En Mendoza

El salario registrado promedio se encogió en la segunda mitad del 2025: la comida dio el peor golpe

En los últimos cinco meses, la inflación de alimentos fue superior a la inflación general, impulsada principalmente por el salto de julio. El salario quedó atrás de ambos indicadores.

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Góndolas recalentadas.

La canasta alimentaria se volvió más inaccesible para el salario promedio del sector formal de la economía de Mendoza durante el semestre final de 2025. La dinámica muestra que los precios de los alimentos tienen un piso más alto y rígido que la variación de los salarios registrados, que también quedaron por debajo de la inflación en la evolución de la segunda mitad del año electoral.

Los datos de inflación en Mendoza del último mes de 2025 fueron difundidos el martes por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas del Gobierno de Mendoza. Diciembre fue el mes con mayor inflación del semestre (2,8%), a la vez los alimentos y bebidas sin alcohol presentaron una suba del 3,4%, consolidándose por encima del índice general en el acumulado del semestre.

Los datos oficiales sobre el salario formal promedio llegan hasta noviembre, a principios de febrero se publicarán los de diciembre.

La Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE), que expresa el salario promedio del conjunto de trabajadores del economía registrada, la estima la Secretaría de Trabajo de la Nación. Surge de la suma de todos los salarios en blanco dividida por la cantidad de trabajadores que cobraron salario en el mes de referencia.

La dinámica de los indicadores en el segundo semestre permite adelantar que el ingreso promedio de los trabajadores perdió con la inflación general y la específica de los alimentos.

En el acumulado de los primeros cinco meses del semestre, el salario perdió contra la inflación. En julio y octubre esbozó una recuperación pero no fue suficiente para compensar la fuerte caída de noviembre y el goteo de agosto-septiembre. A la vez, el IPC subió menos que la comida.

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Alimentos vs. IPC

La evolución En el semestre final del 2025 se observó una dinámica volátil en el precio de los alimentos, que es el rubro más sensible para la canasta básica.

El pico de julio: El semestre comenzó con una fuerte presión en alimentos. Mientras la inflación general fue del 1,9%, los alimentos subieron un 3,3% en julio. Esto indica que, al inicio del semestre, el costo de comer se encareció mucho más rápido que el resto de la economía.

Estabilización y rebote: En agosto y septiembre, los alimentos subieron por debajo del nivel general (1,5% y 1,9% respectivamente), funcionando como un «ancla» temporal para el índice.

Fin de semestre: Hacia octubre y noviembre, la tendencia se revirtió y los alimentos volvieron a alinearse o superar levemente al nivel general (2,6% y 2,5%), lo que sugiere una resistencia a la baja en este sector vital. En los últimos cinco meses, la inflación de alimentos fue superior a la inflación general, impulsada principalmente por el salto de julio.

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IPC vs. Salarios (RIPTE)

La carrera entre precios y salarios muestra un deterioro del poder adquisitivo en el promedio de los cinco meses iniciales del segundo semestre, a pesar de un buen comienzo.

Volatilidad salarial: El salario mostró un comportamiento errático. Tuvo un excelente julio (2,9%) superando a la inflación por un punto porcentual, pero se despló en agosto (1,3%) y septiembre (1,4%), quedando muy por debajo del IPC de esos meses (2% y 2,2%).

El golpe de noviembre: El dato más preocupante es el de noviembre. La inflación en Mendoza aceleró al 2,7%, mientras que los salarios nacionales apenas se movieron un 1,2% (según gráfico RIPTE). Esto representa una pérdida de poder adquisitivo de 1,5 puntos porcentuales en un solo mes.

Tendencia: De los 5 meses analizados, los salarios perdieron contra la inflación en tres meses (agosto, septiembre, noviembre) y ganaron en dos (julio, octubre).

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Alimentos vs. Salarios

Esta es la comparación más crítica, ya que afecta directamente la capacidad de subsistencia de los trabajadores.

Julio (pérdida inicial): Aunque le ganó al IPC general en julio, el salario perdió con la comida (2,9% frente a 3,3%). Esto significa que, incluso en el «mejor» mes del salario, la capacidad de compra de alimentos disminuyó.

Noviembre (doble pérdida): En noviembre, la situación fue crítica: los alimentos subieron el doble que el salario formal promedio (2,5% vs 1,2%). Respiro en agosto: El único momento claro de alivio fue agosto, donde los alimentos solo subieron 1,5% y el salario 1,3% (empate técnico a la baja), y octubre donde el salario (2,7%) superó marginalmente a los alimentos (2,6%).

Alimentos adelante: La canasta alimentaria se volvió más inaccesible para el salario promedio durante este semestre. La dinámica muestra que los precios de los alimentos tienen un piso más alto y rígido que la variación salarial del sector registrado.

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Semestre perdido para el salario

Si tomamos la evolución acumulada (interés compuesto) desde julio hasta noviembre:

Alimentos: Sumó una suba del 12,3%.

Inflación general: Acumuló 11,7% de incremento.

Salario (RIPTE): Creció 9,8%. El segundo semestre de 2025 muestra una clara pérdida de salario real, agravada por el hecho de que el rubro que más aumentó fue el de primera necesidad (Alimentos).

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