Del eufemismo a la omisión

Cuatro operaciones discursivas ejecutadas por los medios para no hablar de golpe en Bolivia

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Daniel Rosso es sociólogo especialista en medios. Es uno de los coordinadores del colectivo de comunicadores Voces Libres del Pueblo, un ámbito integrado por profesionales y trabajadores de medios autogestivos.

Este martes analizó, en el programa Caballero de día, por radio Colonia, las operaciones discursivas utilizadas por los medios masivos de comunicación hegemónicos para negar el golpe de estado en Bolivia. “Por supuesto que cuando se da un golpe de estado se arma también una estrategia discursiva en torno de eso. Y hay elementos discursivos novedosos en este golpe de estado, por ejemplo el general Kaliman ‘sugiriendo'”.

Resistencia a llamarlo por su nombre

“No sólo no se toma como propio el nombre “golpe de estado”, sino que se trata esas tres palabras de negarlas todo el tiempo. Si hacés un repaso por Clarín, La Nación y otro conjunto de medios y no estamos ante una escritura frontal. No se pronuncian a favor del golpe, no lo nombran. Es más sutil. Han encontrado un lugar intermedio por el cual no están en contra sino que niegan su existencia”, sostuvo Rosso.

“Eso tiene su eficacia en el punto en que te sitúan el debate en un punto anterior, es decir, todos estamos discutiendo si fue o no un golpe de estado y entonces no podemos discutir el proceso mismo de ese golpe de estado, te pusieron antes la discusión. Entonces, hay vacío de poder, no hay sujeto que produjo ese vacío de poder”, agrega.

“Entonces la primera operación discursiva es que ese poder se evaporó, no ha sido ni arrebatado ni despojado. Desapareció. Por eso la narración comienza en un punto donde el despojo ya se ha producido”.

 

Vacío de poder versus poder vaciado

“Lo que también ha desaparecido del relato es el sujeto que ha vaciado ese poder. Porque acá lo que hay no es vacío de poder, es un poder que ha sido vaciado, que es una cosa distinta.

“Eliminaste el sujeto del golpe. Hay vacío de poder, el poder se esfumó. No, ha sido vaciado.

“Lo que dicen es no es una operación de ocupación, sino una operación de desalojo. Los militares no están en el poder. Desde el inicio hay vacío. El poder es un lugar desocupado, nadie lo desocupó. Ellos renunciaron y ese lugar desocupado sigue desocupado.

Esa expresión,  ‘vacío de poder” es algo que hay que discutir. No había vacío antes y no hay vacío ahora”.

Golpe  “sugerido”

“Lo máximo es lo de Ricardo Roa. Dice Roa que dice la Constitución boliviana: ‘Frente a situaciones conflictivas internas o externas, se puede sugerir ante quienes corresponda las soluciones apropiadas’. Y dice Ricardo: ‘El general Williams Kaliman entendió que lo autorizadba a solicitarle a Evo a solicitarle el cargo’. Esto es el intento más extremo de transformar un golpe en una medida constitucional”.

 

Ilegitimidades de Evo Morales

La cuarta operación discursiva analizada por Rosso es la enumeración de una serie de “ilegitimidades del gobierno de Evo Morales que desembocarían, según ese relato, en la ilegitimidad de la candidatura del expresidente. Esa serie de ilegitimidades de algún modo amortiguarían la ilegitimidad de la destitución de Evo”, señaló el analista.

Nuevamente el ejemplo palpable es Roa:

Este es el análisis de Daniel Rosso en radio Colonia:

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