Juicio por jurados

Policía al banquillo por dos casos de gatillo fácil: “Es uno de los que se cree omnipotente vestido de uniforme”

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Alexis Méndez Castro, el expolicía acusado por dos casos de gatillo fácil en menos de un año.

Comenzó el juicio por jurados contra Alexis Méndez Castro, un expolicía acusado de gatillo fácil en dos ocasiones, una contra un hombre a quien le disparó por la espalda y lo hirió en la pierda en 2018, en La Consulta, San Carlos, y la otra que le costó la vida a Ricardo Bazán (29), a quien ejecutó, también por la espalda, tras dispararle seis veces, el 1 de mayo de 2019.

Ricardo Bazán -recolector de la Municipalidad de Capital, albañil y padre de tres hijos yen ese momento uno en camino- circulaba en el barrio La Favorita con su novia y  un amigo en una camioneta cuando fueron detenidos por un móvil policial. Los hicieron bajar del vehículo y los requisaron, también a la camioneta. La policía no encontró armas ni otros elementos que pudieran involucrarlos en un ilícito.

Sin embargo, Bazán, quien no llevaba documentos, salió corriendo. Méndez Castro fue tras él y lo persiguió 200 metros. En ese trayecto el agente disparó entre cinco y seis veces y uno de los tiros mató a Bazán. El policía regresó a la escena de la requisa y no le dijo a sus compañeros lo ocurrido. Poco después plantó en la escena un arma tumbera con la que buscó incriminar a la víctima. 

Unos 20 días antes de este hecho, la Inspección de Seguridad había pedido la cesantía de Méndez Castro por el episodio de abuso de armas que había protagonizado en San Carlos.

“Se cree omnipotente vestido con un uniforme”

El alegato de la fiscalía, a cargo de Fernando Guzzo y de la fiscal de homicidios Andrea Lazo, apuntó a la culpabilidad de Méndez Castro en los dos casos por los que se lo juzga.

“El señor Méndez Castro es uno de los que desprestigia la policía, porque es uno de los que no acata la ley, es uno de los que se siente omnipotente vestido con un uniforme de policía, vamos a demostrar que lo hizo en dos oportunidades”, señaló Guzzo.

“No es que la policía tenga las manos atadas y no se pueda defender, sino que tienen que seguir determinados principios en representación de la sociedad. Hoy el imputado es el policía y la víctima es el muerto”, siguió.

El fiscal Guzzo dio inicio a los alegatos de la Fiscalía.

“Este alegato tiene dos hechos y un mismo autor. el primero de guapo, de pesado, de patotero, estaba de franco cuidando a su padre y con su arma reglamentaria le disparó a un militar en la pierna. De puro guapo el 29 del 7 del 2018. Nueve meses y un día después actúa igual pero vestido de policía”, remarcó Guzzo.

El fiscal dijo que la defensa de Méndez Castro “va a decir que es un exceso, que se le fue la mano, que no lo quiso matar, que estaba confundido. Pero le disparó seis veces por la espalda ¿esa es la policía que queremos, que merecemos, ese es el deber de un policía?”

“Es responsable de abuso de armas y homicidio calificado”

A su turno la fiscal Lazo señaló que “la inmensa mayoría de la policía merece el respeto por ser miembros de esa fuerza, lamentablemente el juicio que nos trae hoy es una excepción. El señor Méndez Castro aprovechándose de esa condición y valiéndose de esa confianza y del arma que recibió del estado resolvió conflictos personales”.

Se trata, remarcó Lazo, de una “conducta violenta y violatoria de la ley penal, el señor Méndez Castro es responsable del abuso de armas y por homicidio doblemente agravado”.

Luego describió el episodio de gatillo fácil protagonizado por el acusado en La Consulta.

“Un 29 de julio de 2018 caminaban Pablo Chaucino y Cristian Orellana por la calle Sexto Videla de La Consulta y al llegar a calle Huarpes mantienen un intercambio de palabras con Méndez Castro, que estaba de civil, en su auto particular, fuera del mismo. Chaucino y Orellana siguieron caminando y por Patricias Mendocinas sienten dos explosiones, Orellana ve que había recibido un impacto en su rodilla. El señor Orellana se vio afectado en su vida profesional”.

Adelantó Lazo que la fiscalía aportará datos, pericias y testigos sobre los dos casos.

“Es importante que presten atención a las declaraciones de Gabriel Barroso y Gabriel Martínez, que hicieron la requisa a Ricardo Bazán, estuvieron presentes -siguió Lazo-. Las pericias van a determinar que momentos después en las inmediaciones del lugar se secuestra una tumbera, él dijo que Bazán llevaba una tumbera del tamaño de una nueve milímetros”.

Indicó la fiscal que un ingeniero demostró con pericias técnicas que el ángulo de disparo contra Bazán fue entre 7 y 7 grados y medio, es decir que disparó a zonas vitales, no de disuasión.

La fiscal Andrea Lazo dijo que el ángulo de los disparos demuestra que no fueron de disuasión sino para matar.

