Impulsada por familiares de víctimas

Media sanción a la ley de alcohol cero al volante: siete diputados por Mendoza votaron en contra y dos a favor y hubo una abstención

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Con familiares de víctimas de accidentes viales presentes en el recinto, la Cámara de Diputados avanzó este jueves con un proyecto de ley históricamente reclamado por distintas organizaciones de la sociedad civil: la tolerancia de alcohol cero al volante. La votación resultó con 193 votos afirmativos, 19 negativos y 4 abstenciones. El proyecto es resistido por los referentes de la industria vitivinícola en Mendoza. 

Siete diputados por Mendoza votaron en contra: Julio Cobos, Omar De Marchi, Jimena Latorre, Álvaro Martínez, Lisandro Nieri y Pamela Verasay (todos de Cambiemos), y Eber Pérez Plaza (FdT). En tanto Adolfo Bermejo y Liliana Paponet (FdT) votaron a favor, mientras que Marisa Uceda, también del PJ, se abstuvo.

La iniciativa, que fue girada al Senado para su sanción definitiva, establece la modificación a la Ley 24.449 sobre alcoholemia cero para la conducción de vehículos. Puntualmente el texto busca modificar el artículo 48 de la Ley de Tránsito, la que hoy contempla, para quienes conduzcan cualquier tipo de vehículo, una tolerancia de hasta 500 miligramos (0,5) de alcohol por litro de sangre.

Diez provincias ya tienen ley de alcohol cero

El proyecto aprobado establece la prohibición de conducir cualquier tipo de vehículos con una alcoholemia superior a 0 miligramos por litro de sangre en todo el territorio nacional. Actualmente, hay 10 provincias argentinas que tienen una legislación en este sentido.

El texto se consensuó entre numerosas propuestas presentadas por diputados de distintos bloques. No obstante, sólo tres legisladores -Jimena Latorre (UCR), Germana Figueroa Casas (Pro) y Maximiliano Ferraro (CC-ARI)- firmaron un dictamen de minoría que sugiere mantener el 0,5 g/l de alcohol en sangre, pero con un endurecimiento de las penas y sanciones de aquellos infractores que no cumplan con la normativa, basado en el modelo de Mendoza, provincia vitivinícola donde hay reparos a avanzar con la prohibición total.

Dictamen de mayoría y de minoría

Como titular de la Comisión de Transportes, el jujeño Jorge Rizzotti (UCR) explicó se está tratando una modificación a la ley de Tránsito (24.449), en su artículo 48 y remarcó que “este dictamen de Comisión es producto de un trabajo de acuerdo y compromiso de los representantes de todas las bancadas. Esto ha sobrepasado el trabajo improductivo que se da por la famosa ‘grieta’”.

“Esta ley es producto, fundamentalmente, del esfuerzo que hicieron quienes están en los balcones, la movilización y compromiso de muchas ONGs que hoy nos acompañan y que fueron quienes pusieron en el conocimiento de todos los diputados el objetivo de esta ley”, destacó Rizzotti y aclaró que “lejos está de ser una ley contra el consumo de alcohol. No tiene que ver con la prohibición no de beber, sino de no conducir cuando se ha consumido alcohol”.

Además, planteó que “el alcohol cero al volante es un paso de múltiples dimensiones, tanto para las personas como para la ciudadanía y también para el Estado”. En ese sentido, contó que “en el mundo hubo varios modelos sobre el consumo de sustancias psicoactivas entre las que se encuentra el alcohol. Usos cultuales, con penalización en algunos casos, con regulación, etc”.

“En la actualidad en los estados democráticos priman los abordajes terapéuticos y de control del uso de sustancias en usuarios y usuarias, que tienen perspectiva de derechos, coinciden con la premisa de la protección a la vida, en que el consumo de sustancia no es compatible con conducir vehículos”, señaló el radical.

También recordó que la Organización Panamericana de la Salud expresó que el uso nocivo del alcohol desafía el desarrollo social y económico de muchos países e informó que “el consumo de alcohol en América es de aproximadamente un 40% mayor que en el promedio mundial. En general se consume alcohol en un patrón que es peligroso para la salud. Este tipo de consumo se asocia con diversos daños a la salud y daño social”.

