
El reciente informe de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondiente al tercer trimestre de 2025, dejó a Mendoza fuera del top 10 de provincias con mayores ingresos per cápita familiares. Con un promedio de $585.271, la provincia se ubica por debajo del promedio urbano nacional de $605.535. Se trata de un dato del ingreso medio de quienes trabajan en blanco o en negro y declaran algún tipo de ingreso, que en el total nacional arrojó $914.274.
Mendoza concentra 1,7 millones de habitantes urbanos, el 3,9% de la población nacional en ese segmento. Sin embargo, su participación en la masa total de ingresos apenas alcanza el 3,8%.
En términos individuales, el ingreso medio mendocino es de $922.616, por debajo de Santa Fe ($1.035.563) y apenas por encima de Córdoba ($957.183). La diversificación productiva no se traduce en un salto cualitativo en el bienestar económico.
Provincias que la superan
El contraste con las jurisdicciones que encabezan el listado es contundente. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registra ingresos familiares de $1.086.336, casi el doble que Mendoza. Tierra del Fuego y Neuquén también la superan ampliamente gracias a la renta hidrocarburífera y la concentración de servicios de alto valor.
Incluso provincias con menor población, como La Pampa o Santa Cruz, logran ingresos superiores. Mendoza queda relegada a un grupo intermedio, lejos de los extremos pero también de los liderazgos.
Desigualdad interna: el índice Gini
El coeficiente de Gini en Mendoza fue de 0,389 para el ingreso per cápita familiar y de 0,437 para el ingreso de la ocupación principal. Se trata de valores intermedios: menos desiguales que Buenos Aires, pero más inequitativos que provincias como La Rioja o Misiones.
Brecha de género: una herida abierta
El informe expone con crudeza la diferencia entre varones y mujeres. En Mendoza, los hombres perciben un ingreso medio de $1.103.888, mientras que las mujeres apenas alcanzan los $741.630. La brecha del 32,8% es una de las más altas del país y constituye un desafío urgente para la política pública.
Mendoza fuera del top 10: un dato simbólico
Quedar fuera del top 10 tiene un fuerte valor simbólico para una provincia que se presenta como motor regional. La vitivinicultura, la agroindustria y el turismo sostienen la economía, pero no alcanzan para competir con los ingresos que generan los enclaves petroleros o la concentración financiera en CABA.
La estadística del INDEC funciona como un espejo incómodo: muestra que Mendoza, pese a su peso demográfico y su tradición productiva, aparece atrapada en la medianía.

Un desafío de política pública
El reto para Mendoza es doble: mejorar la distribución interna de los ingresos y reposicionarse en el escenario nacional. Reducir la brecha de género, fortalecer el empleo formal y potenciar sectores de alto valor agregado son claves para revertir la tendencia.

