Tiempo estimado de lectura: 25 segundos

Javier Milei desestimó la importancia de los cacerolazos y protestas que devinieron de in ediato tras el anuncio del DNU que deroga en forma masiva leyes de protección que evitaban abusos de mercado y desregula la economía.
El presidente aseguró que los cacerolazos «estaban prearmados» y preguntó «¿cómo hicieron para leer tan rápido el decreto. Estaba prearmado».
E insistió con una idea que repitió en los últimos días: «Si hay gente con síndrome de Estocolmo que adora a sus captores, eso no es una conducta normal. Uno no hace política por el caso especial».
Remarcó: «Se hubieran quejado de cualquier cosa porque usan a la gente como escudo de sus privilegios».