“El paso que hoy damos en la modificación de esta ley es un paso fuerte de extremo, un paso en un camino largo. Esta legislación intenta un cambio cultural, pretende luchar contra la violencia vial y configurar una práctica de conciencia y responsabilidad ciudadana. En términos andinos, ‘el buen vivir: el tránsito de la vida con respeto por uno mismo, los otros y la madre tierra’”, expresó el jujeño.

En suma, contó que familiares y organizaciones expusieron sus “trágicas” historias de muerte “evitables” como resultado del manejo de conductores ebrios. “Hay demasiadas familias que han perdido a sus seres queridos por automovilistas que conducen en estado de ebriedad”, lamentó.

Y agregó: “La muerte por siniestros viales es la primera causa de decesos en menores de 35 años y la tercera sobre el total de la población. Se lleva la vida de 20 personas por día. En 2018 fueron 7000 víctimas fatales. En más del 50% de las muertes por siniestros viales el alcohol está presente”.

En ese contexto, informó que en los últimos años en labor legislativa “se ha visto nutrida de la presentación de diversos proyectos que apuntan a combatir tal afectación sobre la vida de las personas y la salud social. Proyectos de diputados de todas las bancadas, en un debate que se viene demorando año tras año y que hoy tenemos la posibilidad de ponerle un punto final”.

“Una sola gota de alcohol produce disminución de reflejos, acelera la frecuencia cardíaca y respiratoria. Solo beber una gota de alcohol es incompatible con el hecho de conducir en forma segura”, resaltó el radical y explicó que la Ley actual establece que se puede conducir con hasta 0,5% de alcoholemia en sangre.

“La muerte por siniestros viales es la primera causa de decesos en menores de 35 años y la tercera sobre el total de la población. Se lleva la vida de 20 personas por día. En 2018 fueron 7000 víctimas fatales. En más del 50% de las muertes por siniestros viales el alcohol está presente”.

En ese sentido, comparó que en algunas provincias la exigencia del alcohol 0 “ya es una realidad”, como en las provincias de Jujuy, Córdoba, Salta, Tucumán, Río Negro, Entre Ríos y Santa Cruz. Y ciudades como Mar del Plata, Neuquén, Posadas y Santa Fe.

“En Jujuy, desde la entrada en vigencia en 2018 de la ley de tolerancia cero de alcohol y estupefacientes para conductores, se redujo en un 62% la cantidad de fallecidos en siniestros con conductores alcoholizados, y aumentó casi un 60% la cantidad de controles de alcoholemia en la provincia”, comentó.

Y cerró: “La sanción de una ley de prohibición absoluta de consumo de alcohol en conductores debe venir de la mano de una política estatal de fomento de la educación vial, la profundización de los controles y fiscalización de conductores, y la distribución de la aparatología necesaria para el control. Factores imprescindibles para consolidar un cambio cultural e inculcar buenas prácticas de manejo”.

“La medida de alcohol cero es la que podemos adoptar ante una problemática que ya no puede atacarse con normas intermedias, ya que han fracasado”, remarcó Rizzotti.

La vicepresidenta de la Comisión de Transportes, la bonaerense Jimena López (FdT), sostuvo que hace más de 10 años que se viene peleando la ley y agradeció a los miembros de las organizaciones y familiares de víctimas por las exposiciones y por contar sus historias, al tiempo que consideró que “es un día de reparación para aquellos padres que han perdido un hijo”.

La oficialista procedió a leer un documento del Concejo Federal de Seguridad Vial: “Nosotros y nosotras, representantes de las provincias de la República Argentina, reunidas en el marco del Concejo Federal de la Seguridad Vial en la Ciudad de Posadas, Misiones, y en la ocasión de la 18 Asamblea del Concejo Federal de Seguridad Vial, proyecto nacido, sostenido y defendido por más de 10 años del seno del Concejo de Seguridad Vial en forma conjunta con las asociaciones civiles, reconocemos el impulso dado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial al proyecto de ley de alcohol 0 que se trata en el Congreso Nacional y que obedece al impulso que desde hace años viene aportando nuestro Concejo. Reconocemos el papel de las diferentes organizaciones del tercer sector, especialmente a aquellas ONG’s de familiares y víctimas de siniestro viales en acompañar las diferentes reuniones de comisiones”.

