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La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza difundió este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre: 2,8%. La cifra mostró una leve aceleración respecto a noviembre y definió que Mendoza cerró el 2025 con una inflación anual del 29,9%.
La cifra es, por lejos, la más baja en ocho años. Sin embargo, para los mendocinos que recorren los pasillos de los supermercados en la Sexta Sección o los mercados de Guaymallén, el número frío del «Nivel General» no siempre coincide con lo que dicta la billetera. Al abrir el capó de la estadística, se observa que la «pax inflacionaria» no fue pareja para todos.
Los rubros que «le ganaron» al promedio general
Mientras el índice general se mantuvo a raya, dos sectores clave empujaron el carro hacia arriba, perforando el techo del 2,8% mensual. El capítulo de Transporte y Telecomunicaciones fue el que registró el salto más alto con un 4,1%. El impacto no es menor en una provincia golpeada por incesantes aumentos en ese rubro; entre el costo del combustible y las tarifas de telefonía e internet, el movimiento y la conectividad se llevaron una tajada mayor de los ingresos en el último mes del año.
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Efecto acumulado: Mientras que la inflación anual fue del 29,9%, el costo del transporte de cargas y servicios relacionados (según informes de cámaras como Aprocam) cerró el año en torno al 34%-37%, superando por varios puntos al índice de precios minoristas.
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Aumentos en el boleto: El pasaje de micro en el Gran Mendoza tuvo un ajuste escalonado al final del año, pasando de $1.000 a $1.200 en noviembre, con un nuevo salto a $1.400 desde el 1 de enero de 2026.
Pero lo que más dolió en el bolsillo doméstico fue, sin duda, la aceleración en Alimentos y Bebidas. Este rubro clave subió un 3,4%, situándose también por encima de la media. No es solo un porcentaje: es la carne para el asado de fin de año y los productos frescos que, por cuestiones estacionales y de inercia, no dieron tregua. De hecho, de los 2,8 puntos que subió la inflación total, casi la mitad (1,4 puntos) se explica exclusivamente por los aumentos en la comida.
El tercer «ganador» del mes fue Esparcimiento, que trepó un 3,1%. Tras haber registrado una curiosa deflación en noviembre (-0,4%), las vacaciones de verano y las fiestas de diciembre obligaron a los mendocinos a pagar más por salir de la rutina, una corrección esperada para la temporada alta.
El contraste: educación y servicios como anclas
En la otra vereda, la Educación fue el rubro que más ayudó a contener el índice, con un movimiento casi nulo del 0,2%. También la Vivienda y los servicios básicos (1,6%) y la Indumentaria (1,4%) se movieron muy por debajo del promedio, dándole un respiro a quienes tuvieron que renovar el placard o hacer frente a los gastos del hogar.
Un cambio de era para las estadísticas
El informe de diciembre no solo cierra un ciclo anual; marca el fin de una era en la forma de medir los precios en la provincia. El director de la DEIE, Andrés Domínguez, confirmó que a partir de enero de 2026 Mendoza comenzará a utilizar una nueva metodología basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2017/18. E


