Megaminería: San Juan y Chile

Con San Jorge a la expectativa: Vicuña entra al Top 5 global de oro, cobre y plata

Con una inversión inédita y una vida útil proyectada de hasta 70 años, el Proyecto Vicuña une a BHP y Lundin en una sociedad binacional que promete integrar Argentina y Chile en el mapa global de los metales.
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Este lunes se presentó oficialmente la Evaluación Económica Preliminar (PEA) del Proyecto Vicuña, una iniciativa que une a dos gigantes de la minería mundial, BHP y Lundin, bajo la sociedad Vicuña Corp. El anuncio marca un hito histórico: por primera vez se integra una visión técnica unificada de los yacimientos de cobre, oro y plata de Josemaría y Filo del Sol, situados a ambos lados de la cordillera de los Andes, en Argentina y Chile.

La magnitud del proyecto es inédita en la región. Con una inversión inicial de US$7.000 millones hacia 2030 y un desembolso total estimado en US$18.000 millones durante la primera década, Vicuña Corp se perfila como uno de los cinco mayores emprendimientos de cobre, oro y plata del mundo. Su carácter binacional lo convierte en un motor de integración económica y en un caso único en Sudamérica.

Un proyecto frente a otro: Vicuña vs. San Jorge

Mientras Vicuña Corp avanza con planificación detallada y proyecciones globales, el proyecto San Jorge, ubicado en Uspallata (Mendoza), recién transita la etapa de factibilidad y aprobación legislativa. Aunque se espera que sea la primera mina de cobre operativa en Mendoza, su escala y nivel de avance contrastan con la ambición de Vicuña.

En San Juan, a más de 4.000 metros de altura, Vicuña Corp ya trabaja en diseño de ingeniería de detalle, adquisición de equipos y preparación de accesos. Se prevé que la primera producción llegue en 2030. En Mendoza, San Jorge obtuvo aprobación ambiental y espera ratificación legislativa, con miras a iniciar construcción hacia fines de 2026.

Tres etapas para un gigante minero

La arquitectura del proyecto contempla un esquema por fases, diseñado para gestionar el capital de manera progresiva y reducir riesgos técnicos.

  • Primera etapa: explotación del depósito Josemaría mediante una mina a cielo abierto y una planta concentradora.
  • Segunda etapa: desarrollo de los óxidos de Filo del Sol, con una planta para recuperar cobre, oro y plata.
  • Tercera etapa: expansión de la planta concentradora y explotación de los sulfuros de Filo del Sol, con infraestructura estratégica que incluirá una planta desalinizadora y sistemas de transporte de concentrado.

Proyecciones de producción y vida útil

Las cifras son ambiciosas: durante los primeros 25 años, el proyecto produciría en promedio 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata por año. En la primera década, se espera un acumulado de 2,5 millones de toneladas de cobre, 5,5 millones de onzas de oro y 214 millones de onzas de plata.

Los geólogos aseguran que la magnitud de los recursos permitiría extender la vida útil del proyecto hasta 70 años, muy por encima de los 25 inicialmente previstos.

Celebración política y empresarial

El canciller argentino Pablo Quirno celebró la noticia en redes sociales, subrayando que el país contará con “una de las mayores minas de cobre, oro y plata del mundo, dentro del Top 5 global”. Su mensaje fue replicado por el presidente Javier Milei, quien lo presentó como una “gran noticia para la Argentina”.

Por su parte, Ron Hochstein, CEO de Vicuña, calificó la iniciativa como “una oportunidad transformacional para la Argentina”. Destacó que el distrito minero es uno de los más relevantes aún no desarrollados a nivel mundial y que su puesta en marcha permitirá impulsar el crecimiento económico mediante inversión extranjera, generación de empleo y mayores ingresos por exportaciones.

Impacto económico y social

Durante 2026 se avanzará en movimientos de tierra, mejoras en caminos de acceso y ampliación del campamento. Actualmente, más de 1.000 personas trabajan en la zona, a más de 4.000 metros de altura, con yacimientos que alcanzan los 5.200 metros, lo que supone un desafío logístico y humano considerable.

La Evaluación Económica Preliminar posiciona al proyecto para una decisión de sanción hacia finales de este año. De confirmarse, el despliegue del capital comenzaría en 2027, con la meta de alcanzar la primera producción en 2030.

Un distrito con proyección global

Más allá de las cifras, el Proyecto Vicuña abre un horizonte de largo plazo para la minería sudamericana. Su carácter binacional lo convierte en un motor de integración económica entre Argentina y Chile y en un polo estratégico para el mercado global de metales.

La cordillera de los Andes, históricamente frontera natural, se transforma ahora en epicentro de un megaproyecto que promete redefinir el mapa minero mundial y proyectar a la región como protagonista en la producción de cobre, oro y plata durante las próximas décadas.

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