Luego de la lectura, López agradeció “enormemente” el trabajo realizado por las organizaciones y advirtió que “la primera enfermedad social que tenemos en la Argentina es el consumo de alcohol. El alcohol es la droga legal más vendida em el país”, y planteó ponerlo en otros plexos normativos: “Hay que impulsar la prohibición total de la venta de alcohol en menores de 18 años, el consumo, el tratamiento, la concientización de las campañas, particularmente creo que la educación es la gran herramienta para la transformación que tenemos como sociedad”.

“Cuando hablamos de alcohol cero que ha sido un proyecto de consenso, pero no libre de conflictos, tenemos que tener en claro que manejar con alcohol en sangre ya es un problema en sí, que en muchas ocasiones tendrá la entidad suficiente para generar problemas aún más graves. El alcohol al volante mata”, advirtió la bonaerense.

Además, resaltó que “esta modificación lo que viene a poner a la especulación del consumo, de si una copa, media copa. Nosotros consideramos que tenemos que tener una tolerancia cero al consumo de alcohol para quien vaya a subirse al vehículo por la responsabilidad que tiene que tener por las personas que traslada y la responsabilidad que hay que tener con el tercero que está por fuera de ese mundo interno que representa un vehículo”.

“Es un problema y hay una realidad porque cuando hablamos de las cuestiones especulativas del consumo de alcohol nadie puede decir a ciencia cierta el impacto que puede tener una o media copa, si es hombre o mujer, al peso, al consumo de drogas legales. Ese consumo especulativo afecta las facultades para manejar”, opinó López.

Porcentaje de alcohol en sangre

Respecto a las diferencias sobre el porcentaje en sangre del dictamen, explicó que “se trata de una droga legal y las drogas legales necesitan estar legisladas. Para cualquier manejo de maquinarias la tolerancia es 0”, y preguntó: “¿Por qué para manejar un auto podríamos tomar un mínimo de alcohol? ¿Cuál sería el fundamento positivo que habilitara manejar, aunque sea con un consumo mínimo? que tenemos alteradas las facultades de reflejos y podemos matar a alguien”.

“¿Cuál sería el fundamento de tener una conducta especulativa y no tratar de educar a quienes manejamos?”, volvió a preguntar y lanzó: “Es una cuestión que hay que plantearse antes de dar cuestiones de opinión. Es objetiva la biología en nosotros y no actúa de toda manera igual. Lo mismo cuando dicen que los alcoholímetros podrían detectar alcohol orgánico, eso es una burrada no hay posibilidad. Antes de generar cuestiones que lleven a la confusión, tenemos que trabajar en la educación. Es necesario que la licencia de conducir se equipare a la de un profesional. Hace 25 años que en nuestro país el carnet profesional defiende la alcoholemia cero”.

En tanto, subrayó que la siniestralidad tiene un costo económico y preguntó: “¿Tienen idea la cantidad de gente con discapacidad por siniestralidad vial? ¿El costo en el impacto en nuestro sistema que genera no tener educación vial?”. Además, exigió que los municipios deben controlar en la nocturnidad y poner multas más altas y cerró: “La justicia es discrecional cuando alguien mata arriba de un auto porque las herramientas están, el problema es que la justicia es selectiva y lo vimos en algunas situaciones donde quien mató alcoholizado tenía los recursos y ahora está libre”.

"Es demagogia"

De la vereda de enfrente, la diputada mendocina Jimena Latorre (UCR) respaldó su dictamen de minoría al señalar que “abordar un tema tan serio y sensible sin la responsabilidad del caso nos hace caer en la demagogia, en la mezquindad de utilizar demandas sociales legítimas para levantar slogans, pero no para cumplir con nuestro trabajo que es legislar sancionando leyes que sean herramientas de transformación de esas realidades, y que sean soluciones a esas demandas sociales”.

“En este debate partimos de un acuerdo, la obligación del Estado reducir la siniestralidad vial”, afirmó Latorre y luego explicó: “El desacuerdo lo tenemos en cómo, y vuelvo entonces a la dicotomía que se presenta en realidad o relato, política efectiva o demagogia”.

