Crisis pre pandemia

La desocupación golpea a Añelo, la puerta de entrada a los pozos de Vaca Muerta

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El edificio de la Municipalidad de Añelo. Foto: Adriano Baldo / EXPLÍCITO

La crisis de empleo en la entrada a los yacimientos más ricos de Vaca Muerta empezó mucho antes de que se supiera del coronavirus. Antes de que la economía pagara el confinamiento, Añelo tenía la desocupación más alta de Neuquén (13,7%).

Añelo fue la localidad neuquina más castigada por el desempleo cuando se comparan los datos de 2018 con los del año pasado, en el tercer trimestre, que es el de referencia para la información que publica la Dirección de Estadísticas de Neuquén.

El salto de la desocupación en Añelo ocurrió mientras caía el índice en Centenario, la ciudad lindera con la capital provincial que aporta mano de obra y pymes contratistas al proceso petrolero. Pasó de 11,5 a 8,5 por ciento entre los dos últimos terceros trimestres. Los índices serán empeorados por la pandemia.

Localidad  Desocupación 2019 Desocupación 2018
Añelo 13,7 7,2
Centenario 8,5 11,5
Chos Malal 8,1 10,3
Cutral Co 8,9 8,5
Rincón de los Sauces 4,3 7
San Martín de los Andes 6,3 6
Zapala 9,1 6.7

El desempleo casi se duplicó en un año. La medición captó el impacto en la economía local del volantazo en la política energética del macrismo después de perder las paso del 11 de agosto de 2019.

En Neuquén capital el desempleo está por debajo de la media nacional, en torno al 6,5 por ciento, según la medición del primer trimestre, antes de entrar a la cuarentena antipandemia. En 2018, en Añelo la desocupación era superior a la de la capital provincial, pero lejos de los niveles posteriores.

En Vaca Muerta hay más desocupación que en la ciudad de Neuquén

Hace un año la desocupación en la entrada a Vaca Muerta se descontroló. El índice saltó al doble del de la capital. Y desde entonces es la falta de empleo el problema social más grave que enfrenta la localidad.

Añelo tiene 16.600 habitantes, con un crecimiento poblacional del orden del 50 por ciento en la última década, de acuerdo a las proyecciones de habitantes que ofrece la Dirección de Estadísticas de Neuquén.

El mes pasado, la crisis de empleo generó un hecho político en la puerta de entrada a los yacimientos. Un centenar de familias cortó la ruta para pedir por fuentes laborales. Las empresas esgrimen que no contratarán hasta que levante la demanda arruinada por la pandemia.

Cuna de los negocios

En Añelo está Loma Campana, el yacimiento insignia de Vaca Muerta, liderado por la sociedad entre YPF y Chevron.

La heredera de la Standard Oil de John Davison Rockefeller fue la primera multinacional en derivar inversiones en el shale argentino. Para la Standard en vida del fundador trabajaba el geólogo Charles Edwin Weaver cuando descubrió la existencia de la formación hidrocarburífera a la que denominó Vaca Muerta. Los estudios del profesional se publicaron en 1931. El 30 de agosto del 2013 entró en vigencia el contrato de YPF con Chevron para desarrollar Loma Campana con una concesión hasta 2048.

YPF es el principal actor económico en Vaca Muerta. Sus contratos son el motor de los negocios petroleros en Neuquén. Desde mediados de 2018 arrastra una crisis que la ha puesta bajo amenaza de muerte. Tiene una deuda impagable. El acuerdo con el FMI le abre expectativas de conseguir inversiones en los mercados de capitales.

La crisis petrolera se prendió fuego en agosto del año pasado, pero venía caldeada de antemano. Mauricio Macri congeló el precio del petróleo cuando perdió las PASO. Se descalabró el equilibrio que ya tambaleaba en toda la cadena del negocio petrolero.

YPF viene ajustando hace tiempo. En la práctica, bajó los ingresos de los trabajadores y de los proveedores, a la vez que dejó caer y reconvirtió contratos. Y la nueva gestión anunció un recorte de gastos del orden del 30 por ciento en su plan más reciente.

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