestados afirmó que la violencia contra l

Memoria y continuidad

La marcha recordó el primer Ni Una Menos del 3 de junio de 2015, semilla de un movimiento feminista que transformó la agenda pública en Argentina. Once años después, Mendoza volvió a demostrar que la memoria y la resistencia siguen vivas. La jornada concluyó con música, abrazos y la certeza de que la lucha continuará.


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