En suma, declaró: “Si no somos capaces de pasar los proyectos que convertimos en ley por el tamiz de la eficiencia y eficacia; si no somos capaces de analizar la relación de medio a fin de cada una de las políticas que diseñamos; si no somos capaces de hacer una evaluación de resultados posibles, deseados y cumplibles en cada uno de los métodos que proponemos, entonces no somos capaces de legislar dando soluciones a los argentinos y tenemos que aceptar que estamos acá cambiando para que nada cambie”.

Es demagogia cambiar la tolerancia del alcohol en sangre permitida para conducir, sin cambiar las sanciones para el que infrinja tal tolerancia. Es prohibir sin posibilidad de castigar”, disparó la mendocina e indicó: “La modificación de un sólo artículo de la Ley 24.449 es lo único para lo que alcanzó la madurez del acuerdo. El acuerdo sobre un título, un slogan, y no sobre una política eficiente, no para una solución a la siniestralidad vial. Realmente es lamentable, porque coincidiendo en la necesidad de abordar la problemática y darle una solución elijen el camino facilista y el de la mentira”.

En esa línea, planteó que “hubo al menos diez proyectos en la comisión, entre ellos el que presenté con mis colegas mendocinos de JxC y es dictamen de minoría”, y explicó: “Propuse algo probado, de resultados comprobables con datos oficiales. Propuse lo que en mi provincia demostró que mejora los resultados, que se encamina en el sendero de reducir progresiva y sostenidamente esas víctimas que queremos evitar”.

Es demagogia cambiar la tolerancia del alcohol en sangre permitida para conducir, sin cambiar las sanciones para el que infrinja tal tolerancia. Es prohibir sin posibilidad de castigar”.

“Hoy Mendoza está entre las provincias con menor siniestralidad vial del país, otras con Tolerancia 0, como Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Jujuy, Salta, por ejemplo, tiene mayores índices de accidentología y de víctimas fatales”, ejemplificó.

A su vez, afirmó: “Esos resultados son producto de políticas integrales y de gestiones eficientes” y detalló: “En Mendoza en 2018 modificamos la Ley de Tránsito y la política fue de endurecimiento de las sanciones, pero consecuentemente también la gestión se esforzó en que esas sanciones fueran efectivas y para ello se reforzó la educación, la concientización, pero también y sobre todo el control y la sanción. Se dotó al personal policial de los recursos para hacer efectivos esos controles y se crearon los Juzgados de Tránsito necesarios para hacer efectivas esas sanciones”.

“Cambiar para que nada cambie significa que la alcoholemia 0,2, 0,5 o 1,5 en la práctica será sancionada igual. Que las reincidencias van a seguir siendo irrisorias y va a seguir dando igual cuantas veces se infringe esa ‘Tolerancia 0’. Que un Juez va a seguir teniendo la facultad de cambiar la pena de arresto por trabajo comunitario. Que las multas no van a dolerle al bolsillo de los infractores. Y que quien trasgreda esa tolerancia 0 no va a quedar inhabilitado para conducir y por ende podrá seguir poniendo en riesgo a los demás”, apuntó.

En tanto, defendió su iniciativa: “Los que queremos que algo cambie, propusimos cambiar todo esto: agravar las reincidencias; aplicar la inhabilitación como accesoria en todos los casos; agravar las sanciones, elevando los mínimos y los máximos y hacerlas concurrentes; terminar con la posibilidad de que la interpretación de un juez cambie una sanción ejemplificadora y disuasiva por una suspensión o trabajo comunitario; eliminar los atenuantes”.

“Pretendo nada más y nada menos que la aplicación de recetas que funcionan en provincias como Mendoza y en otros países del mundo”, solicitó la diputada y aclaró: “Mi postura no está relacionada con provenir de una provincia vitivinícola, son discusiones que van por carriles separados, las economías regionales están vapuleadas por muchas otras medidas de este gobierno”.

Para finalizar imploró “que prime la vocación de transformación y con responsabilidad cambiemos lo que no funciona, creemos un régimen disuasivo del riesgo, del daño y demos herramientas para castigar efectivamente al infractor”.

“Probablemente no sirva hoy para las fotos, pero sirva para que haya cada vez menos fotos de accidentes fatales. No les sirva para el slogan, pero nos sirva para tener la tranquilidad que hicimos nuestro trabajo, legislar para una sociedad mejor”, remató Latorre.

Fuente: Parlamentario

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