En un retén de Gendarmería

Seis años del crimen de Andrés Campoy: criminalistas de la PFA realizaron pericias al arma

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Andrés Campoy. Foto: gentileza familia Campoy.

Como la gran mayoría de los casos de violencia policial, llevar a los responsables del crimen de Andres Campoy a la Justicia implica un desgastante laberinto judicial. Este sábado se cumplen seis años del asesinato de Andrés, y la familia aún sigue presa de ese entramado en el que obtener justicia parece imposible. En febrero de este año, expertos criminalistas realizaron pericias al arma en Mendoza, cuyo informe está demorado por la pandemia.

Andrés Campoy, oriundo de San Luis, estudiaba en Mendoza la Licenciatura en Seguridad e Higiene Industrial. Murió cuando tenía 20 años en un retén de Gendarmería en Mendoza el 13 de junio de 2014. Su madre, Mónica Campoy, aún busca llevar el caso a juicio.

Cuando Andrés fue retenido por gendarmes a la vera de la ruta 7, llevaba en el baúl del auto, un Peugeot 504, una carabina de 1860 de su abuelo materno que pensaba vender a unas personas en Luján, contó su madre a este portal. Minutos después murió de un disparo en la nuca. Según la versión de los gendarmes se suicidó con esa carabina vieja.

Sin embargo, la necropsia desterró la versión oficial. A partir de la autopsia se comprobó que la bala habría sido disparada a dos centímetros arriba de la oreja derecha y el orificio del plomo coincidiría con el de un arma de calibre corto.

En las pericias que le hicieron no encontraron restos de pólvora en las manos de Andrés y tampoco en el auto -contó la mamá de Andrés a EXPLÍCITO-. tampoco había sangre en el vehículo”. Para ella “lo mataron afuera” del Peugeot  en que circulaba y después “armaron todo” para decir que fue él mismo quien se quitó la vida. “Espero que Andrés tenga justicia, aún tengo esperanza”.

Andrés llevaba también en el auto -contó su mamá a lo largo de estos años en testimonios a la prensa- algo de vino que iba a regalar en un cumpleaños esa noche, había pagado la facultad el día anterior, había finalizado una serie de trabajos prácticos que tenía que entregar.

Pericias al arma en febrero

En febrero de este año, expertos en criminalística de la Policía Federal Argentina llegaron a Mendoza para realizar pericias al arma, “que deberían haberse hecho días después del hecho, cuando se hizo la reconstrucción”, remarcó a EXPLICITO el abogado de la familia Campoy, Ramiro Villalba.

“Este caso, aunque no tiene la trascendencia mediática, es equiparable en complejidad al caso Nisman o a la muerte de Santiago Maldonado -postuló el abogado-. Los expertos intervinieron a pedido de la familia, por su insistencia y a través mío, y se hicieron pericias con el arma. Son profesionales de la mejor expertise del país, de gran nivel técnico. Hubo que esperar por varios meses que vinieran a Mendoza porque son muy requeridos”.

“Experimentamos con el arma y se recreó la morfología del orificio de entrada para compararlos con la necropsia, y también para inferir posiciones del tirador”, detalló Villalba.

Aunque la criminalística no es exacta ni concluyente, aclaró el letrado, se espera ahora que con esos informes pueda avanzar la causa, que el juez Walter Bento mantiene quieta. Sobre este pùnto, hay pedidos de procesamientos sobre los gendarmes involucrados que el juez mendocino aún no resuelve, señaló Villalba.

Por el caso de la muerte de Andrés Campoy hay dos gendarmes imputados: Maximiliano Alfonso Cruz, que sigue en funciones en Campo de Mayo, y Corazón de Jesús Velázquez, quien fue designado en Jesús María, Córdoba.

“La Gendarmería resolvió de manera exprés y prematura que siguieran en actividad”, cerró el abogado.

 

 

 

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