Sobre llovido mojado

La mitad de las fábricas recuperadas de Mendoza están paralizadas por la pandemia

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Gráficos Asociados, una de las cooperativas con futuro incierto por la pandemia.

La venían remando contra el abandono de sus patrones, contra los jueces que ordenaban remates, contra la avaricia de empresarios que las quisieron comprar por dos monedas, contra los tarifazos de la era macrista. Ahora la mitad de las fábricas recuperadas de Mendoza están paralizadas por la pandemia.

En un contexto en el que 80% de las fábricas recuperadas del país están paradas, según reveló el Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores, en esta provincia están en pie peleandola las relacionadas con la industria alimenticia, consideradas dentro del servicio esencial según el decreto del aislamiento obligatorio ordenado el 20 de marzo.

El frigorífico La Lagunita, la cooperativa La Terre, de frutas y verduras disecadas, Oeste Argentino, que fabrica conservas, y la cooperativa olivícola Tropero Sosa pudieron seguir eleborando sus productos, con las restricciones impuestas, que implican que sus trabajadores guarden distancia entre sí o trabajen en turnos.

“Es un panorama muy crítico para nosotros. La gráfica y otras cooperativas que no son de alimentos no pueden trabajar. Ya veníamos complicados con los tarifazos y los impuestos y ahora con este tema”, describió a EXPLÍCITO Julio Díaz, presidente de la Asociación de Cooperativas de Empresas Recuperadas.

Las empresas recuperadas quedaron afuera de las distintas líneas de asistencia financiera que dispuso el gobierno nacional para enfrentar la crisis para las pymes y los monotributistas. “No entramos en los beneficios, quizás algunos de los empleados por ser jefe de familia pudo gestionar el IFE. Pero en las recuperadas de Mendoza la mitad de los sueldos se pagan como empleados en dependencia, con lo cual muchos no acceden. Las cooperativas tampoco entran en los criterios de crédito para las empresas”.

Díaz, que pertenece a Gráficos, explicó que gran parte de su trabajo sí se relaciona con la industria alimenticia. “Por ejemplo hacemos las etiquetas para las conserveras y las bodegas. Hay clientes que nos piden trabajos pero no podemos hacerlo. Sin embargo hay gráficas que sí están trabajando, y los clientes e van con ellos”.

“Siguen llegando las boletas”

Para completar el panorama de desahucio, Díaz señaló que “las boletas de servicios siguen llegando. Hay intimaciones de Edemsa para que paguemos la luz. Dicen que no van a cortar. Nosotros trabajamos hasta el 19 de marzo y desde ahí paramos, y nos llegó una boleta de 8 mil pesos de luz de abril”.

Díaz dijo que hay gestiones “para un salvataje que nos permita subsistir y no cerrar. Una vez que esto pase, cuando arranquemos se va a demorar poner las empresas a punto. Y para las que no han trabajado va a ser muy difícil el arranque”.

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