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Familia, amigos y compañeros de militancia y vida recordaron a Sebastián Moro

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En la víspera del aniversario de la muerte de Sebastián Moro –periodista mendocino residente en Bolivia cuya muerte mientras se desarrollaba el golpe de estado fue llevada a la CIDH– su familia, sus amigos y amigas, militantes de Derechos Humanos, comunicadores y artistas lo recordaron en un encuentro virtual vía redes, radios y medios alternativos.

“Sebastián Moro, caminante de los Pluriversos” fue una charla hilvanada por la periodista y docente Claudia Korol. Un espacio donde fluyeron  los sentimientos y recuerdos, las historias personales y el necesario repaso por la labor de Sebastián en su carrera periodística en Mendoza y Bolivia.

Raquel Rocchietti, la madre de Sebastián, arrancó el conversatorio. “Llegamos a este momento donde en unas horas se cumplirá el primer año del eterno viaje de mi hijo”. Dio paso a Liliana Daunes con Elegía, un poema de Miguel Hernández.

Luego intervinieron uno a uno los amigos, periodistas, compañeros de trabajo, de militancia y de vida de Sebastián. Estas fueron algunas de las palabras que le dedicaron este domingo:

Miriam Medina -madre de Sebastián Bordón y referente de Madres en Lucha- fue una de las que participó. “Hablar del Sebi Moro es hablar del amor, hablar de la vida, hablar del enamoradizo de la vida”, arrancó. Recordó la labor de Moro junto a familiares de víctimas de violencia institucional, entre quienes mencionó a la madre de Cristian Reyes.

“Los sábados en su programa Despacito y por las piedras con su hermana Penélope ponía nuestra voz, con cada punto y cada coma. Lo adoptamos, nos adoptó, nos quisimos, nos queríamos. Tengo grabado el mensaje que me hizo hace un año para mi cumpleaños, estaba apurado porque estaba terminando notas, el sabía que se venía el golpe pero no dejó de saludarme. Nos dejó amor y lucha”.

Sebastián Moro en uno de los teleféricos que surcan los cielos de La Paz.

Matías Perdomo, del MEDH y de la Red por los DD.HH. Mendoza repasó su amistad con Moro desde la escuela secundaria. “La característica esencial del Sebita era su extrema sensibilidad. Eso a veces le jugaba a favor y a veces en contra. Era el mimado del grupo, era el más vulnerable, el más callado, el más pacífico. Un tipo muy apasionado, amante de la cultura popular. Fanático del fútbol, de Leonardo Favio, del fútbol”.

También participó Gloria Beretervide, periodista y productora, quien reseñó: “Sebastián Moro llegó a Bolivia sin tener los contactos necesarios. Solito se consiguió ese trabajo en la CSUTCB, que es el pilar del gobierno del MAS, pero antes era un órgano de prensa que no funcionaba para nada. Sebastián hizo una revolución y lo convierte en un eslabón entre las bases y el gobierno. Sebastián se convirtió en la voz de los campesinos que estaban siendo avasallados. Sebastián era jugado por la gente y por el periodismo. Hizo una revolución periodística fuerte en Bolivia. De esta manera se convirtió en un objetivo del golpismo”.

“Cuando se produce este movimiento sedicioso, gritando fraude en las calles, los primeros objetivos estratégicos fueron acallar a esos medios. El órgano que era el peligro mayor para los golpistas era Prensa Rural”, remarcó Beretervide.

“La última comunicación que yo tuve fue el sábado 9 a las 10 de la noche. Al día siguiente tenía que hablar del golpe en una radio. No llegó jamás. Lo mataron a golpes esa noche”, rememoró la periodista.

Hugo De Marinis, cofundador de La Quinta Pata y amigo de Moro, compartió “la alegría de habernos contado entre sus afectos”. Lo describió como “tímido, inquieto y más o menos silencioso”. “Seba sabía que en los 70 me fui a Bolivia siguiendo al Negro (N. de la R: por Ramón Ábalo). Antes de irse lo fue a consultar y el Negro, sabiendo lo que lo motivaba, le dijo ‘andate'”.

De Marinis contó sobre los intercambios que mantuvieron vía correo electrónico  con Moro sobre el estilo de la escritura que fue experimentando en Bolivia, donde trató de explorar caminos más cercanos a la literatura y cada vez más lejos de los cánones del periodismo clásico.

Lo citó en uno de esos mails: “Para los que nos gusta despacharnos en largos textos creo que hay que sacudir al lector, sacarlo de su prejuicio de ‘qué bodrio’ para que nos den una mínima oportunidad de llegar al final. O sea volver un poco a las formas de tipos como Roberto Arlt o Soriano. A quién puede importarle un comino Bolivia si no los sacudo”.

Valeria Hasan, amiga de Sebastián y directora de su tesis en la carrera de Comunicación, recorrió el camino del periodista desde su trabajo como cronista de los juicios de lesa humanidad y cómo encontró, en las voces y los testimonios que pasaron por esas audiencias, el nutriente principal de su trabajo final en la carrera. “Su tesis fue en primera persona, y eso anticipaba esto que varios años después dice ‘esta es la manera en que yo quiero escribir’. El legado de Sebastián es muy importante por su mirada integral de la Comunicación como un derecho básico””.

Alexis Oliva, periodista especializado en DD. HH. señaló sobre Sebastián: “En su madurez eligió trabajar en un medio de comunicación de una organización campesina. Se empujó a sí mismo a buscar una revolución presente, una revolución viva. Y lo hizo ante el avance de la derecha, ante los triunfos de Macri en Argentina, de Bolsonaro en  Brasil. Paradójicamente ese país sin mar era por esos días una isla de resistencia a la marejada derechosa y revanchista en América Latina. A ese país sin costa se fue a vivir este Moro”.

Sabina Murano Moro, sobrina de Sebastián, leyó una poesía dedicada a Sebastián y Diego Rodríguez ofreció acordes con su guitarra en su memoria. Cristina Pérez y la citada Liliana Daunes completaron las ofrendas artísticas para Sebastián.

Justicia por Sebastian Moro

Publicada por Pañuelos en Rebeldía en Domingo, 15 de noviembre de 2020

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