Maestras fumigadas

La CTERA adoptó un protocolo para mitigar las fumigaciones de agrotóxicos cerca de escuelas

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La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), adoptó el “Protocolo de actuación ante una fumigación con agrotóxicos en las adyacencias de las Escuelas Rurales” para distribuirlo en escuelas de todo el país y mitigar el incesante accionar de los dueños del agronegocio, principalmente sojeros, que arrojan desde los aviones el RounDup agrotóxico estrella de Bayer-Monsanto.

Este protocolo tomó como base, entre otros, el que crearon miembros de Naturaleza de Derechos y la red de Médicos de Pueblos Fumigados para la Provincia de Buenos Aires, en octubre de 2014. En él participó activamente la docente recientemente fallecida Ana Zabaloy, a quien una “ducha” repentina de Roundup le paralizó el rostro mientras trabajaba como directora en la escuela rural de San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires.

Murió de cáncer Ana Zabaloy, una de las “maestras fumigadas” que luchó contra los agrotóxicos

 

“Un sábado lluvioso de noviembre del 2014 viajamos a San Antonio de Areco a solidarizarnos y ayudar a Ana. Estuvimos toda la tarde escuchando su testimonio e inquietudades. Le recomendamos que se conectara con la gente del Emisa de la Universidad de la Plata para hacer los análisis de agua de lluvia y suelo en el establecimiento educativo y avanzar en una protección judicial. En la cena, también le tiramos la idea: vamos a armar un protocolo para ayudar a los/las directrores/as de escuelas rurales ante un caso de fumigación con agrotóxicos”, recordó el colectivo Naturaleza de Derechos.

Sojeros de la Mesa de Enlace protestaron por la prohibición de fumigar cerca de las escuelas

“Ana abrió su camino de lucha en defensa de los trabajadores de la educación en el ámbito rural ante los impactos de los agrotóxicos creando, a mediados del año 2015, la Red de Docentes por la Vida, que se consolidó y logró adhesiones de todas las partes del país. Su territorio de lucha era San Antonio de Areco, en pleno núcleo sojero bonaerense, ahí levantó su voz de denuncia contra los agrotóxicos”, agregó.

Para la elaboración del Protocolo tomaron los datos de la praxis y el antecedente de la Escuela Rural Martín Fierro de Coronel Suarez de septiembre de 2014, que también fue alcanzada por una nube tóxica de 2,4-d proveniente de una fumigación en un campo vecino, casualmente de quien era presidente de la Cooperadora de la Escuela.

Roberto Baradel (derecha), secretario general de Suteba, en la apertura de la discusión del protocolo. Foto: CTERA

“Fue muy importante el trabajo previo de Emanuel Garrido como director de Ambiente de Coronel Suarez que concientizó a los y las docentes de las escuelas rurales del partido. El hecho de la fumigación fué grave por los fuertes vientos en la zona cercana a la Sierra de la Ventana, que obligó a la Directora de la escuela a suspender las clases y enviar a todos los alumno/as a sus casas. Se trató de un hecho relevante: era la primera vez que no se naturalizaba una fumigación con agrotóxicos en pleno horario escolar al lado de una escuela rural. Ese hecho lo tomaríamos como la piedra basal del protocolo”, indicaron en la entidad.

Luego de más de 4 años de vigencia del Protocolo, agregaron, “auspiciamos que una central gremial lo haya tomado como una referencia . Desde que nació el Protocolo fue postulado como un documento dinámico, libre y de construcción colectiva y permanente, no hay derechos de autor ni dueños ni dueñas. Es de todes”.

El Protocolo nunca fue pensado como la solución ni legitimación del uso de agrotóxicos en la agricultura.

 

Sólo es una herramienta que busca materializar el plan de prevención del riesgo en un establecimiento rural ante una fumigación con agrotóxicos y también problematizar una cuestión socioambiental y de salud pública y laboral que se minimiza y se la coloca en un lugar de abstracción por las autoridades nacionales y provinciales.

 

Recordemos que lamentablemente el cuerpo docente y no docente de las escuelas rurales ante una fumigación con agrotóxicos, las ART, no le cubren las contingencias de salud que se generan. Algo insólito. Se trata de una tarea pendiente para los gremios.

Por lo tanto para las entidades que luchan contra las fumigaciones el protocolo adoptado por CTERA es un avance y Naturaleza con Derechos lo tomó como “una celebración en homenaje a Ana Zabaloy que recientemente ha partido al infinito y también a Emanuel Garrido, ambos consortes inspiradores para la construcción del mismo. De nuestro lado, sólo recogimos el guante. Que ahora lo haga CTERA es un gran paso que ya contaba como antecedentes los reconocimientos de los gremios Utelpa de La Pampa, Suteba Marcos Paz y Amsafe de Santa Fé, junto al que construyera Agmer en Entre Ríos”.

 

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