Fuego amigo

Las energéticas se retobaron contra el gobierno por el ajuste a la baja de sus ganancias

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El gobierno puja con las empresas por la magnitud del tarifazo del gas.

Fuego amigo. El sector empresarial energético, reconfigurado a imagen y semejanza de los intereses macristas de la primera hora, se retobó. Las distribuidoras de gas presionan por un tarifazo mayor al conveniente en vísperas de elecciones. Mientras las generadoras eléctricas se declararon en guerra por un ajuste al costo de sus servicios.

Los dos grupos se ahorrarán las inversiones declamadas, al menos hasta después de las elecciones. El gobierno de Mauricio Macri fue un sol para sus negocios, pero la crisis lo nubló. Las empresas que llevan el gas a los argentinos ganaron fortunas con el tarifazo permanente. Ahora, el gobierno pretende meter un rebaje por las elecciones.

El gas tendrá una suba desde el 1° de abril. Todavía no se confirmó la magnitud. Las empresas pretenden una suba superior al 35 por ciento. El gobierno anunció que el aumento estará por debajo del 30 por ciento.

Esto podría provocar disputas administrativas y judiciales con las gasíferas. Las empresas de ese sector ya denunciaron en diciembre que les cambiaron las reglas de juego, ya que la Revisión Tarifaria Integral (RTI) establece mecanismos no automáticos de traslado a precios del IPIM semestral a las tarifas, informó el Cronista este lunes.

Generadoras eléctricas reclaman

Las gasíferas, entre las que esparció sus negocios Nicolás Caputo, amigos y socio histórico de Macri, no son las únicas retobadas contra el gobierno. Las operadoras de centrales térmicas e hidroeléctricas instaron al gobierno a saldar una deuda de Cammesa. Le mandaron una carta el viernes a través de la cámara que las agrupa, reveló EconoJournal.

Dentro de las empresas que generan electricidad también tiene acciones Caputo. Y Marcelo Mindlin, socio en Pampa Energía del magnate Joe Lewis, amigo personal del Presidente.

“Cammesa ha incurrido en atrasos en el pago a los generadores en las transacciones por los años 2012 a 2016, a los que se le suman las transacciones de los meses de julio 2018, diciembre 2018 y enero 2019 cuyos intereses a la fecha no han sido cancelados, ocasionando serios perjuicios financieros a las empresas socias de Ageera, quienes continúan devengando importantes sumas en concepto de recargos e intereses por dichos atrasos”, dice la nota de la Asociación de Generadores de Energía Eléctrica de la República Argentina, que lleva la firma de su presidente, Emiliano Chaparro.

Origen del desplante

La furia de las generadoras contra un gobierno que las benefició hasta el año pasado no es casual. Macri debió recortar algo las ganancias de las generadoras en la antesala de las elecciones. Ajustó a la baja el cargo fijo de las centrales que sirven auxilio para los picos de consumo.

A raíz de ello, las empresas amenazaron con frenar inversiones. Las generadoras, entre las que sobresalen Pampa Energía, Central Puerto, Enel, AES, Albanesi y Orazul, se comprometieron a invertir 10.000 millones de dólares, pero hasta el momento solo desembolsaron cerca de la mitad.

“Hay un odio de la sociedad a los empresarios como no se veía desde el 2001 y 2002, en la época del Que se vayan todos”, le dijo un ejecutivo del sector gasífero a El Cronista para ilustrar las consecuencias del tarifazo permanente que el macrismo convirtió en política de fondo de su gobierno.

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