Cambio de país

En cuatro días, Alberto Fernández trazó el camino que quiere recorrer con su gobierno

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Alberto Fernández apuró las decisiones más trascendentes de la nueva gestión.

En menos de cuatro días, Alberto Fernández trazó las vías del recorrido para el país que avalaron las urnas. El 48 por ciento que sacó en las elecciones son la fuente del poder para torcer el rumbo de la negociación de la deuda, publicar un protocolo para que los abortos no punibles sean posibles, avanzar con los laboratorios en una rebaja de los medicamentos, decretar la doble indemnización para los despidos sin causa, incrementar los salarios más bajos y las jubilaciones, y, finalmente, aumentar las alícuotas para las exportaciones de granos.

Los industriales patalearon por la doble indemnización. Los trabajadores a los que se protege con la medida no fueron consultados por los medios. Los sojeros patalearon por las retenciones. Nunca patalearon por el descontrol de la deuda. Es lógico. No obstante, ellos, los sojeros también perdieron las elecciones. Sus pataleos son un expresión minoritaria, por más millones que tengan en los bancos del país, el mundo y los paraísos.

Los sojeros manejaron la economía en los últimos cuatro años, forrándose en dólares mientras la deuda del país subía descontroladamente. Era parte del modelo que se terminó por decisión mayoritaria de la sociedad. Junto a los empresarios energéticos, fueron los más beneficiados por la transferencia de recursos de los pobres a los ricos.

El experto en comunicación política Mario Riorda mostró en una disertación para industriales cordobeses el centro de las diferencias entre el kirchnerismo y el macrismo. Para qué sector gobernó cada uno, despegado de si estuvo bien o mal. En la distribución de la riqueza está el signo de cada gobierno.

 

El poder de fuego del campo, acrecentado después del intento desestabilizador del 2008, es innegable. Tiene detrás a los bancos y a los medios dominantes: básicamente Clarín y La Nación, sin ser distintos Perfil e Infobae.

Al cabo de cuatro años de vigencia de un modelo endeudador enfocado principalmente en transferir ingresos de los pobres a los ricos, su sustentabilidad electoral fue nula. Entonces, la democracia dejó de ser efectiva. Y los cortes de ruta pasaron nuevamente a ser una herramienta legal, ya no causal de homicidio como cuando lo hacían los mapuches bajo el imperio del modelo macrista.

Cuatro días lleva Fernández. Fue intervenida la AFI, se lanzó una reforma del bochornoso sistema judicial, se cambiaron las reglas de la negociación de la deuda, se dispuso aumentos para los salarios bajos  y las jubilaciones, se decretó la doble indemnización para frenar despidos y se aumentaron las retenciones a los millonarios exportadores de granos. Mientras tanto, funcionarios del gobierno negocian con las enriquecidas energéticas un freno a las tarifas. Ya hay un protocolo de actuación frente a abortos legales en los hospitales, clínicas y sanatorios.

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