Dramático panorama

Los tarifazos, la inflación y el bajo precio del durazno “son el certificado de defunción de miles de hectáreas”

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Los tarifazos y la inflación, sumados al bajo precio que se ofrece al productor de fruta en Mendoza, son “el certificado de defunción para muchas hectáreas” productivas en Mendoza, según postuló la Federación Económica de Mendoza (FEM).

“Precios para el durazno en el orden de los $6 a $7 que es el mismo valor que se pagó tres años atrás”, adviertieron. Agregan que la situación de la producción frutícola en Mendoza “es realmente difícil”. Sumado a esto, el monopolio que implica que los productores puedan venderle a pocas empresas empeora el panorama.

La situación dramática que viven los productores de fruta se acrecienta año a año con las cada vez más caras facturas de luz, impuestos y costos de elementos básicos como los fertilizantes y otros agroquímicos, lo cual ha derivado en que muchas fincas sean abandonadas. En la zona del Valle de Uco, por ejemplo, miles de hectáreas de pera se perdieron, como alertó la misma FEM.

“Basta analizar cuántas agroindustrias procesadoras de durazno hoy funcionan para conocer la situación del sector, por lo que que si no se defienda al productor, tampoco las industrias tienen razón de existir.cEl pronóstico de cosecha es de un 37% menor que el 2018 y se estimó en 127.421 toneladas, las que posiblemente sólo lleguen a 100.000 pues lo que se aprecia a medida que avanza la cosecha es que el volumen es aún menor a lo pronosticado”, se explayó la FEM.

En tren de enumerar el aumento de los costos para el productor la entidad mencionó “la energía, mano de obra, fertilizantes, agroquímicos, impuestos” que, aseguran, ” han tenido una magnitud que no se corresponde con el  aumento del valor de su producto. Esto genera pérdida de rentabilidad, nula inversión y que se abandone la producción”.

Tampoco es ajena la industria a la cartelización y el monopolios propios de una economía recesiva y donde el Estado se ausenta para dar espacio a la regulación del mercado: “A la fecha sólo una industria está dando como base de precio para un kilo de durazno un valor de $9 para el de primera calidad, con lo que finalmente el productor recibirá un precio menor de acuerdo a un promedio de su calidad”, señala la FEM.

Detalló al respecto: “El problema radica en que una sola industria no puede absorber toda la producción, por el contrario recibe sólo la fruta de sus productores habituales, por lo cual si las demás entran en una especulación, una vez que está completado su cupo el resto puede comprar fruta a menor precio, generando un perjuicio para los productores y creando una situación de desventaja para quien decidió pagar un mejor precio por la fruta. Esta es la situación en la que hoy se encuentra el sector”.

La competitividad, indicó la federación, “ha sido consumida en gran parte por la inflación”.

Apuestan a exportar para salvarse

La federación consignó que una de las formas de paliar la crisis sería poder exportar la fruta que se produce en Mendoza. “La posición para colocar una lata de durazno en almíbar en el exterior es mejor que años atrás y es importante que parte de esta mejora llegue al productor para que no se pierda más producción. Un valor de $ 9 significan US$ 0,23, suma que permite el sector industrial competir a nivel internacional”, indicó.

No obstante, para que les resultara rentable el Gobierno debería anular la retención de $4 por dólar exportado, “reclamo que también han efectuado FEM y productores por lo que esto debe ser eliminado”.

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