
El diputado mendocino Álvaro Martínez, referente libertario en el Congreso, se convirtió en protagonista de una polémica internacional tras integrar la delegación que viajó a China invitada por el gobierno del gigante asiático. La misión, encabezada por Juliana Santillán —presidenta del grupo de amistad con China—, incluyó a otros legisladosres de La Libertad Avanza como Mariano Campero, Guillermo Montenegro y María Cecilia Ibáñez, además de representantes del PRO y ex diputadas libertarias.
El itinerario, mantenido en secreto hasta que se filtró en redes sociales, incluyó una visita a la sede mundial de Huawei en Shenzhen, la tecnológica que Estados Unidos acusa de espionaje y que enfrenta severas restricciones en el mercado occidental. La presencia de Martínez y sus colegas en esa empresa encendió alarmas en Washington y generó ruido en la relación de Javier Milei con Donald Trump, justo cuando el republicano acelera su ofensiva para frenar la influencia de Beijing en América Latina.
Beneficios fiscales y sospechas de dádivas
El viaje no solo se vincula con la geopolítica. Todos los diputados que participaron, incluido Martínez, habían votado en 2024 un convenio de beneficios fiscales para empresas chinas radicadas en Argentina. Ese acuerdo eliminó la doble imposición sobre renta y patrimonio y abrió la puerta a que compañías como Huawei se beneficien de reducciones impositivas.
La coincidencia entre el voto favorable y el financiamiento del viaje por parte de una empresa potencialmente beneficiada desató críticas en la Cámara de Diputados. “Los deja objetivamente en una situación de delitos de dádivas internacionales”, señalaron voces parlamentarias. La acusación apunta a que los legisladores recibieron un beneficio económico —el viaje— de una empresa que podría obtener ventajas directas gracias a una ley votada por ellos mismos.
Entre la “casta” y la diplomacia paralela
La delegación libertaria intentó defenderse aclarando que el viaje no fue financiado por la Cámara de Diputados, sino por el Departamento de Asuntos Exteriores de China y por Huawei. Sin embargo, la explicación no logró disipar las acusaciones de haber actuado como la “casta” que ellos mismos denuncian. El propio presidente de la Cámara, Martín Menem, salió a despejar dudas, pero el daño ya estaba hecho: la narrativa de austeridad y transparencia quedó golpeada.
Para Milei, el episodio resulta incómodo. En campaña prometió no negociar con “comunistas”, pero ya en el gobierno mantuvo los acuerdos comerciales con Beijing. La presencia de Martínez y otros libertarios en China expone las contradicciones de esa política y deja al presidente en una posición delicada frente a Trump, que considera a Huawei un enemigo estratégico y ha impulsado un boicot internacional contra la empresa.
El relato de Martínez:
La participación de Álvaro Martínez, diputado por Mendoza, agrega un matiz territorial a la polémica. Su presencia en la delegación lo coloca como uno de los representantes libertarios que, desde el interior del país, se involucra en una agenda internacional de alto voltaje. Para la política mendocina, el viaje abre interrogantes sobre la coherencia entre el discurso libertario y las prácticas concretas de sus dirigentes.
«Este viaje no fue financiado por el Estado argentino. Formó parte de una agenda de trabajo orientada a la apertura al mundo y a la atracción de inversiones reales, con reglas claras y sin privilegios», intentó justificar el mendocino en sus redes.
En sintonía con el cambio profundo que lidera @JMilei , y a partir de una invitación oficial de la República Popular China, participamos de una agenda internacional para fortalecer vínculos con empresas y actores globales.
Este viaje no fue financiado por el Estado argentino.… pic.twitter.com/xpXpKpUZvr
— Álvaro Martínez (@lMartinezAlvaro) January 15, 2026
Martínez, que se ha mostrado alineado con las posturas más duras de La Libertad Avanza, aparece ahora en el centro de un debate que mezcla diplomacia, negocios y ética pública. Su rol en la votación de beneficios fiscales para empresas chinas y su participación en un viaje financiado por Huawei lo convierten en un caso testigo de cómo las decisiones legislativas pueden cruzarse con intereses corporativos globales.
Una polémica que recién empieza
El viaje a China dejó expuestos a los libertarios en varios frentes: la relación con Trump, la coherencia del discurso de Milei y la transparencia en la gestión de vínculos internacionales. Para Martínez, la controversia puede marcar un antes y un después en su carrera política, al situarlo en el centro de una discusión que excede lo partidario y toca fibras sensibles de la soberanía y la ética parlamentaria.


