Apuntalando el modelo

Sin sorpresas: los radicales de Mendoza se consolidan como núcleo duro de apoyo a Milei

Con el respaldo sin fisuras de libertarios y radicales, el oficialismo logró avanzar en dos de sus proyectos más emblemáticos: la reforma laboral en el Senado y la baja de la edad de imputabilidad en Diputados.
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La semana parlamentaria dejó en claro que el oficialismo logró consolidar un bloque de poder centroderechista capaz de imponer su agenda sin mayores sobresaltos. Tanto en el Senado, con la reforma laboral, como en Diputados, con la baja de la edad de punibilidad, los libertarios y los radicales se alinearon detrás de los proyectos impulsados por Javier Milei, disipando cualquier expectativa de fractura interna o resistencia significativa.

Milei encontró en los libertarios y radicales de Mendoza un sostén parlamentario que, lejos de dar sorpresas, ratifica la dirección de su proyecto político.

El Senado fue escenario de una votación que el oficialismo venía preparando con paciencia. Pasadas las ocho de la noche, el tablero electrónico confirmó la media sanción de la reforma laboral, con todos los capítulos aprobados en particular. La estrategia libertaria, conducida por Patricia Bullrich, se apoyó en dos pilares: la disciplina de sus propios senadores y la capacidad de seducción hacia los bloques tradicionales.

Con dos votos a favor y uno en contra de los mendocinos, el Senado aprobó la Reforma Laboral

La UCR, garante del ajuste libertario

La Unión Cívica Radical (UCR), históricamente atravesada por tensiones territoriales, mostró esta vez una cohesión granítica. Los diez senadores radicales, encabezados por Maximiliano Abad, Carolina Losada y el mendocino Rodolfo Suárez, votaron en bloque junto al Ejecutivo. La presencia de Mariana Juri, también mendocina, reforzó la idea de que el cornejismo se alineó sin fisuras con la Casa Rosada. El PRO, por su parte, actuó como socio natural, aportando cuatro votos clave y ratificando la alianza legislativa con los libertarios.

La reforma laboral avanzó gracias a un bloque libertario-radical-proista que se mostró sólido y sin fisuras, dejando al peronismo en un rol de resistencia testimonial.

Del otro lado, el peronismo desplegó una oratoria encendida, acusando al oficialismo de “entregar la soberanía nacional”. Sin embargo, sus 30 votos en contra resultaron insuficientes frente a la coalición centroderechista. Ni la presencia de exgobernadores como Alicia Kirchner, Juan Manzur o Jorge Capitanich logró revertir la tendencia. El resultado se terminó de sellar con el apoyo de legisladores provinciales que priorizaron la gobernabilidad, como Carlos Arce y Sonia R. Decut, y con el gesto llamativo de Alejandra Vigo, referente del peronismo no alineado con el kirchnerismo.

Adorni, Karina Milei y Santilli supervisaron la sesión de la reforma laboral en el Senado.

Diputados de Mendoza, a favor de penas más duras

Dos días después, la Cámara de Diputados replicó la dinámica con la votación de la baja en la edad de imputabilidad. El proyecto, que reduce de 16 a 14 años el umbral para ser sujeto de procesos penales bajo un régimen especial, obtuvo 149 votos afirmativos contra 100 negativos. Otra vez, libertarios y radicales fueron protagonistas del respaldo.

Mendoza se convirtió en un espejo de lo ocurrido a nivel nacional. Ocho de sus diez diputados votaron a favor del proyecto, mientras que los dos representantes peronistas se abroquelaron en el rechazo. En las filas de La Libertad Avanza (LLA), el apoyo fue unánime: Facundo Correa Llano, Álvaro Martínez y Julieta Metral Asensio defendieron la medida como una respuesta a la inseguridad urbana.

Todas las miradas, sin embargo, se concentraron en Luis Petri. El exministro de Defensa, histórico impulsor de endurecimientos penales, retomó su banca con un discurso vehemente en favor de la iniciativa, a la que calificó como “herramienta de justicia para las víctimas y de orden para la sociedad”.

La UCR mendocina también acompañó sin fisuras. Lisandro Nieri y Pamela Verasay votaron a favor, aunque con matices técnicos. Verasay, presidenta del bloque radical, subrayó que el proyecto no se limita a penas, sino que contempla un abordaje integral largamente postergado. Completaron el arco oficialista Mercedes Llano, del Partido Demócrata, y Lourdes Arrieta, desde su monobloque Coherencia.

En la vereda opuesta, Martín Aveiro y Emir Félix sostuvieron el rechazo peronista, denunciando la medida como “demagógica” y “punitivista”. Aveiro reclamó que el Estado priorice educación y contención social, mientras Félix advirtió que la baja de la edad no reducirá el delito si no se atacan las causas estructurales de la pobreza.

Un bloque sin fisuras

La doble victoria parlamentaria deja un saldo político evidente: libertarios y radicales se consolidan como el núcleo duro de apoyo al Ejecutivo, sin sorpresas ni fracturas. La reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad, dos de las promesas más insistentes de Milei, avanzaron con el respaldo de un bloque centroderechista que logró aislar al peronismo y sumar aliados provinciales.

El oficialismo exhibe así una capacidad de articulación que trasciende sus propias filas y que, al menos en esta etapa, parece blindar su agenda de reformas. La oposición, en cambio, quedó reducida a un rol de resistencia discursiva, incapaz de alterar el resultado en el tablero electrónico.

 

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