“Va a ser fácil declararlo culpable, en ambos casos dispara por la espalda a dos ciudadanos desarmados. Es una persona que ha obtenido formación, se le han otorgado medios del estado que el mismo con una 9mm corre 200 metros a Ricardo Bazán y le dispara cinco o seis veces por la espalda, tenía plena conciencia y voluntad dirigida a matar a una persona. Él no estaba en peligro, ya habían requisado a Ricardo Bazán y estaba desarmado”.

Cerró Lazo: “No podemos permitir a funcionarios policiales que, no una sino dos veces, se aprovechan de su función y violan la ley basados en el poder que les da portar un arma de fuego y un uniforme”.

La querella: “Portar un arma no es un cheque en blanco”

Juan Dantiaq habló en nombre de la querellante particular, que es Antonia Zárate, madre de la víctima.

“No es un juicio en contra de la institución policial, se juzga a un funcionario de esa fuerza, a un mal policía, que avergüenza y desprestigia a toda la institución policial”, arrancó.

Describió a la víctima: “Ricardito, de 29 años, padre de tres niños, vivía con su pareja que estaba embarazada de seis meses. Trabajaba como recolector de basura en la Municipalidad de Capital y en la construcción, para colaborar con su madre y su hermana menor de edad que vivían solas a tres cuadras de donde él vivía”.

Cuando el policía lo ejecuta, contó, “lo ayuda un grupo de vecinos que lo sube a un auto particular y los trasladan a un centro de salud, pierde la vida a los pocos minutos. Mendez Castro no informó lo ocurrido a sus compañeros ni al fiscal. Confiesa a las horas que fue él quien disparó. Sus disparos no fueron disuasivos”.

Juan Dantiaq es parte de la querella por parte de Antonia Zárate, la madre de Ricardo Bazán.

“Bazán saca el arma cuando sabía que Ricardo no tenía nada que pudiera ponerlo en peligro a él o a terceros, tampoco había cometido un delito”, indicó el abogado.

“Portar un arma no es un cheque en blanco para hacer lo que uno quiera. Hay protocolos que Méndez Castro conocía, pero no los respetó y no le importó. Esta muerte es producto de un accionar abusivo de un mal policía. Es un homicidio calificado por ser funcionario de las fuerzas de seguridad y con un arma que es para defensa de los ciudadanos”, cerró.

Un clásico: la defensa del policía culpó a la víctima

Los defensores del policía asesino son Octavio Albarracín, en el caso del gatillo fácil en La Consulta, y Nélida Basso por la ejecución de Bazán.

“Se lo acusa de asesino por estar en pleno cumplimiento de su deber en un procedimiento policial- arrancó Albarracín-. Estoy seguro que como miembros del jurado se van a dar cuenta la cantidad de contradicciones, inconsistencias y cabos sueltos que existen en esta causa”.

Planteó el abogado que es “sospechoso” que se haya unificado ambas causas y acusó al Ministerio de Seguridad de haberse “lavado las manos” y no apoyar al policía.

“El cierre repentino de la causa (de La Consulta) nos da a pensar que el principal objetivo es reforzar una débil acusación contra el señor Méndez en la causa del homicidio. Es por esto que la defensa espera de ustedes un veredicto de no culpabilidad de en el delito de abuso de armas”, adelantó al jurado.

A su turno, la defensora del policía en la acusación de gatillo fácil buscó culpabilizar a la víctima -“¿porqué salió corriendo Bazán?”- y para ello ensayó una tesis de que Bazán no tuvo intención de matarlo.

Nélida Basso defiende a Alexis Méndez Castro, el policía acusado de dos casos de gatillo fácil en menos de un año.

“La ciudadanía espera respuestas, pero Alexis también espera una respuesta. Alexis es culpable, pero no culpable como pide el Ministerio Público o como pide la querella. No tuvo la intención de matar a Bazán, estaba cumpliendo su servicio, uniformado, en un barrio peligroso, a oscuras, 10 de la noche, y cumplía con su deber”.

Estigma sobre el barrio

La abogada defensora se identificó como “hija de un policía” y – en el intento de justificar el accionar del policía que mató a Bazán- hizo una descripción de La Favorita como un barrio peligroso.

“Todos sabemos que La Favorita es un barrio humilde, pero sabemos que es como el Lihué, como la zona oeste, como Las Heras, que es donde se cometen los ilícitos más graves. Méndez trabaja desde hace 8 años en la misma comisaría, nunca tuvo un problema”.

En ese sentido, Basso siguió el libreto con el que se suelen justificar los casos de gatillo fácil que hacen blanco en habitantes de barriadas vulneradas.

“Esta camioneta que salía del barrio venia en actitud sospechosa (SIC), hacen una maniobra, y por eso los detienen. Venían tres personas, vidrios polarizados, el que manejaba hoy está en un neuropsiquiátrico, y una menor de 17 años que era la pareja de la víctima”, siguió.

“No le pegó los seis tiros salvajemente, hay tiros en un árbol, en una pared, en un poste. No le tiró a matar. Fue todo en la oscuridad, se vuelve porque no se había dado cuenta, se vuelve con el arma en la mano”.

Cerró la abogada: “Le dio un sólo tiro, lo va a decir la médica forense, disparó seis, si. Yo no pido la absolución, pido veredicto de culpabilidad pero sin intención. Voy a probar que fue negligencia y exceso en sus funciones”.

 

 

 

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